{"id":652,"date":"2010-08-04T19:17:43","date_gmt":"2010-08-05T01:17:43","guid":{"rendered":"http:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/?p=652"},"modified":"2017-08-05T18:02:20","modified_gmt":"2017-08-06T00:02:20","slug":"problemas-y-perspectivas-del-desarrollo-costarricense","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/problemas-y-perspectivas-del-desarrollo-costarricense\/","title":{"rendered":"Problemas y perspectivas del desarrollo costarricense"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/discurso.jpg\" alt=\"Discurso\" width=\"500\" height=\"335\" class=\"aligncenter size-full wp-image-640\" srcset=\"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/discurso.jpg 500w, https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/discurso-300x201.jpg 300w, https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/discurso-60x40.jpg 60w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/p>\n<p><em>Discurso pronunciado por el Dr. Oscar Arias S\u00e1nchez, Ministro de Planificaci\u00f3n Nacional y Pol\u00edtica Econ\u00f3mica, el 29 de marzo de 1976, en el seminario sobre \u00abFunciones Hist\u00f3ricas del Sindicalismo y el Desarrollo Nacional\u00bb, celebrado en el campus del Centro de Estudios Democr\u00e1ticos de Am\u00e9rica Latina (CEDAL), en \u00abLa Catalina\u00bb, Birr\u00ed de Santa B\u00e1rbara de Heredia, bajo los auspicios de la Organizaci\u00f3n Internacional del Trabajo (OIT) y con la colaboraci\u00f3n de la Fundaci\u00f3n Friedrich Ebert, de la Rep\u00fablica Federal de Alemania.<\/em><\/p>\n<p>Desarrollo e ideolog\u00eda<\/p>\n<p>Todo aquel que trata de interpretar el desarrollo de una sociedad se fundamenta en sus propias concepciones ideol\u00f3gicas. Los economistas cl\u00e1sicos, por ejemplo \u2014y me refiero a los ingleses del siglo XVII\u2014, piensan que el desarrollo depende de la integraci\u00f3n del capital, el trabajo y la tierra, y que el mayor o menor grado de ese desarrollo est\u00e1 determinado por la forma como se combinan esos tres factores. Desde el punto de vista marxista, la explotaci\u00f3n de quienes detentan los medios de producci\u00f3n en perjuicio de quienes no tienen acceso a ellos, condiciona el desarrollo econ\u00f3mico y social.<\/p>\n<p>En el caso de Costa Rica, podr\u00eda afirmarse que, desde la \u00e9poca de la Independencia, la econom\u00eda se concibe dentro del marco del liberalismo. No obstante, prefiero hacer abstracci\u00f3n del fundamento doctrinario y se\u00f1alar, simplemente, la forma como ha evolucionado nuestra sociedad durante los \u00faltimos a\u00f1os.<\/p>\n<p>Crecimiento significativo<\/p>\n<p>Nuestro pa\u00eds ha tenido, en el \u00faltimo cuarto de siglo, un acelerado desarrollo o, mejor dicho, un crecimiento significativo. En efecto, en los \u00faltimos veinticinco a\u00f1os la poblaci\u00f3n se duplic\u00f3. El producto nacional bruto tambi\u00e9n se duplic\u00f3, lo cual significa, ni m\u00e1s ni menos, que cuadruplicamos la producci\u00f3n de bienes y servicios. Hemos tenido que afrontar muchos y muy diversos problemas, sobre todo porque somos una naci\u00f3n dependiente en gran medida del comercio exterior. Los pa\u00edses m\u00e1s ricos, las naciones industrializadas, condicionan nuestra econom\u00eda, puesto que no solo determinan el volumen y los precios de las mercanc\u00edas que nos compran, sino que tambi\u00e9n establecen a su arbitrio los precios de los productos que nos venden. Costa Rica seguir\u00e1 siendo durante mucho tiempo un pa\u00eds de econom\u00eda dependiente, puesto que est\u00e1 subordinado a las importaciones para sobrevivir. En la actualidad, esas importaciones ascienden casi a 800.000.000 de d\u00f3lares, lo cual representa un promedio de $400 per c\u00e1pita en una poblaci\u00f3n de 2.000.000 de habitantes. Con excepci\u00f3n de Venezuela, no existe en Am\u00e9rica Latina ning\u00fan pa\u00eds con una proporci\u00f3n tan alta en este campo. Este fen\u00f3meno de la dependencia econ\u00f3mica nos hace reflexionar en la necesidad de modificar nuestro esquema de desarrollo, a fin de escoger el que mejor se adapte a nuestras condiciones actuales.<\/p>\n<p>Dependencia econ\u00f3mica y modelo de desarrollo<\/p>\n<p>Ahora bien, \u00bfa qu\u00e9 obedece este fen\u00f3meno?<\/p>\n<p>En primer lugar, la peque\u00f1ez del mercado del pa\u00eds nos obliga a ampliar el \u00e1rea de nuestro comercio. Producir solo para el mercado interno constituye una limitaci\u00f3n del desarrollo, en vista de su reducido tama\u00f1o. Aun el mercado centroamericano resulta peque\u00f1o para nuestro comercio. De ah\u00ed que sea indispensable establecer relaciones comerciales con otros pa\u00edses que se encuentran fuera del \u00e1rea centroamericana.<\/p>\n<p>Los problemas de balanza de pagos que padece hoy el pa\u00eds se deben, en buena parte, al hecho de haber aceptado el modelo de desarrollo propuesto por la CEPAL, que se basa en el principio de la sustituci\u00f3n de importaciones. Evidentemente, nuestro pa\u00eds depende en alta medida de materias primas y de bienes de capital procedentes de pa\u00edses m\u00e1s desarrollados. Por ello, no es posible prescindir de las importaciones en la medida deseable. Es cierto que el desarrollo industrial nos permiti\u00f3 producir una serie de art\u00edculos que antes no exist\u00edan en el pa\u00eds. Pero la producci\u00f3n est\u00e1 destinada a satisfacer las demandas de los grupos sociales de mayores ingresos, de tal manera que comenzamos a producir o a sustituir importaciones en funci\u00f3n de los requerimientos de dichos estratos sociales \u00fanicamente. Hemos descuidado la producci\u00f3n de art\u00edculos o bienes intermedios, as\u00ed como la de bienes de capital.<\/p>\n<p>Pol\u00edtica cambiaria<\/p>\n<p>A la par de lo anterior, se han ejecutado pol\u00edticas que, aunque de una manera inconsciente, han agravado la dependencia econ\u00f3mica. Una de ellas es la concerniente a la paridad del col\u00f3n, que se ha mantenido artificialmente sobrevaluado. Esta pol\u00edtica constituye, de hecho, un est\u00edmulo de las importaciones y no un impulso a las exportaciones, como hubiera sido deseable. En otras palabras, hemos abaratado el costo de la importaciones y encarecido el de las exportaciones. Este es el precio de mantener una moneda estable, porque en Costa Rica, como en muchos pa\u00edses del mundo, el prestigio de un gobierno se une a la circunstancia de no devaluar la moneda. Tambi\u00e9n ha favorecido esta pol\u00edtica la dependencia del pa\u00eds en cuanto al uso del capital con la utilizaci\u00f3n de poca mano de obra. Hemos optado por abaratar el cr\u00e9dito y con ello estimulamos el uso preferente del capital. A ra\u00edz de la crisis inflacionaria que vivi\u00f3 el mundo a partir de 1973, y particularmente con motivo del aumento del precio de las materias primas, del petr\u00f3leo y de sus derivados, decidimos disminuir los tipos de inter\u00e9s, con lo cual se estimula el uso intensivo del capital; a su vez, esto nos ha obligado en parte a recurrir cada vez m\u00e1s al ahorro externo, por cuanto, merced a la pol\u00edtica de los tipos de inter\u00e9s, la captaci\u00f3n del ahorro local se ha tornado m\u00e1s dif\u00edcil.<\/p>\n<p>Financiamiento de la inversi\u00f3n<\/p>\n<p>Costa Rica es una naci\u00f3n eminentemente consumidora, aun cuando un elevado porcentaje del producto se destina a inversiones (aproximadamente el 25%). Alrededor de las tres cuartas partes de esas inversiones corresponden al sector privado y el resto al sector p\u00fablico. Ahora bien, el financiamiento de esa inversi\u00f3n es lo que m\u00e1s debe interesarnos. Una gran parte se financia con ahorro externo, ya sea por la v\u00eda de inversi\u00f3n directa o mediante el endeudamiento. Este es el precio que hemos debido pagar, en parte por no ajustar la paridad monetaria a las fluctuaciones de otras monedas.<\/p>\n<p>Tecnolog\u00eda y mano de obra<\/p>\n<p>La pol\u00edtica de subsidiar el costo del capital nos ha conducido tambi\u00e9n a la importaci\u00f3n de una tecnolog\u00eda que no es, ciertamente, la m\u00e1s adecuada al nivel actual del desarrollo costarricense. La tecnolog\u00eda que importamos de los pa\u00edses industrializados no se adapta a nuestras necesidades, por cuanto es una tecnolog\u00eda basada en el ahorro de mano de obra, que ahorra empleo y que, en consecuencia, tiende a agravar los problemas de distribuci\u00f3n de ingreso. M\u00e1s que adaptar la tecnolog\u00eda a nuestras necesidades, nos hemos ocupado de adoptarla. Lo mismo puede decirse de otros aspectos. Nuestro sistema de educaci\u00f3n es copiado del modelo franc\u00e9s y, obviamente, no concuerda con la realidad nacional. En Francia, la poblaci\u00f3n dedicada a la agricultura representa el 4% de la poblaci\u00f3n total, mientras que en nuestro pa\u00eds asciende al 40%.<\/p>\n<p>Concentraci\u00f3n del ingreso y clases sociales<\/p>\n<p>Nuestro modelo de desarrollo ha incluido, durante los \u00faltimos a\u00f1os, una concentraci\u00f3n del ingreso que es, simult\u00e1neamente, causa y efecto del desarrollo. Por otra parte, el productor nacional ha generado bienes y servicios para un determinado estrato social que es el que tiene poder de compra. Se producen autom\u00f3viles para un reducido sector de la poblaci\u00f3n, o sea, el 10% m\u00e1s rico, constituido por unos 5.000 costarricenses. Por otra parte, el proceso industrial, ampliamente protegido por exenciones fiscales, era la \u00fanica salida para acelerar nuestro desarrollo. Si esa producci\u00f3n hubiese faltado, no habr\u00edamos podido competir con los mercados externos. Pero tambi\u00e9n se ha constituido en un elemento agudizador de la concentraci\u00f3n del ingreso y ha hecho surgir a una nueva clase social, dedicada a la actividad manufacturera destinada al consumo para el grupo cafetalero tradicional.<\/p>\n<p>Sector industrial y rezago del agro<\/p>\n<p>La preferencia concedida al sector industrial nos ha conducido, en los \u00faltimos veinticinco a\u00f1os, a olvidar un poco al sector agropecuario, que se ha rezagado. En lugar de integrar la agricultura con el proceso industrial, seguimos exportando productos primarios, mientras que nuestras f\u00e1bricas utilizaban materias primas importadas.<br \/>\nEn t\u00e9rminos relativos, la importancia del sector industrial fue much\u00edsimo mayor en comparaci\u00f3n con el agropecuario, aunque \u00e9ste sigue siendo la principal actividad econ\u00f3mica del pa\u00eds no solamente en materia de exportaciones, sino tambi\u00e9n en cuanto se refiere a la generaci\u00f3n de empleo. Sin embargo, en los \u00faltimos a\u00f1os, sobre todo en la d\u00e9cada de 1963 a 1973, el aumento de la productividad en el agro ha disminuido la absorci\u00f3n de mano de obra en nuestro pa\u00eds. En efecto, el sector absorbe menos del 1% de la fuerza de trabajo, mientras la industria emplea alrededor del 4% de la poblaci\u00f3n econ\u00f3micamente activa. Por su parte, en el sector de servicios, el aumento es aproximadamente del 7%. En otras palabras, durante los \u00faltimos a\u00f1os hemos creado una sociedad b\u00e1sicamente vendedora de servicios, con lo cual lo que hemos hecho es fortalecer al Estado.<\/p>\n<p>Maquinaria, educaci\u00f3n y recursos humanos<\/p>\n<p>Ciertamente, nos hemos excedido en el capital instalado: la maquinaria y el equipo de las empresas no se ocupa plenamente. En mi opini\u00f3n, la principal causa de este problema es la inopia de recursos humanos id\u00f3neos, de personal calificado para manejar esa maquinaria. Desde luego, existen tambi\u00e9n otros problemas que contribuyen a agudizar este fen\u00f3meno, como las dificultades de mercadeo, la escasez de materias primas y otros. Pero, sin duda, el problema de recursos humanos es un tema de tanta trascendencia, que merece un an\u00e1lisis por separado, por cuanto deriva de un problema de educaci\u00f3n mucho m\u00e1s complejo, que no es pertinente analizar en esta oportunidad. Solamente agregar\u00e9, a este respecto, que en Costa Rica el sistema educativo no se ajusta a los requerimientos de nuestro desarrollo.<\/p>\n<p>Me parece que es hora de empezar a cuestionar la conveniencia del crecimiento del sector de servicios. Indiscutiblemente, el grado de desarrollo cultural, el alto grado de educaci\u00f3n alcanzado por nuestra sociedad provoca una mayor demanda por m\u00e1s y mejores servicios. Nuestras comunidades piden servicios no solamente al sector privado, sino tambi\u00e9n al sector p\u00fablico. No queremos una sociedad dependiente del turismo, en la que los trabajadores costarricenses solo sean mandaderos o sirvientes de los paseantes extranjeros. Es necesario, entonces, volver los ojos al sector agropecuario y reestructurar la pol\u00edtica industrial, de manera que exista una racional integraci\u00f3n entre ambas actividades.<\/p>\n<p>Creo que Costa Rica tiene que cuestionar tambi\u00e9n el crecimiento del sector p\u00fablico, crecimiento que, por otra parte, no ha sido casual, sino el producto de determinadas circunstancias, como la presi\u00f3n ejercida por el violento crecimiento de la poblaci\u00f3n, el mejoramiento del nivel educativo, la mayor participaci\u00f3n de las mujeres en la actividad econ\u00f3mica del pa\u00eds y otra serie de factores no menos importantes. Estamos gastando en educaci\u00f3n algo as\u00ed como el 7% del producto interno bruto. Los gastos en educaci\u00f3n representan una tercera parte del presupuesto nacional, aparte de que una considerable proporci\u00f3n del presupuesto se destina a mejorar la salud y la nutrici\u00f3n de los pueblos. Sin embargo, parece evidente que el Estado no puede seguir creciendo en perjuicio de los sectores productivos. Es importante tener presente, por otra parte, que el sector terciario ha servido para absorber el exceso de mano de obra, que no encuentra colocaci\u00f3n en los sectores productivos. El gasto p\u00fablico juega en esto un papel importante, pues en cierto modo subsidia a los dem\u00e1s sectores al absorber la mano de obra sobrante. En nuestro pa\u00eds hemos preferido el subempleo estatal al desempleo abierto.<\/p>\n<p>Poner \u00e9nfasis en el desarrollo agr\u00edcola<\/p>\n<p>Las razones expuestas me inducen a afirmar lo que antes dije: es necesario poner \u00e9nfasis en el desarrollo de la agricultura, pero debe tenerse mucho cuidado en el dise\u00f1o y la ejecuci\u00f3n de las pol\u00edticas relativas al agro. No es posible ni prudente hacer depender el desarrollo de este sector del tradicional mecanismo de los precios, si no se tiene el suficiente cuidado de fijarlos en un nivel que, adem\u00e1s de estimular la producci\u00f3n, no sobrepase los precios establecidos en el mercado internacional, porque ello ser\u00eda, de hecho, estimular el contrabando. Costa Rica no es una isla y tampoco tiene capacidad para guardar sus extensas fronteras a fin de evitar el trasiego il\u00edcito de mercanc\u00edas.<\/p>\n<p>Pol\u00edtica agropecuaria y productividad<\/p>\n<p>Me parece que en materia de pol\u00edtica agropecuaria lo que m\u00e1s conviene es aumentar la productividad. Naturalmente, desde el punto de vista del capitalismo, en el caso de una sociedad como la nuestra, el aumento en el grado de tecnificaci\u00f3n puede agravar los problemas de desempleo, puesto que esa tecnificaci\u00f3n supone el uso de menos mano de obra. Desde luego, esto es cierto no solamente para el sector agropecuario, sino que se da tambi\u00e9n en la industria. De ah\u00ed que, en mi opini\u00f3n, es necesario llevar adelante una especie de cruzada por el aumento de la eficiencia en los sectores productivos, en especial el agropecuario, pero no conviene abusar del mecanismo de los precios, porque en \u00faltima instancia incide negativamente en la distribuci\u00f3n del ingreso nacional.<\/p>\n<p>Son pocos los productores y muchos los consumidores. Creo que uno de los mejores medios para estimular la productividad en el sector agropecuario es, como lo propone el proyecto de Ley de Ordenamiento Agrario y Desarrollo Rural, modificar el impuesto territorial vigente, de manera que dicho tributo se cobre, en el caso de los predios rurales, sobre el valor del terreno excluidas las mejoras, y a base de una tarifa fija seg\u00fan la regi\u00f3n en que se halle la propiedad. El impuesto as\u00ed concebido obligar\u00eda al productor a aumentar su eficiencia o, en caso contrario, sucumbir en la competencia de un mercado como el nuestro.<\/p>\n<p>La distribuci\u00f3n del ingreso<\/p>\n<p>Por otra parte, se debe pensar en la forma de mejorar la distribuci\u00f3n del ingreso generado por los sectores productivos. Hasta el momento, solo hemos utilizado los mecanismos tradicionales para ello, tales como la pol\u00edtica tributaria, la pol\u00edtica de salarios y la pol\u00edtica de gasto p\u00fablico, pero no hemos pensado en una pol\u00edtica de distribuci\u00f3n en materia agraria. Los pocos estudios que existen nos muestran que ha habido un traslado de ingresos de los sectores m\u00e1s ricos hacia los sectores medios, aunque los sectores m\u00e1s pobres no se han beneficiado mayormente. En t\u00e9rminos absolutos, la sociedad costarricense ha mejorado, si se consideran como ingreso todos los servicios que el gobierno brinda a la comunidad, aun cuando en t\u00e9rminos monetarios no se da esa evidencia, precisamente porque, como ya lo mencion\u00e9, la redistribuci\u00f3n del ingreso ha favorecido sobre todo a la clase media y en particular a los sectores medios burocr\u00e1ticos, m\u00e1s que a los sectores medios productivos. Los peque\u00f1os productores de caf\u00e9, granos b\u00e1sicos, az\u00facar, no est\u00e1n hoy en mejores condiciones que antes; y la raz\u00f3n es simple: los precios de sus productos no han aumentado, mientras que sus costos s\u00ed se han elevado significativamente.<\/p>\n<p>Me parece que todo esto demuestra c\u00f3mo, inexorablemente, Costa Rica seguir\u00e1 siendo una econom\u00eda dependiente del comercio exterior, no importa el modelo de desarrollo que adopte. La moda de hoy es hablar de un \u00abnuevo orden econ\u00f3mico internacional\u00bb, y la literatura es pr\u00f3diga en especulaciones respecto a un \u00abdesarrollo m\u00e1s aut\u00f3nomo\u00bb. Para nuestro pa\u00eds, con 2.000.000 de habitantes, un desarrollo m\u00e1s aut\u00f3nomo es pr\u00e1cticamente imposible.<\/p>\n<p>Caracter\u00edsticas del desarrollo<\/p>\n<p>Conviene se\u00f1alar otras caracter\u00edsticas de nuestro desarrollo en el pasado. En primer lugar, el alto grado de dependencia de nuestra econom\u00eda, al cual ya me refer\u00ed, y, en segundo lugar, el hecho de que el agroexportador, que era el m\u00e1s importante de la d\u00e9cada de los cincuenta, sigue ocupando el primer lugar, no obstante que el sector industrial ha aumentado su participaci\u00f3n en la econom\u00eda. Lo que s\u00ed es evidente es la diversificaci\u00f3n del sector de servicios, y esto es algo que conviene revisar para los pr\u00f3ximos veinticinco a\u00f1os.<\/p>\n<p>Por otra parte, nuestro desarrollo se ha producido fundamentalmente en la Meseta Central y ha beneficiado de manera primordial a las clases altas y a los sectores medios burocr\u00e1ticos, y menos a las clases medias productivas, a los asalariados y a los grupos m\u00e1s pobres. Esta concentraci\u00f3n del desarrollo tiene su causa principal en el hecho de que, tanto la inversi\u00f3n p\u00fablica como la privada, se han canalizado hacia la regi\u00f3n central de pa\u00eds.<\/p>\n<p>El papel del Estado durante los \u00faltimos veinticinco a\u00f1os muestra dos caracter\u00edsticas principales. Hemos construido un Estado paternalista para favorecer a los sectores productivos. Le hemos dado \u00e9nfasis a la educaci\u00f3n, con miras a que rindan m\u00e1s en su trabajo dentro de los sectores productivos; le hemos dado una mejor salud a los costarricenses, a fin de prepararlos mejor para trabajar en esos sectores. Por otro lado, la infraestructura construida en los \u00faltimos a\u00f1os es complementaria de esos sectores productivos. En ning\u00fan momento ha pretendido el Estado competir con la iniciativa privada, sino que sus acciones se han dado como complemento o apoyo para \u00e9sta. Esto quiere decir que el sector p\u00fablico ha suministrado a los empresarios la energ\u00eda el\u00e9ctrica, los acueductos, las carreteras, etc., que les permitan aumentar su actividad. No es sino hasta hace poco que se est\u00e1n abriendo otras regiones. Hemos desarrollado la zona de Guanacaste, pero nos falta \u00abconquistar\u00bb el Tr\u00f3pico H\u00famedo, el Tr\u00f3pico medio, el Tr\u00f3pico sur, empresa que resulta mucho m\u00e1s dif\u00edcil, pues esas zonas tienen condiciones clim\u00e1ticas y agron\u00f3micas distintas.<\/p>\n<p>El problema de la concentraci\u00f3n del ingreso resulta preocupante, pues ning\u00fan modelo de desarrollo puede justificarse por el solo hecho de que sea eficaz para alcanzar un acelerado crecimiento de la producci\u00f3n y de los servicios. El aumento de la riqueza no tiene sentido en la medida en que esa riqueza no se pueda distribuir equitativamente.<\/p>\n<p>Alcanzar la democracia econ\u00f3mica<\/p>\n<p>Hemos creado una democracia pol\u00edtica y un democracia social. Nos corresponde ahora alcanzar la democracia econ\u00f3mica, en donde la propiedad se distribuya m\u00e1s equitativamente, en donde los medios de producci\u00f3n pertenezcan al mayor n\u00famero de costarricenses posible; en donde, en fin, antes que muchos proletarios, existan muchos propietarios. Uno de los principales retos que afrontamos para el futuro es la necesidad de afectar el r\u00e9gimen de propiedad, no solo del agro, sino tambi\u00e9n de todos los medios de producci\u00f3n. Tengo mis reservas en cuanto a la utilidad de que el Estado siga creciendo al mismo ritmo que lo ha hecho hasta ahora. Me parece que m\u00e1s importante que favorecer al Estado es favorecer al individuo; que antes se seguir creando m\u00e1s instituciones estatales, conviene mejor fortalecer la organizaci\u00f3n de los individuos. Si deseamos combatir los males de nuestra sociedad, lo que urge es fortalecer a los grupos humanos, a los sectores sociales, ayud\u00e1ndolos a organizarse convenientemente para que puedan influir en la toma de las decisiones que los afectan.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Discurso pronunciado por el Dr. Oscar Arias S\u00e1nchez, Ministro de Planificaci\u00f3n Nacional y Pol\u00edtica Econ\u00f3mica, el 29 de marzo de 1976, en el seminario sobre \u00abFunciones Hist\u00f3ricas del Sindicalismo y el Desarrollo Nacional\u00bb, celebrado en el campus del Centro de&hellip; <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":640,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-652","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-discursos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/652","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=652"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/652\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/media\/640"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=652"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=652"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=652"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}