{"id":642,"date":"2010-08-04T19:05:27","date_gmt":"2010-08-05T01:05:27","guid":{"rendered":"http:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/?p=642"},"modified":"2017-08-07T08:27:46","modified_gmt":"2017-08-07T14:27:46","slug":"en-el-sesquicentenario-de-la-ciudad-de-heredia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/en-el-sesquicentenario-de-la-ciudad-de-heredia\/","title":{"rendered":"En el Sesquicentenario de la Ciudad de Heredia"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/discurso.jpg\" alt=\"Discurso\" width=\"500\" height=\"335\" class=\"aligncenter size-full wp-image-640\" srcset=\"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/discurso.jpg 500w, https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/discurso-300x201.jpg 300w, https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/discurso-60x40.jpg 60w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/p>\n<p><em>Discurso pronunciado por el Dr. Oscar Arias S\u00e1nchez, Ministro de Planificaci\u00f3n Nacional y Pol\u00edtica Econ\u00f3mica, el <strong>1\u00ba de junio de 1974<\/strong>, en el templo parroquial de la Pur\u00edsima Concepci\u00f3n de Mar\u00eda, en la ciudad de Heredia, con motivo del sesquicentenario del otorgamiento del t\u00edtulo de ciudad a la Villa de Heredia.<\/em><\/p>\n<p><strong>Esp\u00edritu de libertad<\/strong><\/p>\n<p>En representaci\u00f3n del Presidente de la Rep\u00fablica y del Poder Ejecutivo, me cabe el honor de saludar a la ciudad de Heredia en esta fecha gloriosa.<\/p>\n<p>Tengo para m\u00ed como una noble presea haber nacido en esta ciudad y haber bebido el esp\u00edritu de paz y de trabajo de dos antecesores que, con singular visi\u00f3n y dinamismo, lucharon por el engrandecimiento de la ciudad de Heredia: don Julio S\u00e1nchez, en la agricultura, que hunde sus ra\u00edces en nuestra historia, y don Juan Rafael Arias, en el campo p\u00fablico. Ambos descollaron gracias al esp\u00edritu de libertad y de creadora serenidad que mana de este escenario herediano.<\/p>\n<p><strong>Un repaso hist\u00f3rico<\/strong><\/p>\n<p>Celebramos hoy el sesquicentenario de la ciudad de Heredia. No se trata solo de la conmemoraci\u00f3n de un t\u00edtulo, sino de un repaso hist\u00f3rico que realiza esta generaci\u00f3n para verificar si Heredia ha llevado con garbo y dignidad el honor conferido hace 150 a\u00f1os. En el fondo, se trata de un examen de nosotros mismos, como hijos de esta provincia, no solo de cara al pasado, sino tambi\u00e9n de cara al futuro de ella y del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Los nobles se engolosinan con los t\u00edtulos nobiliarios y convierten \u00e9stos en fin de su vida. Los hijos de la democracia y de la libertad hemos de contemplar los t\u00edtulos recibidos como un medio para alcanzar m\u00e1s altas metas. Un pueblo no es m\u00e1s que otro por ser ciudad o cant\u00f3n, ni un templo est\u00e1 m\u00e1s cerca de Dios por llamarse bas\u00edlica o parroquia. Todo depende de la riqueza espiritual de quienes viven en ese pueblo o visitan ese templo.<\/p>\n<p><strong>Dignidad y se\u00f1orial sencillez<\/strong><\/p>\n<p>Que sea este profundo examen de conciencia sobre el pasado para tomar fuerza hacia el futuro nuestro primer pensamiento en este d\u00eda. Antes, perm\u00edtaseme manifestar que pocas ciudades han llevado en Costa Rica esta carga de historia con tanta dignidad y se\u00f1orial sencillez como Heredia. De su seno han nacido algunas de las m\u00e1s bellas expresiones de nuestra cultura y de nuestra educaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Ancestro ind\u00edgena y sangre hispana<\/strong><\/p>\n<p>La ciudad de Heredia toma su nombre del Capit\u00e1n General de Guatemala, don Alfonso Fern\u00e1ndez de Heredia, quien el 1\u00ba de junio de 1674 confiri\u00f3 el t\u00edtulo de villa a la poblaci\u00f3n de la Inmaculada Concepci\u00f3n de Cubujuqu\u00ed de Heredia. Cubujuqu\u00ed nos recuerda el ancestro ind\u00edgena; la Inmaculada Concepci\u00f3n, nuestra fe, y Heredia nuestra sangre hispana. Este rico patrimonio cultural y espiritual aliment\u00f3 a nuestros labriegos y les dio br\u00edos para dominar su proverbial pobreza.<\/p>\n<p><strong>Hija de la f\u00e9<\/strong><\/p>\n<p>Podr\u00edamos decir que Heredia es hija de la fe que a\u00fan se conserva en nuestras gentes. Los habitantes de los valles de Aserr\u00ed, Pacuaca y Barva recibieron el permiso de las autoridades de Guatemala para erigir una ayuda de parroquia, que se levant\u00f3 en 1706 en el paraje de Alvirilla o La Lagunilla. En vista de que este lugar no era adecuado asiento para la poblaci\u00f3n, en 1717 se traslad\u00f3 la ermita a Cubujuqu\u00ed, sede de la ciudad de Heredia. Posteriormente, en 1734, se erigi\u00f3 en parroquia independiente la filial de Cubujuqu\u00ed, y ya para 1751 la poblaci\u00f3n constaba de 24 casas de adobe y teja y 69 de paja, as\u00ed como de una iglesia peque\u00f1a y pobre. En esta \u00e9poca, el obispo Morel dej\u00f3 establecida la primera escuela. Encontramos, as\u00ed, en los or\u00edgenes de la ciudad de Heredia, e binomio fe-cultura, el cual ha de ser como uno de los signos distintivos de esta ciudad.<\/p>\n<p><strong>T\u00edtulo de ciudad<\/strong><\/p>\n<p>En 1824, el Congreso Constituyente del Estado concedi\u00f3 a Heredia el t\u00edtulo de ciudad por medio de su Jefe Supremo, Juan Mora Fern\u00e1ndez. As\u00ed se inicia la etapa de consolidaci\u00f3n de Heredia, \u00abcuyos vecinos \u2014seg\u00fan apunta don Tom\u00e1s de Acosta en 1800\u2014 eran laboriosos, de arreglada conducta y viv\u00edan en paz y armon\u00eda\u00bb. He aqu\u00ed la definici\u00f3n cabal de los heredianos: laboriosos, ejemplares y pac\u00edficos.<\/p>\n<p><strong>Vocaci\u00f3n educativa y cultural<\/strong><\/p>\n<p>Quiz\u00e1 gracias a los caracteres propios de Heredia, y a las virtudes propias de los heredianos, seg\u00fan don Tom\u00e1s de Acosta, nuestra ciudad tom\u00f3, desde que cobr\u00f3 vida propia, una clara vocaci\u00f3n educativa y cultural, que la distingue entre las dem\u00e1s de Costa Rica.<\/p>\n<p>En 1836 funcion\u00f3, gracias a don Dami\u00e1n D\u00e1vila y don Nicol\u00e1s Ulloa, una Escuela de M\u00fasica. Aqu\u00ed se form\u00f3 don Manuel Mar\u00eda Guti\u00e9rrez, herediano, autor del Himno Nacional. Y esta Escuela de M\u00fasica ser\u00e1, sin duda alguna, la ra\u00edz y fuente de inspiraci\u00f3n de nuestra tradicional y querida banda de Heredia, as\u00ed como de la Orquesta Sinf\u00f3nica actual, prez y honra de esta ciudad.<\/p>\n<p>En 1838, don Nicol\u00e1s Ulloa y don Rafael Moya fundan una escuela preparatoria de maestros de ense\u00f1anza primaria. En este centro educativo vemos la aurora de los numerosos colegios y escuelas que, en lo futuro, habr\u00edan de enriquecer nuestra provincia, as\u00ed como de nuestra Escuela Normal y de la actual Universidad Nacional.<\/p>\n<p>Desde 1843, existen en nuestra ciudad algunas c\u00e1tedras universitarias dependientes de la Universidad de Santo Tom\u00e1s. Estas formaron el esp\u00edritu de don Cleto Gonz\u00e1lez V\u00edquez. La actual Universidad Nacional podr\u00eda considerarse, desde este punto de vista, como la culminaci\u00f3n de un sue\u00f1o secular.<\/p>\n<p>En 1870 nace el Colegio de Heredia, y en 1875 se funda el primer Colegio de San Agust\u00edn, que dio vida a\u00f1os despu\u00e9s al Liceo de Heredia, el cual, a su vez, dio a la luz la Escuela Normal de Heredia, foco de irradiaci\u00f3n de la educaci\u00f3n costarricense.<\/p>\n<p>En s\u00edntesis, el gran despliegue cultural y educativo que se observa hoy en la ciudad de Heredia no es sino, como dijimos, la cristalizaci\u00f3n de nobles y viejos sue\u00f1os seculares, as\u00ed como la realizaci\u00f3n de un plan que naci\u00f3 con nuestras chozas y nuestros labriegos. De este modo, la fe, la educaci\u00f3n y nuestro sentido rural de la vida constituyen nuestro mejor galard\u00f3n y nuestras m\u00e1s hermosas credenciales, m\u00e1s apreciados hoy que nunca en un mundo convulsionado y contaminado f\u00edsica y moralmente.<\/p>\n<p><strong>Uno de los mejores regalos: la Universidad Nacional<\/strong><\/p>\n<p>Cuenta hoy la ciudad de Heredia con una universidad. Este es uno de los mejores regalos recibidos para conmemorar este sesquicentenario. A la vez, existen pocas ciudades tan adecuadas como ella para ser la sede de un centro de cultura superior.<br \/>\nHeredia es una ciudad silenciosa, recoleta, con sus ra\u00edces hundidas en la libertad, la sencillez, el esp\u00edritu democr\u00e1tico. Es, por lo tanto, el escenario ideal para el di\u00e1logo fecundo universitario, de respeto profundo a las ideas ajenas, as\u00ed como para el an\u00e1lisis de todos los rumbos y vertientes de la ciencia y de la cultura, sin fanatismo ni dogmatismo de ninguna especie, sin servidumbre espiritual o ninguna ideolog\u00eda ni sometimiento personal a ning\u00fan dirigente. Una universidad, en fin, en la que el lema \u00abVeritas liberabit vos\u00bb (la verdad os har\u00e1 libres) sea, en realidad, nuestro pan cotidiano. El d\u00eda en que esta verdad se prostituya por ego\u00edsmo, fanatismo, dogmatismo o adoctrinamiento, habr\u00e1 claudicado la Universidad Nacional y Heredia habr\u00e1 recibido su mayor ultraje. De aqu\u00ed la necesidad de que, en la fecha de este sesquicentenario, los heredianos se comprometan a ser los garantes y guardianes de esta verdad, instrumento de libertad.<\/p>\n<p><strong>Orquesta Sinf\u00f3nica: caso \u00fanico<\/strong><\/p>\n<p>Si constituye una gloria ser la sede de una universidad, tambi\u00e9n nos honra en grado sumo contar con una Orquesta Sinf\u00f3nica, caso \u00fanico en Centroam\u00e9rica. He aqu\u00ed otro ejemplo o testimonio de la clara vocaci\u00f3n cultural de la ciudad de Heredia, que hoy venimos a ratificar y a impulsar con mayor vigor y devoci\u00f3n, como lo atestigua el esfuerzo que estamos realizando para terminar la construcci\u00f3n de la concha ac\u00fastica contigua al Fort\u00edn y la decisi\u00f3n de convertir a la casa del egregio patricio, don Alfredo Gonz\u00e1lez Flores, en hogar de la cultura de nuestra ciudad.<\/p>\n<p>De este modo, la ciudad de Heredia podr\u00e1 abrirse al mundo y a la patria con el mismo orgullo de otras peque\u00f1as ciudades europeas, que tienen su poder y su grandeza en las universidades y en los centros culturales, y no en la magnificencia de sus edificios, o en el poder\u00edo militar o econ\u00f3mico.<\/p>\n<p><strong>Importantes v\u00edas<\/strong><\/p>\n<p>Y como la cultura necesita tambi\u00e9n caminos, estamos trabajando con tes\u00f3n para abrir dos importantes v\u00edas: una nueva carretera hacia San Jos\u00e9, con un costo de 70.000.000 de colones, y la carretera Gu\u00e1piles-Sarapiqu\u00ed, que pondr\u00e1 a disposici\u00f3n de Heredia un manantial de riqueza. Es nuestro prop\u00f3sito poner el desarrollo econ\u00f3mico al servicio de la cultura. Heredia puede darle este ejemplo al pa\u00eds.<\/p>\n<p><strong>Una legi\u00f3n de hombres ilustres<\/strong><\/p>\n<p>La riqueza de la ciudad de Heredia no radica, pues, solo en el campo econ\u00f3mico, sino tambi\u00e9n en su desarrollo cultural y, por consiguiente, en la calidad de sus hombres. De ellos dependi\u00f3 nuestro pasado y de ellos depende nuestro futuro.<\/p>\n<p>Injustos ser\u00edamos si en esta fecha gloriosa no record\u00e1ramos una legi\u00f3n de hombres ilustres que nacieron o bien establecieron en nuestra ciudad su residencia, y que han enriquecido y labrado nuestro presente. Todos ellos honran este sesquicentenario. Son ellos, entre otros, Manuel Mar\u00eda Guti\u00e9rrez, Rafael Moya, Luis Felipe Gonz\u00e1lez Flores, Luis Dobles Segreda, Juan Rafael Chac\u00f3n, Alfredo Gonz\u00e1lez Flores, Wenceslao Arg\u00fcello, Omar Dengo, que no es herediano de origen, pero que en nuestra Heredia realiz\u00f3 su gran obra educativa; Cleto Gonz\u00e1lez V\u00edquez, Joaqu\u00edn Lizano, Nicol\u00e1s Ulloa, Braulio Morales, Juan J. Flores, Hern\u00e1n Zamora, Ing. Manuel Benavides, Uladislao G\u00e1mez, Armando C\u00e9spedes, y muchos otros distinguidos varones que, junto con nuestros educadores, campesinos, obreros, profesionales y estudiantes, han sido la levadura de nuestro pueblo.<\/p>\n<p><strong>Digna representaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Quienes hoy han sido exaltados como ciudadanos de honor de la ciudad de Heredia son una digna representaci\u00f3n de los hombres y mujeres que han engrandecido nuestra ciudad. Para ellos, en nombre del gobierno de la Rep\u00fablica, la m\u00e1s c\u00e1lida felicitaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Modelo de convivencia y desarrollo<\/strong><\/p>\n<p>En nombre del Presidente de la Rep\u00fablica, formulo votos por la ventura y prosperidad de la ciudad de Heredia, en esta fecha gloriosa y en las centurias por venir, y para que los heredianos, seg\u00fan la cita de don Tom\u00e1s de Acosta, \u00absean siempre laboriosos, de arreglada conducta y vivan en paz y armon\u00eda\u00bb.<\/p>\n<p>El desenfreno del progreso econ\u00f3mico, la deshumanizaci\u00f3n de la t\u00e9cnica y el frenes\u00ed del consumo amenazan los m\u00e1s nobles valores del hombre. Cu\u00e1n necesario es, por ello, recobrar ciertos grandes principios y virtudes perdidos como la paz, la armon\u00eda y el esp\u00edritu de trabajo. La ciudad de Heredia es un escenario ideal para darle al mundo un ejemplo de sabor humano en todas las acciones del hombre.<\/p>\n<p>Esta ciudad recogida, trabajadora y culta, en un pa\u00eds pac\u00edfico como Costa Rica, puede constituir este modelo de convivencia y de desarrollo que todos estamos buscando.<\/p>\n<p>A partir de este sesquicentenario, \u00e9ste podr\u00eda ser nuestro mejor af\u00e1n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Discurso pronunciado por el Dr. Oscar Arias S\u00e1nchez, Ministro de Planificaci\u00f3n Nacional y Pol\u00edtica Econ\u00f3mica, el 1\u00ba de junio de 1974, en el templo parroquial de la Pur\u00edsima Concepci\u00f3n de Mar\u00eda, en la ciudad de Heredia, con motivo del sesquicentenario&hellip; <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":640,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-642","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-discursos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/642","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=642"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/642\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/media\/640"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=642"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=642"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=642"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}