{"id":1269,"date":"2024-01-13T08:26:11","date_gmt":"2024-01-13T14:26:11","guid":{"rendered":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/?p=1269"},"modified":"2024-01-13T10:01:38","modified_gmt":"2024-01-13T16:01:38","slug":"ruben-dario-la-musica-de-las-palabras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/ruben-dario-la-musica-de-las-palabras\/","title":{"rendered":"Rub\u00e9n Dar\u00edo: la m\u00fasica de las palabras"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/dario01.webp\" alt=\"Rub\u00e9n Dar\u00edo\" width=\"388\" height=\"500\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1270\" srcset=\"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/dario01.webp 388w, https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/dario01-233x300.webp 233w\" sizes=\"auto, (max-width: 388px) 100vw, 388px\" \/><\/p>\n<p><strong>Por Oscar Arias S\u00e1nchez<\/strong><\/p>\n<span class=\"wpsdc-drop-cap\">E<\/span>n diversas oportunidades he dicho que si la pol\u00edtica es mi profesi\u00f3n, el arte es mi verdadera pasi\u00f3n. Dentro de esa maravillosa comarca de la belleza, la poes\u00eda ha ocupado en mi vida un sitio preponderante.<\/p>\n<p>Rub\u00e9n Dar\u00edo fue mi Virgilio, mi baquiano en esta exploraci\u00f3n de la belleza literaria. De su mano sub\u00ed las gradas que me llevaron hacia la plenitud po\u00e9tica. \u00c9l fue mi iniciador, mi lazarillo a trav\u00e9s de esa portentosa aventura ling\u00fc\u00edstica que es la poes\u00eda. La m\u00fasica de las palabras, el sortilegio de las sonoridades, la hipnosis de las letan\u00edas.<\/p>\n<p>Mi padre abri\u00f3 esa amplia v\u00eda que a lomos de Dar\u00edo me permiti\u00f3 el acceso al misterio sacro de la poes\u00eda. \u00c9l declamaba los m\u00e1s c\u00e9lebres poemas de Dar\u00edo\u2026 Ahora mismo escucho su voz musical, ritmada, cadenciosa y un tanto melanc\u00f3lica. A mi padre debo el primer contacto con Rub\u00e9n Dar\u00edo. Esa es una raz\u00f3n m\u00e1s para venerar su memoria por el resto de mis d\u00edas.<\/p>\n<p>Desde muy joven me familiaric\u00e9 con la biograf\u00eda que el distinguido intelectual y pedagogo nicarag\u00fcense Edelberto Torres (1898-1994) elabor\u00f3 en torno a la cimera figura de Dar\u00edo. Tambi\u00e9n \u00e9l hizo las veces de iniciador en el culto dariano, y por ello le guardo profunda gratitud. (Es importante no confundirlo con su hijo, Edelberto Torres Rivas, eminente soci\u00f3logo guatemalteco).<\/p>\n<p>El libro lleva por t\u00edtulo La dram\u00e1tica vida de Rub\u00e9n Dar\u00edo. Jam\u00e1s mejor dicho: Dar\u00edo fue uno de los poetas malditos por excelencia en la historia de la literatura, al lado de Poe, Baudelaire, Verlaine, Rimbaud, Valle-Incl\u00e1n, Garc\u00eda Lorca y Miguel Hern\u00e1ndez.<\/p>\n<p>Fue uno de esos \u201calbatros\u201d que reinaban soberanos entre las nubes y el infinito cielo de los mares, pero que al caminar sobre la tierra se ven torpes, inadaptados, arrastrando sus enormes alas hechas para las alturas, como remos de un buque abandonado.<\/p>\n<p><strong>Vida dram\u00e1tica<\/strong><\/p>\n<p>Ese era el espacio vital de Dar\u00edo: el firmamento. Resulta indeciblemente tr\u00e1gico que, en lo que constituye una de las m\u00e1s crueles iron\u00edas de la historia literaria, haya tambi\u00e9n conocido los ca\u00f1os, las s\u00f3rdidas tabernas, los siniestros arrabales donde el alcohol corr\u00eda pr\u00f3digo como un r\u00edo de aguas fangosas.<\/p>\n<p>Dar\u00edo conoci\u00f3 tanto el \u00e9xtasis como la agon\u00eda, el aire enrarecido de las cimas como el abrasador clima de la miseria y la degradaci\u00f3n. Edelberto Torres elige ciertamente el mejor adjetivo para describir su vida: \u201cdram\u00e1tica\u201d.<\/p>\n<p>Cuando ingres\u00e9 a la Universidad de Costa Rica tom\u00e9 un curso en Ciencias y Letras con el ilustre intelectual y diplom\u00e1tico costarricense don Enrique Macaya Lahmann: lo veo y oigo recitando los versos de Dar\u00edo y todav\u00eda me estremezco.<\/p>\n<p>Era un gran profesor. A\u00f1os despu\u00e9s, cuando cursaba el tercer a\u00f1o de Derecho, quise dar una conferencia sobre el poeta en nuestra facultad. Recuerdo que mis compa\u00f1eros de clase, Sonia Picado y \u00c1lvaro Lara me manifestaron: \u201cEstamos en una facultad de derecho. A nadie le interesa aprender sobre Rub\u00e9n Dar\u00edo\u201d. Al final, impart\u00ed mi conferencia con el auditorio de la facultad repleto de estudiantes y profesores.<\/p>\n<p>La poes\u00eda de Dar\u00edo me ha acompa\u00f1ado toda mi vida. Sus versos han caminado conmigo haciendo mi vida m\u00e1s plena y m\u00e1s llevadera. Incontables veces he citado la \u201cLetan\u00eda de nuestro se\u00f1or don Quijote\u201d, donde el bardo armoniza el tono de una plegaria con el angustioso ritmo de una rogatoria desesperada y llena de pesimismo.<\/p>\n<p>El poema pertenece al libro Cantos de vida y esperanza, que \u2014nueva iron\u00eda\u2014 contiene algunos de los versos m\u00e1s sombr\u00edos y desesperanzados que jam\u00e1s salieran de su bendecida pluma. En mi juventud, memoric\u00e9 la \u201cSonatina\u201d, la \u201cMarcha triunfal\u201d y \u201cLo fatal\u201d, que desnuda una visi\u00f3n de la vida absolutamente opresiva: la sensibilidad ser\u00eda la peor de las maldiciones para los seres humanos, ello a un punto que nos har\u00eda envidiar la r\u00edgida y fr\u00eda inconsciencia de las piedras.<\/p>\n<p><strong>Fen\u00f3meno de hibridez<\/strong><\/p>\n<p>\u201cIndio divino, domesticador de las palabras\u201d \u2014llamaba Ortega y Gasset a Rub\u00e9n Dar\u00edo\u2014. Es un gran elogio viniendo de un fil\u00f3sofo que se distingui\u00f3 por la elegancia, la exquisita precisi\u00f3n de su prosa.<\/p>\n<p>\u201cM\u00e1s un coleccionista de met\u00e1foras que un verdadero fil\u00f3sofo\u201d \u2014rumoreaban los esp\u00edritus mezquinos a espaldas de este gran pensador\u2014. Lo curioso es que tanto en Dar\u00edo como en Ortega y Gasset encontramos el mismo fen\u00f3meno de hibridez: son tan poetas como fil\u00f3sofos, tan fil\u00f3sofos como poetas.<\/p>\n<p>Lo mismo podemos decir de Machado, Unamuno, Le\u00f3n Felipe y Paul Val\u00e9ry: todos ellos representan ese punto de equilibrio perfecto, de rec\u00edproca fecundaci\u00f3n en que la poes\u00eda \u2014el decir bello\u2014 y la filosof\u00eda \u2014el decir verdadero\u2014 confluyen y se dan la mano. \u00bfNo deja \u201cLo fatal\u201d un espeluznante testimonio de una filosof\u00eda de vida, de una concepci\u00f3n del mundo, del ser humano y su lugar en el cosmos? Ya lo creo que s\u00ed: \u201cLo fatal\u201d contiene toda una Weltanschauung, esto es, una cosmovisi\u00f3n impl\u00edcita.<\/p>\n<p>Rub\u00e9n Dar\u00edo me ha confortado en tiempos de duda e incertidumbre y me ha dado esperanza en tiempos de desaliento y amor en todos los tiempos de mi vida. Cuando pienso en \u00e9l mi coraz\u00f3n se abre en un estallido de gratitud: lo \u00fanico que quisiera ser\u00eda poder darle las gracias personalmente ya que siempre fue el aliado de mis luchas y mis sue\u00f1os.<\/p>\n<p>Es con absoluta exactitud que puedo hoy decir: mi vida sin Rub\u00e9n Dar\u00edo habr\u00eda sido radicalmente diferente. Una existencia mucho m\u00e1s \u00e1rida e inh\u00f3spita. S\u00e9 que los te\u00f3ricos de la literatura lo han declarado bandera oficial del modernismo, pero estas consideraciones tienen poca importancia para m\u00ed.<\/p>\n<p>En el mundo del arte nada ni nadie surge s\u00fabitamente de una campana de vac\u00edo. A Dar\u00edo lo engendraron Poe, Baudelaire, Verlaine, Espronceda, Zorrilla, N\u00fa\u00f1ez de Arce, Campoamor y B\u00e9cquer. Dar\u00edo invent\u00f3 todo un siglo de poes\u00eda. Despu\u00e9s de \u00e9l, todo aquel que os\u00f3 aventurarse por los andurriales de la l\u00edrica debi\u00f3 pagar peaje y rendir m\u00e1s o menos manifiesto tributo a este genial trovador.<\/p>\n<p>Su v\u00ednculo con Costa Rica fue entra\u00f1able. Como bien sabemos, su primera esposa, Rafaela Contreras Ca\u00f1as (quien firmaba sus cuentos con el seud\u00f3nimo Stella), era costarricense. Esta talentos\u00edsima y fascinante mujer vino apenas a saludar la vida, y tan pronto hizo eclosi\u00f3n hacia la luz, la muerte la seg\u00f3 a los 23 a\u00f1os. Costa Rica le debe todav\u00eda un serio ensayo biogr\u00e1fico, la edici\u00f3n cr\u00edtica de su obra breve pero significativa, y la atenci\u00f3n acad\u00e9mica especializada que sin duda merece.<\/p>\n<p>Rub\u00e9n Dar\u00edo, peregrino de mil caminos, prob\u00f3 suerte en Costa Rica y dej\u00f3 en nuestro pa\u00eds una huella honda, indeleble. Tanto genio tuvo este hombre singular que incluso supo fabricarse el m\u00e1s bello nombre literario: Rub\u00e9n Dar\u00edo. \u00a1Todo un poema! Un hermoso nombre es una mera casualidad, pero un bello seud\u00f3nimo es prueba de infinito talento, como es el caso de Pablo Neruda, Stendhal, Gabriela Mistral, Jorge Debravo, Ana Istar\u00fa, nombres llenos de magia.<\/p>\n<p>Rub\u00e9n Dar\u00edo es la palabra prof\u00e9tica, el verbo visionario, el descubridor de un continente entero de belleza que el mundo no hab\u00eda jam\u00e1s so\u00f1ado. \u00bfY qui\u00e9nes fueron sus musas\u00ad, sus h\u00e9roes literarios? El poeta nos los se\u00f1ala en su pr\u00f3logo a Prosas profanas: \u201cEl abuelo espa\u00f1ol de barba blanca me se\u00f1ala una serie de retratos ilustres: \u201c\u00c9ste, me dice, es el gran don Miguel de Cervantes Saavedra, genio y manco; \u00e9ste es Lope de Vega, \u00e9ste Garcilaso, \u00e9ste Quintana\u201d. Yo le pregunto por el noble Graci\u00e1n, por Teresa la Santa, por el bravo G\u00f3ngora y el m\u00e1s fuerte de todos, don Francisco de Quevedo y Villegas. Despu\u00e9s exclam\u00f3: \u00a1Shakespeare! \u00a1Dante! \u00a1Hugo! (y, en mi interior, \u00a1Verlaine!).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Oscar Arias S\u00e1nchez En diversas oportunidades he dicho que si la pol\u00edtica es mi profesi\u00f3n, el arte es mi verdadera pasi\u00f3n. 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