{"id":646,"date":"2010-08-04T19:08:45","date_gmt":"2010-08-05T01:08:45","guid":{"rendered":"http:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/?p=646"},"modified":"2017-08-07T08:32:57","modified_gmt":"2017-08-07T14:32:57","slug":"caracteristicas-del-desarrollo-pasado-en-costa-rica-y-perspectivas-para-el-futuro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/caracteristicas-del-desarrollo-pasado-en-costa-rica-y-perspectivas-para-el-futuro\/","title":{"rendered":"Caracter\u00edsticas del desarrollo pasado en Costa Rica y perspectivas para el futuro"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/discurso.jpg\" alt=\"Discurso\" width=\"500\" height=\"335\" class=\"aligncenter size-full wp-image-640\" srcset=\"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/discurso.jpg 500w, https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/discurso-300x201.jpg 300w, https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/discurso-60x40.jpg 60w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/p>\n<p><em>Discurso pronunciado por el Dr. Oscar Arias S\u00e1nchez, Ministro de Planificaci\u00f3n Nacional y Pol\u00edtica Econ\u00f3mica, el <strong>25 de junio de 1975<\/strong>, en el almuerzo mensual de la C\u00e1mara de Comercio de Costa Rica, en el Club Uni\u00f3n, de San Jos\u00e9.<\/em><\/p>\n<p><strong>La planificaci\u00f3n no es una utop\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>Si todos los d\u00edas trabajamos juntos por el desarrollo econ\u00f3mico y social del pa\u00eds, cada uno en su esfera de acci\u00f3n propia, justo es que nos reunamos alguna vez para conversar sobre las perspectivas de la econom\u00eda, que a fin de cuentas es obra nuestra.<\/p>\n<p>Representa un honor para m\u00ed y para la Oficina que dirijo, este convivio. No siempre tiene uno la oportunidad de departir con tan selecta concurrencia de hombres de empresa, as\u00ed como de probar que la planificaci\u00f3n no es una ciencia abstracta ni una utop\u00eda, sino un constante esfuerzo de racionalizaci\u00f3n para no fracasar. Mi actitud ha sido la b\u00fasqueda permanente de un di\u00e1logo con los sectores productivos, lo cual constituye un requisito indispensable en un proceso de planificaci\u00f3n dentro de una sociedad como la nuestra.<\/p>\n<p><strong>Plan Nacional de Desarrollo<\/strong><\/p>\n<p>Me propongo hoy conversar sobre los objetivos originales del Plan Nacional de Desarrollo, los obst\u00e1culos encontrados para alcanzar estos objetivos, las caracter\u00edsticas de nuestro desarrollo en las \u00faltimas dos d\u00e9cadas, as\u00ed como los nuevos planteamientos que se requieren para el futuro. Finalmente, tratar\u00e9 de analizar la viabilidad de lograr el futuro desarrollo dentro de nuestro sistema pol\u00edtico.<\/p>\n<p>Cuando, en marzo de 1973, nos propusimos, en la Oficina de Planificaci\u00f3n Nacional, elaborar un Plan Nacional de Desarrollo para el quinquenio 1974-1978, pens\u00e1bamos en la necesidad de fijar ciertos objetivos que sirvieran tanto para el corto como para el mediano y largo plazos.<\/p>\n<p>Pens\u00e1bamos entonces en la necesidad de disminuir la brecha social y, con este prop\u00f3sito, dese\u00e1bamos reducir al m\u00ednimo los niveles de desempleo y subempleo.<\/p>\n<p>Quer\u00edamos una transformaci\u00f3n de la estructura productiva, as\u00ed como aumentar el ahorro y la inversi\u00f3n de car\u00e1cter nacional. Luch\u00e1bamos por un desarrollo regional m\u00e1s equilibrado y por lograr la m\u00e1xima utilizaci\u00f3n de los recursos naturales, renovables y no renovables. Con el prop\u00f3sito de lograr lo anterior, est\u00e1bamos convencidos de que era sumamente urgente aumentar la eficiencia del sector p\u00fablico, para lo cual era necesario realizar algunas reformas institucionales de importancia.<\/p>\n<p>Junto a estos objetivos de mediano y largo plazos, contempl\u00e1bamos otros de corto plazo, relacionados fundamentalmente con la soluci\u00f3n del problema que ha venido acompa\u00f1ando al desarrollo econ\u00f3mico del pa\u00eds durante muchos a\u00f1os: su persistente desequilibrio en el comercio internacional. Tambi\u00e9n se le prest\u00f3 atenci\u00f3n a un problema que ya a mediados de 1973 mostraba tendencia a agravarse: el efecto de la inflaci\u00f3n mundial en la situaci\u00f3n econ\u00f3mica interna.<\/p>\n<p><strong>Cambio radical de la situaci\u00f3n econ\u00f3mica<\/strong><\/p>\n<p>Como es de todos conocido, la situaci\u00f3n experiment\u00f3 un cambio radical hacia finales de 1973, lo cual nos oblig\u00f3 a darle m\u00e1s importancia a la consecuci\u00f3n de los objetivos de corto plazo, es decir, el equilibrio de la balanza de pagos y el control del nivel de precios, y posponer, en alguna medida, los de mediano y largo plazos.<\/p>\n<p>Al finalizar 1973, nos vimos inmersos, de repente, en un proceso inflacionario, con una elevaci\u00f3n de precios que alcanz\u00f3 el 34% en 1974. El aumento de los precios de las materias primas y los bienes de capital que import\u00e1bamos \u2014principalmente el petr\u00f3leo y sus derivados, como los fertilizantes; la maquinaria y algunos alimentos b\u00e1sicos de nuestra dieta, como el trigo\u2014, as\u00ed como el deterioro de los precios de nuestros principales productos de exportaci\u00f3n, produjeron un d\u00e9ficit en la cuenta corriente de aproximadamente 260.000.000 de d\u00f3lares en 1974. Esta dif\u00edcil situaci\u00f3n solo fue atenuada merced a los altos niveles de endeudamiento externo a los cuales fue necesario acudir. Adem\u00e1s, la recesi\u00f3n mundial comenz\u00f3 a tener, a principios del a\u00f1o pasado, su impacto en nuestra econom\u00eda. Como consecuencia de todo lo anterior, hubo una disminuci\u00f3n de la inversi\u00f3n privada en ciertos sectores, disminuci\u00f3n que ha afectado a la producci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Obst\u00e1culos<\/strong><\/p>\n<p>Estos problemas, conocidos por todos ustedes, no tienen, como es evidente, una soluci\u00f3n f\u00e1cil. Los obst\u00e1culos que encontramos son muchos y muy variados. En primer t\u00e9rmino, debemos mencionar que en una econom\u00eda como la nuestra es sumamente dif\u00edcil alcanzar los cambios sociales y pol\u00edticos que la sociedad demanda, sin afectar el coeficiente de inversi\u00f3n y el ritmo de crecimiento econ\u00f3mico.<\/p>\n<p>Es muy grande el reto que afrontamos. Como se puso de relieve en la conferencia mundial sobre la crisis de alimentos, celebrada recientemente por la FAO en Roma, anteriormente se buscaba una estrategia de desarrollo para crecer, mientras que en la actualidad esa estrategia es para sobrevivir. Los neomalthusianos, a veces con cierto cinismo, nos recomiendan el genocidio para solucionar este problema. Tambi\u00e9n se habla \u00faltimamente de la necesidad de crear un \u00abnuevo orden econ\u00f3mico\u00bb. Ello implica la necesidad de incorporar amplios sectores marginados de la poblaci\u00f3n al mercado de bienes y servicios. En \u00faltima instancia, no es posible crear un nuevo orden econ\u00f3mico con est\u00f3magos vac\u00edos.<\/p>\n<p>En segundo lugar, otro obst\u00e1culo importante para resolver la presente crisis es la dificultad que encontramos para generar ahorro y canalizarlo hacia las actividades productivas. El gran crecimiento de las clases medias burocr\u00e1ticas que ha experimentado nuestra sociedad en los \u00faltimos veinticinco a\u00f1os ha sido de suma importancia desde el punto de vista de nuestro equilibrio social. Sin embargo, ello no deja de representar una seria dificultad para lograr una capitalizaci\u00f3n m\u00e1s acelerada, pues constituyen grupos sociales con una alta tendencia al consumo y con gran poder de negociaci\u00f3n para obtener aumentos de salarios, ya que controlan el suministro de servicios vitales para el funcionamiento de la administraci\u00f3n p\u00fablica. El costarricense de cuello blanco, relativamente independiente desde el punto de vista econ\u00f3mico, aunque culturalmente depende de los estratos sociales superiores, a los cuales tiene como marco de referencia, en cierto grado ha dificultado, por medio de su constante presi\u00f3n en demanda de mayores reivindicaciones salariales, que la distribuci\u00f3n del ingreso nacional beneficie m\u00e1s a los m\u00e1s d\u00e9biles. Con el crecimiento de los servicios, principalmente estatales, se ha observado no solo el fortalecimiento de las clases medias burocr\u00e1ticas, cuya principal caracter\u00edstica es su propensi\u00f3n al consumo, sino tambi\u00e9n el relativo estancamiento de las clases medias productivas, cuya principal caracter\u00edstica, por el contrario, es su deseo de ahorrar y de asumir riesgos como empresarios.<\/p>\n<p><strong>El nivel de consumo<\/strong><\/p>\n<p>Pero no solo aqu\u00ed est\u00e1 el problema. La sociedad costarricense tiene un nivel de consumo superior al que le permite la capacidad productiva del pa\u00eds. No tenemos, desde luego, nada en contra del consumo com\u00fanmente calificado de suntuario. Ser\u00eda ideal que toda familia dispusiera de los distintos bienes y servicios que caracterizan a la civilizaci\u00f3n occidental. Sin embargo, esto solo deber\u00eda darse cuando todos los costarricenses hayan satisfecho sus necesidades elementales.<\/p>\n<p>La propaganda, que deber\u00eda servir fundamentalmente para informar a los compradores acerca de las distintas opciones en relaci\u00f3n con un determinado producto, se ha especializado, en muchos casos y mediante las t\u00e9cnicas m\u00e1s modernas, en estimular el consumo de art\u00edculos no necesarios e, inclusive, superfluos. Esto no solo nos lleva a elevar el nivel total de consumo, sino que tambi\u00e9n impide mejorar el nivel de ingreso o la capacidad productiva de la familia costarricense.<\/p>\n<p><strong>Desequilibrio<\/strong><\/p>\n<p>En 1972, la demanda interna del pa\u00eds \u2014o sea, la suma de los bienes y servicios adquiridos por los costarricenses para dedicarlos al consumo y a la inversi\u00f3n\u2014 fue de 8.700.000.000 de colones, en tanto que el producto interno bruto \u2014es decir, el monto de los bienes y servicios producidos en el pa\u00eds\u2014 fue de 8.200.000.000 de colones, con lo cual se produjo un desequilibrio de 500.000.000 de colones. Esta diferencia, que es igual al d\u00e9ficit de la cuenta comercial del pa\u00eds, significa que el pa\u00eds utiliz\u00f3 m\u00e1s bienes y servicios de los que fue capaz de producir. En otras palabras, para poder preservar este nivel de vida, fue necesario recurrir a un fuerte endeudamiento externo.<\/p>\n<p>Este desequilibrio viene produci\u00e9ndose en forma continua y creciente desde los primeros a\u00f1os de la d\u00e9cada de 1950, y en los \u00faltimos per\u00edodos tiende a incrementarse. En efecto, el d\u00e9ficit comercial en 1972, fue de 500.000.000 de colones, en 1973 alcanz\u00f3 los 600.000.000, en 1974 gir\u00f3 alrededor de los 2.000 .000.000 y posiblemente ascienda a unos 2.700 .000.000 en 1975. Esta situaci\u00f3n no puede continuar indefinidamente, por lo que se requiere frenar urgentemente la expansi\u00f3n de ese desequilibrio y reducir su magnitud. Al respecto, no podemos desconocer las grandes dificultades pol\u00edticas y sociales que surgen al tratar de ajustar la demanda nacional a lo que realmente producimos.<\/p>\n<p><strong>La inversi\u00f3n extranjera<\/strong><\/p>\n<p>En \u00faltimo t\u00e9rmino, considero que otra dificultad importante para solucionar la presente crisis es la falta de orientaci\u00f3n con respecto a la inversi\u00f3n extranjera. Creo que es urgente determinar en qu\u00e9 campos deseamos estimular esta inversi\u00f3n, con el prop\u00f3sito de fomentarla al m\u00e1ximo y otorgarle la seguridad que demanda. Los pa\u00edses pobres se encuentran ante la necesidad de dise\u00f1ar una pol\u00edtica que permita, de una parte, atraer el capital, la tecnolog\u00eda y la capacidad empresaria extranjeros y, por otra parte, proteger los leg\u00edtimos intereses de los empresarios nacionales.<\/p>\n<p><strong>El esfuerzo de todos<\/strong><\/p>\n<p>Los valladares citados no son f\u00e1ciles de vencer. No me cabe duda de que, con determinaci\u00f3n y decisi\u00f3n firmes, ser\u00e1 posible encontrarles una debida soluci\u00f3n. Creo que en la b\u00fasqueda de esta soluci\u00f3n, tanto ustedes como los otros grupos empresariales del pa\u00eds y todas las instituciones del Estado, deben jugar un papel de primordial importancia. El progreso de Costa Rica, hoy como ayer, no puede ser el resultado del esfuerzo de unos pocos. Habr\u00e1 progreso en el tanto en que todos estemos comprometidos.<\/p>\n<p>Si bien el camino por recorrer es largo e incierto, los logros obtenidos por nuestro pa\u00eds en el campo econ\u00f3mico, en su proceso de cambio social y en su avance institucional, son bastante significativos. Aunque someramente, veamos cu\u00e1les son las principales caracter\u00edsticas de nuestro desarrollo pasado.<\/p>\n<p><strong>Dependencia econ\u00f3mica<\/strong><\/p>\n<p>En primer t\u00e9rmino, una nota distintiva del desarrollo en las \u00faltimas dos d\u00e9cadas es el car\u00e1cter dependiente de nuestra econom\u00eda. Hasta 1959, fuimos un pa\u00eds eminentemente exportador de productos primarios. Las violentas fluctuaciones sufridas por los precios internacionales de los productos agropecuarios en los a\u00f1os 50, llevaron al pa\u00eds \u2014y a Centroam\u00e9rica\u2014 a cambiar su pol\u00edtica de desarrollo. A partir de 1959, Costa Rica entra en un proceso de industrializaci\u00f3n basado en una pol\u00edtica de sustituci\u00f3n de importaciones sin una orientaci\u00f3n suficientemente definida.<\/p>\n<p><strong>Instrumentos de desarrollo<\/strong><\/p>\n<p>Los principales instrumentos para realizar este proceso han sido la protecci\u00f3n arancelaria y los incentivos fiscales. Esta protecci\u00f3n arancelaria, relativamente alta y sesgada hacia las industrias productoras de bienes para el consumo de las clases media y alta, si bien fue necesaria en un principio para iniciar el proceso de industrializaci\u00f3n, ha creado una estructura de producci\u00f3n industrial altamente dependiente de insumos importados. El sistema de protecci\u00f3n mencionado, que exime de impuestos a una mayor\u00eda de los insumos industriales, es la principal causa de que existan pocos incentivos para la producci\u00f3n de bienes intermedios en el pa\u00eds.<\/p>\n<p>Por otra parte, los incentivos fiscales y financieros \u2014tales como la importaci\u00f3n de maquinaria y de equipo libres de aforos, la exenci\u00f3n del impuesto sobre la renta y las tasas de inter\u00e9s subsidiadas\u2014 tienden a abaratar el precio del capital con respecto al precio del factor trabajo. Lo anterior ha provocado, como es de esperar, la utilizaci\u00f3n intensiva de maquinaria y equipo con relativamente poca absorci\u00f3n de nuevos empleos por cada col\u00f3n invertido.<\/p>\n<p><strong>Concentraci\u00f3n del ingreso<\/strong><\/p>\n<p>Otra caracter\u00edstica importante del desarrollo en los \u00faltimos veinte a\u00f1os es la mayor concentraci\u00f3n del ingreso en determinados estratos sociales. La concentraci\u00f3n del ingreso es un efecto del desarrollo, pero tambi\u00e9n y sobre todo es una condici\u00f3n necesaria para lograr ese desarrollo.<\/p>\n<p>El proceso de industrializaci\u00f3n ha requerido, para su supervivencia y fortalecimiento, de la existencia de determinados grupos sociales con suficiente poder de compra para adquirir los bienes producidos en el pa\u00eds. As\u00ed, por ejemplo, cuando producimos autom\u00f3viles \u2014o m\u00e1s bien, ensamblamos autom\u00f3viles\u2014, de antemano sabemos que vamos a satisfacer la demanda de no m\u00e1s de 300.000 costarricenses. En efecto, el 85% de los autos en nuestro pa\u00eds est\u00e1 en manos del 10% m\u00e1s rico de la poblaci\u00f3n. La sociedad de consumo, como se puede observar , requiere una alta estratificaci\u00f3n social. En sociedades como la nuestra, el sistema de producci\u00f3n demanda la existencia de grandes diferencias en los niveles de ingreso. Tanto el empresario como el trabajador son un \u00abhomo econ\u00f3micus\u00bb y responden primordialmente a incentivos materiales. Adem\u00e1s, vale la pena resaltar que esta concentraci\u00f3n del ingreso no ha ido acompa\u00f1ada de una inamovilidad del ingreso: los ricos de hoy no son los mismos de ayer. Es evidente que en Costa Rica ha habido una significativa movilidad intergeneracional.<\/p>\n<p>En los \u00faltimos diez a\u00f1os, sin embargo, la posici\u00f3n relativa del 40% m\u00e1s pobre de la poblaci\u00f3n no ha mejorado. En efecto, entre 1958 y 1971, el crecimiento anual promedio del PNB fue de alrededor del 8%, mientras que el crecimiento del ingreso del 40% inferior de la poblaci\u00f3n fue aproximadamente del 5%, lo cual indica que su posici\u00f3n relativa empeor\u00f3. En otras palabras, hubo una concentraci\u00f3n del ingreso, la cual se dio fundamentalmente en favor de la clase media.<\/p>\n<p>Otra caracter\u00edstica que deseo poner de relieve, en cuanto al desarrollo pasado, es la concentraci\u00f3n de ese desarrollo en la Meseta Central. Este desequilibrio regional no solo es producto de una concentraci\u00f3n de la inversi\u00f3n privada en el Valle Central, sino tambi\u00e9n de una inadecuada distribuci\u00f3n de los recursos p\u00fablicos.<\/p>\n<p><strong>Comercio exterior<\/strong><\/p>\n<p>Finalmente, cabe destacar la elevada dependencia de nuestro pa\u00eds en cuanto al comercio exterior. En efecto, las importaciones representan en la actualidad m\u00e1s del 25% de la oferta global, a la vez que m\u00e1s de una tercera parte de la producci\u00f3n nacional se exporta a mercados internacionales. Por otro lado, el ahorro externo financia alrededor del 40% de la inversi\u00f3n total. Pero la dependencia no es \u00fanicamente econ\u00f3mica. M\u00e1s cr\u00edtica y peligrosa quiz\u00e1 lo sea la dependencia intelectual o cultural: vivimos importando valores sociales y patrones de consumo muy alejados de nuestra realidad y de nuestras posibilidades.<\/p>\n<p><strong>Conceptos tradicionales del desarrollo<\/strong><\/p>\n<p>Creo que las caracter\u00edsticas se\u00f1aladas anteriormente deben hacernos reflexionar sobre algunos conceptos tradicionales del desarrollo costarricense en los \u00faltimos a\u00f1os. En primer lugar, considero que se debe dudar del uso que se hace de los \u00edndices per c\u00e1pita. La verdad es que cuando hablamos de ingreso per c\u00e1pita, promedio de vida, salario promedio, esperanza de vida, promedio de analfabetismo y promedio de desocupaci\u00f3n, estos indicadores no nos muestran la realidad de la cosas. Creo que en gran medida los \u00edndices per c\u00e1pita solo han servido para ocultar la verdadera situaci\u00f3n de nuestra sociedad.<\/p>\n<p>Por otra parte, me parece importante reconocer que para nosotros, los costarricenses, el desarrollo no puede ni debe ser neutral, sino, por el contrario, debe estar comprometido con el m\u00e1s d\u00e9bil, por lo cual es necesario, fundamentalmente, ayudar al m\u00e1s peque\u00f1o, al m\u00e1s inseguro, al m\u00e1s necesitado, al m\u00e1s pobre. Una reorientaci\u00f3n de este tipo se puede lograr en mejor forma a medida que se determinen con mayor precisi\u00f3n los estratos m\u00e1s pobres de la sociedad y se realice un an\u00e1lisis m\u00e1s a fondo de la pol\u00edtica de inversiones necesaria para llegar a esos grupos.<\/p>\n<p><strong>Pobreza rural y migraciones<\/strong><\/p>\n<p>En la actualidad, la mayor parte de los pobres se encuentra en las zonas rurales. Esa pobreza de las zonas rurales ha provocado la migraci\u00f3n hacia las ciudades, en donde han aparecido extensos grupos de marginados, la mayor\u00eda de los cuales son de origen campesino. Todos los an\u00e1lisis realizados indican que muy probablemente esta situaci\u00f3n persista durante los dos o tres pr\u00f3ximos decenios. Por ello, a menos que se tomen medidas para beneficiar directamente a los segmentos m\u00e1s pobres de la poblaci\u00f3n, las desigualdades del ingreso se intensificar\u00e1n. Por consiguiente, si se desea lograr un progreso significativo en la soluci\u00f3n del problema de la pobreza absoluta en las zonas rurales, no hay m\u00e1s alternativa viable que la de incrementar la productividad de la peque\u00f1a agricultura. El mejoramiento del nivel de vida del peque\u00f1o agricultor tendr\u00e1 como consecuencia una disminuci\u00f3n de las migraciones del campo hacia la ciudad.<\/p>\n<p><strong>Medidas redistributivas<\/strong><\/p>\n<p>Al igual que en muchos otros pa\u00edses, en Costa Rica resulta posible un alto grado de desarrollo global acompa\u00f1ado, a la vez, de un empobrecimiento creciente de determinados grupos sociales. No solo las medidas redistributivas indirectas que se ejecutan por medio del gasto p\u00fablico, sino aun medidas de car\u00e1cter directo, como la pol\u00edtica de salarios reales crecientes, han resultado insuficientes para hacer llegar los beneficios del progreso a los estratos sociales inferiores. Es necesario intensificar el impacto redistributivo del gasto p\u00fablico mediante limitaciones a los programas que beneficien a las clases alta y media y a la vez estimular programas nuevos tendientes a favorecer en forma directa tanto al peque\u00f1o agricultor como al marginado de la ciudad. Quienes tenemos un ideario socialdem\u00f3crata estamos convencidos de que no es posible lograr en Costa Rica una democracia social mientras no se establezca una mayor democracia econ\u00f3mica, lo cual implica una difusi\u00f3n mayor de la propiedad de los medios de producci\u00f3n, para crear, de esta manera, un sector empresarial m\u00e1s numeroso y popular.<\/p>\n<p>La dif\u00edcil coyuntura actual y las perspectivas para el futuro nos plantean un enorme reto. Es necesario buscar y encontrar nuevos planteamientos y soluciones propias para el desarrollo futuro de Costa Rica. Dada nuestra peque\u00f1ez geogr\u00e1fica, no es viable un desarrollo aut\u00f3nomo. Debemos fortalecer el Mercado Com\u00fan Centroamericano, revis\u00e1ndolo y adecu\u00e1ndolo a las necesidades de hoy. Para lograr este objetivo, se requiere un cambio en el sistema de protecci\u00f3n arancelaria y de incentivos fiscales para aumentar la manufactura de productos en los cuales se empleen materias primas nacionales y m\u00e1s de mano de obra por col\u00f3n invertido. Pero, fundamentalmente, debemos volver los ojos hacia nuevos mercados, lo cual implica dar a los exportadores incentivos equivalente a la protecci\u00f3n que se les otorga a quienes producen para el mercado interno y para Centroam\u00e9rica. Es, tambi\u00e9n, importante crear nuevas formas de asociaci\u00f3n con los pa\u00edses latinoamericanos. El Sistema Econ\u00f3mico Latinoamericano (SELA), que propician M\u00e9xico, y Venezuela , es un claro ejemplo de ello.<\/p>\n<p><strong>Cambio de orientaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Adem\u00e1s del cambio de orientaci\u00f3n del sector industrial, se requiere un r\u00e1pido desarrollo del sector agropecuario, especialmente un aumento de la productividad del peque\u00f1o agricultor. Ahora bien, ning\u00fan intento de incrementar esta productividad puede tener \u00e9xito en un clima de estancamiento general de la econom\u00eda. Los peque\u00f1os agricultores no pueden prosperar, a menos que otros sectores experimenten un crecimiento significativo que les permita generar los recursos necesarios para el desarrollo de la agricultura, as\u00ed como la demanda requerida para absorber su mayor producci\u00f3n. Pero lo contrario tambi\u00e9n es cierto y es hora de que lo reconozcamos. Si la peque\u00f1a agricultura no progresa a un ritmo r\u00e1pido en todo el mundo en desarrollo, habr\u00e1 pocas posibilidades de lograr un crecimiento econ\u00f3mico estable a largo plazo, o de mitigar en medida significativa la pobreza de amplios sectores de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Canalizaci\u00f3n de recursos<\/strong><\/p>\n<p>Para poder realizar un desarrollo acelerado de los sectores industrial y agropecuario se requieren fondos masivos en mejores condiciones que las usuales en la actualidad. Creo que es cuesti\u00f3n de tiempo el que los pa\u00edses miembros de la OPEP canalicen sus recursos hacia los dem\u00e1s miembros del Tercer Mundo. Las naciones subdesarrolladas no productoras de petr\u00f3leo, debemos exigirles a los miembros de la OPEP una mayor solidaridad en nuestra lucha por salir de la pobreza. De no darse este reciclaje de los recursos financieros de la OPEP, la brecha entre los pa\u00edses ricos y lo pa\u00edses pobres continuar\u00e1 aumentando hasta el grado en que, ya muy pronto, el 10% de la poblaci\u00f3n del mundo tendr\u00e1 el 70% del ingreso mundial.<\/p>\n<p><strong>El m\u00ednimo vital<\/strong><\/p>\n<p>Las dificultades citadas anteriormente nos llevan a introducir en el desarrollo de los pr\u00f3ximos decenios el m\u00e1s importante quiz\u00e1 de todos los nuevos planteamientos: el concepto del \u00abm\u00ednimo vital\u00bb. Como es indudable, el crecimiento de la producci\u00f3n de bienes y servicios no necesariamente beneficia a los m\u00e1s necesitados, por lo que se deben elaborar proyectos espec\u00edficos en favor del 20% o del 30% m\u00e1s pobre de la poblaci\u00f3n. Los programas de nutrici\u00f3n, que con tanto empe\u00f1o ha propiciado el Presidente Oduber, son un buen ejemplo de proyectos concretos para beneficiar a los m\u00e1s pobres de la sociedad. Es importante fijarse metas de consumo y producci\u00f3n con base en necesidades m\u00ednimas humanas. El sistema de mercado ignora a los pobres, por cuanto \u00e9stos no tienen poder de compra. Es urgente, entonces, planificar el consumo, si deseamos salvar a nuestra sociedad de la violencia y el caos.<\/p>\n<p>El crecimiento del producto interno bruto no necesariamente debe ser un fin en s\u00ed mismo, sino una resultante de la pol\u00edtica de empleo y de distribuci\u00f3n de ingreso. Es importante alcanzar una mayor producci\u00f3n, siempre y cuando \u00e9sta sea compatible con una distribuci\u00f3n m\u00e1s justa de los bienes y servicios que la sociedad crea.<\/p>\n<p>Debemos preocuparnos por el ingreso y el consumo m\u00ednimo y no por el per c\u00e1pita. Nuestra finalidad debe ser la composici\u00f3n del producto. Por lo tanto, debemos planificar la producci\u00f3n d\u00e1ndole prioridad al \u00abqu\u00e9 vamos a producir\u00bb m\u00e1s que al \u00abcu\u00e1nto vamos a producir\u00bb. No hay duda de que en el tanto en que nuestra \u00fanica meta sea producir de la manera m\u00e1s eficiente posible, seg\u00fan la pauta de los pa\u00edses m\u00e1s avanzados, la mayor cantidad de bienes y servicios, lo \u00fanico que lograremos ser\u00e1 alienar a aquellos sectores de la poblaci\u00f3n que observan c\u00f3mo el desarrollo econ\u00f3mico s\u00f3lo tiene sentido para unos pocos.<\/p>\n<p><strong>Cambio de principios<\/strong><\/p>\n<p>Es necesario un cambio de principios: debemos considerar que los bienes y servicios son medios para la humanizaci\u00f3n de la sociedad y no fines en s\u00ed mismos. El consumo debe convertirse en un instrumento para lograr el bienestar de los pueblos. El hombre come para vivir y no vive para comer, dice el adagio. La trasposici\u00f3n de estos t\u00e9rminos es lo que amenaza con deshumanizar a la sociedad de consumo.<\/p>\n<p><strong>Democratizaci\u00f3n de la propiedad<\/strong><\/p>\n<p>Ahora bien, \u00bfpodemos alcanzar este tipo de desarrollo? Se trata de un modelo en que se respeta la iniciativa privada, pero se exige una mayor democratizaci\u00f3n de la propiedad. Creo que la supervivencia de nuestro sistema democr\u00e1tico nos obliga a realizar este esfuerzo. En nuestros d\u00edas, la democracia requiere no solo una mayor participaci\u00f3n de los diversos sectores sociales en lucha por el desarrollo econ\u00f3mico, social y cultural, sino tambi\u00e9n y fundamentalmente, un mayor acceso a la propiedad y trabajo de los medios de producci\u00f3n. Sinceramente, pienso que en la lucha contra el marxismo, en el cual el Estado es el \u00fanico propietario, la democracia debe ofrecer la alternativa de un sistema econ\u00f3mico de muchos propietarios.<\/p>\n<p><strong>El reto del sistema parlamentario<\/strong><\/p>\n<p>Hoy, m\u00e1s que nunca, el sistema parlamentario est\u00e1 sometido a un reto: es evidente que si el cambio social no se puede lograr a trav\u00e9s de la democracia, \u00e9sta no sobrevive. Sin embargo, la soluci\u00f3n no es eliminar la libertad pol\u00edtica. La ausencia de instituciones que representen al pueblo, la falta de medios de expresi\u00f3n populares, la sustituci\u00f3n de la voluntad general por la de una persona o grupo, suelen conducir, disfrazadas de aparentes ventajas, a desviaciones que llevan consigo la corrupci\u00f3n y el despotismo. Siempre he cre\u00eddo, con Lord Acton, que el poder corrompe, y el poder absoluto corrompe absolutamente. Y este juicio, naturalmente, es v\u00e1lido no solo para el poder pol\u00edtico, sino tambi\u00e9n para el poder econ\u00f3mico. La gran mayor\u00eda de los costarricenses, si bien no son liberales en el campo econ\u00f3mico, s\u00ed lo son en el pol\u00edtico.<\/p>\n<p>Dec\u00eda Churchill que quiz\u00e1 la democracia no era un buen sistema de gobierno, pero que era definitivamente el mejor que conoc\u00edamos. Considero que, al igual que los ingleses, los costarricenses creemos que los males de la democracia solo se superan con mayor democracia. La esencia del sistema democr\u00e1tico es el pluralismo pol\u00edtico. Lo peor que le puede suceder al pa\u00eds es que, aunque no en una forma institucionalizada, un partido pol\u00edtico adquiera proporciones tales que le conviertan de hecho en partido \u00fanico. En este sentido, un imperativo del sistema democr\u00e1tico es la existencia de una oposici\u00f3n fuerte y organizada, de tal manera que ejerza un papel de freno y contrapeso y cumpla una funci\u00f3n fiscalizadora. Para ello, es necesario que existan partidos pol\u00edticos fuertes, organizados y de car\u00e1cter permanente.<\/p>\n<p>Esta era mi manera de pensar en 1967, cuando escrib\u00ed el libro \u00abGrupos de Presi\u00f3n en Costa Rica\u00bb. Ocho a\u00f1os despu\u00e9s, con la experiencia acumulada tras hab\u00e9rseme dado la oportunidad de servir al pa\u00eds desde un alto puesto de gobierno, reitero mi convicci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Democracia y autoridad<\/strong><\/p>\n<p>No obstante, no se debe identificar democracia con la atomizaci\u00f3n de autoridad. En este sentido, la nueva Ley de la Oficina de Planificaci\u00f3n Nacional y Pol\u00edtica Econ\u00f3mica, as\u00ed como la Ley de Presidentes Ejecutivos, no responden a un simple oportunismo pol\u00edtico, sino que representan la convicci\u00f3n del Presidente Oduber Quir\u00f3s de que, para tener un Estado m\u00e1s eficiente, es necesaria una mayor centralizaci\u00f3n de autoridad. Es evidente, sin embargo, que las leyes anteriormente mencionadas no son suficientes: el Estado costarricense no ser\u00e1 eficiente en el tanto en que no se contin\u00fae la reforma institucional y no se capacite m\u00e1s y mejor al funcionario p\u00fablico. Con mucha frecuencia, los costarricenses son un poco c\u00ednicos al referirse a los pol\u00edticos, pero, parad\u00f3jicamente, esperan mucho del sistema pol\u00edtico.<\/p>\n<p>El reto para los pr\u00f3ximos 25 a\u00f1os radica en buscar una f\u00f3rmula pol\u00edtica que, manteniendo la libertad, se\u00f1ale y demande una mayor responsabilidad. La democracia no es sin\u00f3nimo de debilidad: sin autoridad hay anarqu\u00eda, pero no democracia. El totalitarismo fascista es la manifestaci\u00f3n de la extra\u00f1a s\u00edntesis de un Estado fuerte y una econom\u00eda liberal, cuyo resultado es la ausencia de la libertad y la justicia. En el totalitarismo comunista, en nombre del proletariado, el hombre debe ceder su libertad por un desarrollo cuyo costo humano hoy conocemos. La justicia sin libertad corre el peligro de transformarse en opresi\u00f3n.<\/p>\n<p>Se\u00f1ores empresarios: el desaf\u00edo a que se enfrenta Costa Rica consiste en forjar un sistema pol\u00edtico en el cual la libertad sea compatible con la autoridad y la eficiencia, a la vez que permita un mayor desarrollo que logre redimir al costarricense del hambre, la servidumbre y la miseria.<\/p>\n<p><strong>Retos, posibilidades y esperanzas<\/strong><\/p>\n<p>Hemos conversado esta ma\u00f1ana sobre algunos problemas econ\u00f3micos y sociales y he anunciado algunas dificultades pol\u00edticas no menos angustiantes. Su soluci\u00f3n total o parcial definir\u00e1 nuestro rumbo y nuestro estilo de vida en los pr\u00f3ximos a\u00f1os. La magnitud de los problemas, en lugar de desalentarnos debe impulsar y renovar todas las fuerzas del esp\u00edritu.<\/p>\n<p>El llamado de hoy es m\u00e1s vigoroso y desafiante que el de ayer. No solo hay que invertir y trabajar con \u00e1nimo generoso, sino tambi\u00e9n ser consciente de que esta inversi\u00f3n y esta labor solo tienen raz\u00f3n de ser si se le da un sentido moral a este esfuerzo, a fin de que la eficiencia y la justicia del desarrollo econ\u00f3mico afirmen nuestra democracia y nuestra libertad. La eliminaci\u00f3n de la pobreza debe ser nuestra principal meta. No tiene en su agenda el empresario costarricense ninguna tarea m\u00e1s urgente ni m\u00e1s prometedora.<\/p>\n<p>Dichosos los hombres a los que nos corresponde vivir en una \u00e9poca como \u00e9sta y en un pa\u00eds como el nuestro, colmado de retos, pero, al mismo tiempo, lleno de posibilidades y de esperanzas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Discurso pronunciado por el Dr. Oscar Arias S\u00e1nchez, Ministro de Planificaci\u00f3n Nacional y Pol\u00edtica Econ\u00f3mica, el 25 de junio de 1975, en el almuerzo mensual de la C\u00e1mara de Comercio de Costa Rica, en el Club Uni\u00f3n, de San Jos\u00e9.&hellip; <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":640,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-646","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-discursos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/646","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=646"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/646\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/media\/640"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=646"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=646"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=646"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}