{"id":650,"date":"2010-08-04T19:13:08","date_gmt":"2010-08-05T01:13:08","guid":{"rendered":"http:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/?p=650"},"modified":"2017-08-05T18:02:06","modified_gmt":"2017-08-06T00:02:06","slug":"ahorrar-en-investigacion-es-ahorrar-en-progreso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/ahorrar-en-investigacion-es-ahorrar-en-progreso\/","title":{"rendered":"Ahorrar en investigaci\u00f3n es ahorrar en progreso"},"content":{"rendered":"<p><strong>Resumen del discurso pronunciado por el Dr. Oscar Arias S\u00e1nchez, Ministro de Planificaci\u00f3n Nacional y Pol\u00edtica Econ\u00f3mica, el 23 de febrero de 1976, en el acto inaugural del II Congreso Agron\u00f3mico Nacional, en la Facultad de Agronom\u00eda de la Universidad de Costa Rica, en la Ciudad Universitaria Rodrigo Facio, San Pedro de Montes de Oca, San Jos\u00e9.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Utilidad evidente<\/strong><\/p>\n<p>Resulta evidente la utilidad que la investigaci\u00f3n tiene para un pa\u00eds en v\u00edas de desarrollo como el nuestro. Ahorrar en investigaci\u00f3n es ahorrar en progreso. Costa Rica no puede darse el lujo de ahorrar en investigaci\u00f3n, porque no le es posible detener el crecimiento econ\u00f3mico que demandan, cada d\u00eda con mayor intensidad, nuestras comunidades. Basta con volver los ojos hacia sociedades m\u00e1s rica para darse cuenta de que su riqueza deriva del hecho de que dedican suficientes recursos econ\u00f3micos, financieros y humanos a la investigaci\u00f3n en todos los campos.<\/p>\n<p><strong>Defectos de la educaci\u00f3n en Costa Rica<\/strong><\/p>\n<p>En nuestro caso, infortunadamente, la educaci\u00f3n transmite conocimientos, pero no crea conocimientos. Reparamos m\u00e1s en la cantidad de personas que deseamos preparar, que en la calidad de educaci\u00f3n de que las proveemos. Es posible que la explosi\u00f3n demogr\u00e1fica experimentada por el pa\u00eds nos haya obligado a llenar de alumnos las aulas universitarias y que, por su parte, los profesores se hayan visto abocados preferentemente a preparar sus lecciones y hayan descuidado sus tareas en el campo de la investigaci\u00f3n. El pa\u00eds cuenta con tres centros de ense\u00f1anza superior que albergan a 40.000 alumnos. Este dato prueba el enorme esfuerzo que se ha hecho por democratizar el m\u00e1s alto nivel de educativo, por el cual, desde luego, hemos tenido que pagar un elevado precio: la baja calidad de la ense\u00f1anza. Este fen\u00f3meno se agudizar\u00e1 indubitablemente en lo futuro, a causa de la decisi\u00f3n tomada por las autoridades universitarias en el sentido de aumentar a 70.000 el n\u00famero de alumnos hacia finales de la d\u00e9cada presente. Una pol\u00edtica de ese tipo implica, quer\u00e1moslo o no, que la calidad de la ense\u00f1anza superior bajar\u00e1 de grado. De ah\u00ed, pues, la importancia de redoblar esfuerzos para dedicar m\u00e1s tiempo y m\u00e1s dinero a la investigaci\u00f3n, sobre todo en facultades tan vitales como la de Agronom\u00eda.<\/p>\n<p>Nos hemos contentado con adoptar la tecnolog\u00eda, pero no nos hemos preocupado por adaptarla a nuestras necesidades. En este aspecto, no podemos perder e vista que la investigaci\u00f3n se realiza en pa\u00edses ricos, con patrones de consumo y valores culturales muy distintos de los nuestros.<\/p>\n<p><strong>Dependencia econ\u00f3mica y cultural<\/strong><\/p>\n<p>Costa Rica es un pa\u00eds notoriamente dependiente del exterior, no solo en el campo econ\u00f3mico, sino tambi\u00e9n en el cultural. Quiz\u00e1 m\u00e1s grave que la dependencia econ\u00f3mica sea la dependencia cultural. Debemos, por lo tanto, apoyar a nuestros cient\u00edficos, a nuestros t\u00e9cnicos, a nuestros investigadores. En este aspecto, debemos recordar el aforismo de Kwan-Tzu, seg\u00fan el cual \u00absi le damos a un hombre un pez, calmaremos su hambre de hoy, pero si le ense\u00f1amos a pescar no tendr\u00e1 hambre nunca m\u00e1s\u00bb. Y el hambre no podr\u00e1 ser desterrada de Costa Rica mientras no dispongamos de m\u00e1s conocimientos, producto de un mayor impulso a la investigaci\u00f3n en todos los campos del saber humano.<\/p>\n<p><strong>Retorno a las actividades agropecuarias<\/strong><\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n es todav\u00eda m\u00e1s importante en el sector agropecuario, pues \u2014d\u00edgase lo que se diga\u2014, Costa Rica es todav\u00eda un pa\u00eds fundamentalmente agr\u00edcola y seguir\u00e1 si\u00e9ndolo durante muchos a\u00f1os. A pesar de que el sector ha perdido importancia relativa en las \u00faltimas d\u00e9cadas, sigue siendo la principal actividad para el desarrollo econ\u00f3mico del pa\u00eds: <genera una quinta parte del producto interno bruto y a\u00fan representa la m\u00e1s importante fuente directa de empleo, adem\u00e1s de que produce las dos terceras partes de nuestras exportaciones.\n\nEs necesario, entonces, terminar este siglo con un vigoroso retorno a las actividades agropecuarias. En este sentido, les corresponde a los profesionales, particularmente a los ingenieros agr\u00f3nomos, un destacado papel en el desarrollo del pa\u00eds. El hambre solo podr\u00e1 ser vencida con el esfuerzo de los t\u00e9cnicos. No es, ciertamente, f\u00e1cil la tarea. Muchos obst\u00e1culos se presentan en el camino. El desarrollo del sector agropecuario supone vencer serias dificultades.\n\n<strong>Olvido y dificultades del agro<\/strong><\/p>\n<p>Durante los \u00faltimos veinte a\u00f1os, ha existido un relativo olvido del campo en Costa Rica, y el proceso de industrializaci\u00f3n en que nos empe\u00f1amos hace varios a\u00f1os se llev\u00f3 a cabo sin una adecuada base agropecuaria, pues desarrollamos una industria que no utiliza las materias primas producidas en nuestros campos. Esta pol\u00edtica es la causante, en alto grado, de la dif\u00edcil situaci\u00f3n que sufre nuestra balanza de pagos, cuyo d\u00e9ficit actual es en parte consecuencia de ese desequilibrado proceso de industrializaci\u00f3n, al punto de que, si no importamos materias primas, perecemos.<\/p>\n<p>Otra de las dificultades que nos aquejan es el problema existente para ampliar la frontera agr\u00edcola. El crecimiento demogr\u00e1fico de la Meseta Central tuvo salida hacia el Pac\u00edfico Seco y hacia el Pac\u00edfico Sur. Ahora es necesario \u00abconquistar\u00bb el Tr\u00f3pico H\u00famedo, es decir, las llanuras de Lim\u00f3n y Sarapiqu\u00ed, tierras v\u00edrgenes en donde las condiciones de vida presentan serias dificultades.<\/p>\n<p><strong>Producci\u00f3n y eficiencia<\/strong><\/p>\n<p>Ahora bien, el fortalecimiento del sector agrario debe propender a un aumento de la producci\u00f3n y de la eficiencia, por una parte, y a la justicia en la distribuci\u00f3n del producto, por otra.<\/p>\n<p>La transmisi\u00f3n de los conocimientos adquiridos mediante un mayor est\u00edmulo a la investigaci\u00f3n es lo que constituye la verdadera \u00abextensi\u00f3n agr\u00edcola\u00bb. Pero, \u00bfc\u00f3mo aumentar la producci\u00f3n y mejorar la productividad? Las soluciones no son f\u00e1ciles. Quiz\u00e1 por pensar que debemos producir m\u00e1s bienes y servicios, nos hemos olvidado de la eficiencia con que \u00e9stos deben producirse. El problema de la eficiencia es complejo. Se dice que una instituci\u00f3n es eficaz cuando cumple con sus objetivos, y que es eficiente cuando produce al menor costo posible. Debemos preocuparnos no solo por aumentar nuestra producci\u00f3n, sino tambi\u00e9n por mejorar nuestra productividad. Es mucho lo que podemos hacer por disminuir los costos unitarios.<\/p>\n<p><strong>Fortalecer la educaci\u00f3n agropecuaria<\/strong><\/p>\n<p>Es necesario fortalecer la educaci\u00f3n agropecuaria en todos los niveles: cuarto ciclo, ense\u00f1anza t\u00e9cnica y ense\u00f1anza superior. Las universidades deben participar activamente en la capacitaci\u00f3n de los agricultores, por medio de cursillos, seminarios y otras actividades semejantes, pues de la preparaci\u00f3n de los recursos humanos depende en gran medida el aumento de la productividad del pa\u00eds. No basta, a mi juicio, preparar ingenieros agr\u00f3nomos, top\u00f3grafos, peritos agr\u00edcolas e ingenieros forestales; es imprescindible capacitar a los trabajadores agr\u00edcolas. Esta es la trasmisi\u00f3n de conocimientos que demandan las generaciones futuras, por lo menos en lo que resta de este siglo. Nuestro pa\u00eds requiere un acervo de personas con conocimientos agr\u00edcolas. Al fin y al cabo, el desarrollo de una naci\u00f3n depende fundamentalmente de los recursos humanos. En el proceso de desarrollo, lo importante es el hombre. De nada sirve la m\u00e1quina si no se sabe manejar: una computadora en las manos de un mal programador es como un l\u00e1piz en las manos de un analfabeto.<\/p>\n<p><strong>Asistencia t\u00e9cnica estatal<\/strong><\/p>\n<p>Por otra parte, la asistencia t\u00e9cnica gratuita que el Estado brinda debe destinarse exclusivamente a los medianos y peque\u00f1os agricultores, d\u00e1ndoles prioridad a los que est\u00e9n debidamente organizados en cooperativas y en otro tipo de asociaciones.<\/p>\n<p><strong>Ley de Ordenamiento Agrario y modificaci\u00f3n del impuesto territorial<\/strong><\/p>\n<p>Tambi\u00e9n es necesario brindar est\u00edmulos para la capitalizaci\u00f3n de las explotaciones agropecuarias. Para ello se requiere una modificaci\u00f3n del r\u00e9gimen del impuesto territorial vigente, el cual err\u00f3neamente castiga al agricultor que desea hacer producir su tierra, mientras premia al ineficiente. Por esto, el Poder Ejecutivo incluy\u00f3, en el Proyecto de Ley de Ordenamiento Agrario y Desarrollo Rural que present\u00f3 recientemente a la Asamblea Legislativa, un cap\u00edtulo mediante el cual se propone modificar sustancialmente la base impositiva territorial, haciendo una distinci\u00f3n entre predios urbanos y predios rurales y estableciendo tarifas fijas para diversas regiones, seg\u00fan la vocaci\u00f3n agr\u00edcola de la tierra. Se pretende, adem\u00e1s, suprimir el pago del tributo sobre el valor de las mejoras introducidas en las fincas agropecuarias. Creo que es \u00e9sta una de las maneras m\u00e1s efectivas de alcanzar una verdadera reforma agraria.<\/p>\n<p><strong>Inversi\u00f3n p\u00fablica en el agro<\/strong><\/p>\n<p>Es de suma importancia orientar la inversi\u00f3n p\u00fablica hacia el agro, por medio de programas tales como el Programa de Desarrollo Rural, concebido ya por el gobierno, el cual contempla la construcci\u00f3n de caminos rurales, obras de regad\u00edo, viviendas e instalaciones para almacenamiento. Es il\u00f3gico, adem\u00e1s de injusto, continuar, como se ha hecho en los \u00faltimos veinticinco a\u00f1os, con la pol\u00edtica de canalizar fundamentalmente hacia las zonas urbanas la inversi\u00f3n p\u00fablica. Desde luego, esa pol\u00edtica ha respondido en buena parte a las demandas de los grupos de presi\u00f3n localizados en dichas zonas, como las c\u00e1maras, los sindicatos, las cooperativas y otro tipo de asociaciones. El actual gobierno de la Rep\u00fablica se ha propuesto modificar esta situaci\u00f3n, y volcar hacia las zonas rurales el grueso de las inversiones del Estado. Esta actitud responde a la necesidad de solucionar los grandes problemas sociales que comporta la concentraci\u00f3n de los habitantes en las zonas urbanas, pero tambi\u00e9n tiene el prop\u00f3sito de elevar el nivel de vida de las comunidades campesinas, a la vez que se perfeccionan los mecanismos para alcanzar una mayor producci\u00f3n y una m\u00e1s alta productividad en el campo.<\/p>\n<p><strong>Pol\u00edticas de precios y salarios<\/strong><\/p>\n<p>Para lograr una mayor justicia distributiva en los beneficios del agro, son muchas medidas que pueden tomarse. Es necesario que la pol\u00edtica de precios no se utilice, como en el pasado, para castigar a los productores, pero tampoco para concederles subsidios innecesarios mediante la fijaci\u00f3n de precios mayores que los del mercado internacional. Es imprescindible pensar en el consumidor a la hora de fijar los precios de sustentaci\u00f3n para los productos agr\u00edcolas, pues los precios deben usarse como mecanismo de fomento de la producci\u00f3n, pero sin perjudicar a los consumidores.<\/p>\n<p>De la pol\u00edtica de salarios y de la pol\u00edtica tributaria depende, al igual que sucede con los precios, el que tengamos una justa o inicua distribuci\u00f3n del producto del agro.<\/p>\n<p><strong>Estructura de la tenencia de la tierra<\/strong><\/p>\n<p>Aun cuando estos factores son condiciones necesarias para lograr una m\u00e1s justa distribuci\u00f3n del producto, no son suficientes y, por ello, resulta indispensable modificar la estructura de la tenencia de la tierra, pues es la propiedad uno de los principales determinantes de la riqueza. Los mecanismos tradicionales de distribuci\u00f3n del ingreso son insuficientes. Costa Rica debe decidir si lo que queremos es una sociedad de proletarios o una sociedad de propietarios: de peque\u00f1os, medianos y grandes propietarios, pero en donde los medios de producci\u00f3n est\u00e9n distribuidos de la manera m\u00e1s equitativa posible.<\/p>\n<p>Ninguna de estas ideas es nueva, pero, como funcionario p\u00fablico y como ciudadano, estoy interesado en ellas en la medida en que me preocupo por el desarrollo que necesita nuestro pa\u00eds para los pr\u00f3ximos a\u00f1os.<\/p>\n<p><strong>Crecimiento y distribuci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Estamos orgullosos del crecimiento experimentado durante las \u00faltimas d\u00e9cadas. Tambi\u00e9n nos sentimos satisfechos de que haya habido una distribuci\u00f3n m\u00e1s o menos equitativa de ese crecimiento. Hemos creado una clase media poderosa. Los sectores marginados est\u00e1n hoy en mejores condiciones que hace algunos a\u00f1os, aunque en t\u00e9rminos relativos la distribuci\u00f3n de la riqueza ha favorecido fundamentalmente a la clase media: m\u00e1s a los sectores medios burocr\u00e1ticos y menos a los sectores medios productivos. Esto \u00faltimo nos invita a meditar un poco acerca de la necesidad de fortalecer al sector medio productivo: el peque\u00f1o cafetalero, el peque\u00f1o empresario azucarero, el peque\u00f1o arrocero, en fin, el peque\u00f1o agricultor.<\/p>\n<p><strong>Eficiencia del sector p\u00fablico y proceso de cambio<\/strong><\/p>\n<p>Poco de lo que he dicho se puede lograr si no alcanzamos una mayor eficiencia en el sector p\u00fablico, de tal modo que la planificaci\u00f3n, la coordinaci\u00f3n interinstitucional y la regionalizaci\u00f3n de los servicios estatales funcionen real y eficazmente. Tampoco se puede lograr el perfeccionamiento del agro si no se produce y consolida la organizaci\u00f3n de los peque\u00f1os y medianos campesinos, pues son ellos los llamados a defender sus propios intereses. El nocivo paternalismo estatal que se ha introducido en Costa Rica debe ser erradicado.<\/p>\n<p>El proceso de cambio debe producirse a manera costarricense, \u00aba la tica\u00bb, mediante el di\u00e1logo y la transacci\u00f3n. Ni nos convienen \u2014ni estamos interesados en ellos\u2014 los patrones for\u00e1neos o ex\u00f3ticos que han demostrado ser un fracaso en otras latitudes. Debemos aspirar a una \u00abrevoluci\u00f3n posible\u00bb, concordante con nuestro sistema democr\u00e1tico y nuestras m\u00e1s puras tradiciones civilistas.<\/p>\n<p>Para este proceso, como todo fen\u00f3meno, se requiere un agente de cambio. El ingeniero agr\u00f3nomo es al agro lo que el surco es a la simiente. Es indudable que este cambio no puede lograrse sin la activa participaci\u00f3n y el compromiso valiente del ingeniero agr\u00f3nomo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Resumen del discurso pronunciado por el Dr. Oscar Arias S\u00e1nchez, Ministro de Planificaci\u00f3n Nacional y Pol\u00edtica Econ\u00f3mica, el 23 de febrero de 1976, en el acto inaugural del II Congreso Agron\u00f3mico Nacional, en la Facultad de Agronom\u00eda de la Universidad&hellip; <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":640,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-650","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-discursos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/650","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=650"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/650\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/media\/640"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=650"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=650"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=650"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}