{"id":684,"date":"2014-02-20T23:10:25","date_gmt":"2014-02-21T05:10:25","guid":{"rendered":"http:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/?p=684"},"modified":"2017-08-05T17:42:54","modified_gmt":"2017-08-05T23:42:54","slug":"26-anos-de-la-fundacion-arias-para-la-paz-y-el-progreso-humano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/26-anos-de-la-fundacion-arias-para-la-paz-y-el-progreso-humano\/","title":{"rendered":"26 A\u00f1os de la Fundaci\u00f3n Arias para la Paz y el Progreso Humano"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/20febrero2014.jpg\" alt=\"Oscar Arias S\u00e1nchez Ex Presidente de la Rep\u00fablica de Costa Rica Premio Nobel de la Paz 1987 San Jos\u00e9, 20 de febrero de 2014\" width=\"540\" height=\"250\" class=\"aligncenter size-full wp-image-685\" srcset=\"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/20febrero2014.jpg 540w, https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/20febrero2014-300x139.jpg 300w, https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/20febrero2014-60x28.jpg 60w\" sizes=\"auto, (max-width: 540px) 100vw, 540px\" \/><\/p>\n<p><em>Oscar Arias S\u00e1nchez<br \/>\nEx Presidente de la Rep\u00fablica de Costa Rica<br \/>\nPremio Nobel de la Paz 1987<br \/>\nSan Jos\u00e9, 20 de febrero de 2014<\/em><\/p>\n<p>El 20 de febrero de 1988, en Heredia, cumpl\u00ed la promesa que le hice a los costarricenses de que, con el aporte que recib\u00ed del Premio Nobel de la Paz, crear\u00eda una fundaci\u00f3n. Han pasado 26 a\u00f1os desde entonces y quiero compartir con ustedes las palabras que pronunci\u00e9 ese d\u00eda.<\/p>\n<p><strong>La semilla de la paz y el amor<\/p>\n<p>Vengo a renovar un compromiso<\/strong><\/p>\n<p>Vengo aqu\u00ed a sembrar una semilla y a renovar un compromiso. Vengo a entregar treinta millones de colones que corresponden al Premio Nobel de la Paz de 1987. Vengo a decirles que entrego este premio para combatir la pobreza y otras formas de violencia; que lo entrego para reafirmar mi fe inquebrantable en los caminos de la paz, de la libertad y de la democracia.<\/p>\n<p>Esta semilla que hoy planto es del fruto que ayer recogimos. Es la historia de paz de un pueblo libre. Es la historia del coraje de un pueblo sin armas. Es la historia de las democracias en tierras dominadas por tiranos. Es la historia del maestro y no del soldado. Es la historia del Derecho y no de la arbitrariedad. Es la historia del di\u00e1logo y no del dogmatismo. Es la historia que habla de un pueblo que triunf\u00f3 en una batalla de paz sin amenazas ni tanques; una batalla sin traicionar un pasado hermoso, sin renunciar a forjar un futuro de esperanza.<\/p>\n<p>Para que nuestros hijos, para que las nuevas generaciones de costarricenses puedan disfrutar de paz, de libertad y de democracia; para que puedan sentir orgullo del pasado, nosotros debemos ser capaces de vencer hoy los retos de la guerra y la miseria.<\/p>\n<p>En nuestra historia de paz hay principios y hay valores suficientes para enfrentarse a las amenazas de la guerra. Solo una minor\u00eda sin fe alienta soluciones de fuerza, tratando de ignorar nuestro hermoso legado de paz.<br \/>\nEn nombre de la paz<\/p>\n<p>Con la misma fuerza que defendemos lo bueno de nuestro pasado, debemos cambiar lo que ya no sirve y lo que nunca sirvi\u00f3.<\/p>\n<p>Esta Fundaci\u00f3n que iniciamos hoy, no puede ser neutral de cara a nuestra historia y al futuro. La paz de que hoy disfrutamos ha de pasar, robustecida, a las generaciones futuras. Pero ello depender\u00e1 de la valent\u00eda y de la imaginaci\u00f3n con que defendamos nuestros valores de siempre y de la justicia que seamos capaces de garantizarles a quienes sufren soledad y miseria. Para nosotros nada puede ser m\u00e1s hermoso, nada puede tener mayor significado que luchar para derrotar la pobreza en nombre de la paz.<\/p>\n<p>Esto de iniciar, en Costa Rica, una fundaci\u00f3n con el aporte de un Premio Nobel de la Paz es un s\u00edmbolo de uni\u00f3n nacional, un lazo que nos ata en las ra\u00edces mismas de nuestra identidad, por encima de diferencias pol\u00edticas y de toda otra discrepancia.<\/p>\n<p>Cuando recib\u00ed este premio dije que lo recib\u00eda como uno de los cuatrocientos millones de latinoamericanos que buscan en el retorno de la libertad, en la pr\u00e1ctica de la democracia, el camino para superar la miseria y la injusticia. Dije que lo recib\u00eda como uno de los veintisiete millones de centroamericanos, que han vivido m\u00e1s de cien a\u00f1os de dictadores despiadados y de injusticia y pobreza generalizada; que este dolor es el antecedente del despertar democr\u00e1tico de Centroam\u00e9rica, y que vivir la violencia durante otro siglo o alcanzar la paz superando el miedo a la libertad, es el reto de mi peque\u00f1a Am\u00e9rica. Solo la paz puede escribir una historia nueva.<\/p>\n<p>Dije, tambi\u00e9n, que recib\u00eda este premio como uno de los dos millones setecientos mil costarricenses; que mi pueblo respira su libertad sagrada por dos oc\u00e9anos, que son sus fronteras al este y al oeste, y que al sur y al norte Costa Rica ha limitado casi siempre con el dictador y la dictadura. Dije que somos un pueblo sin armas y luchamos por seguir siendo un pueblo sin hambre. Dije que somos para Am\u00e9rica s\u00edmbolo de paz y queremos ser s\u00edmbolo de desarrollo, y que nos proponemos demostrar que la paz es requisito y fruto del desarrollo.<\/p>\n<p>Recib\u00ed este premio como uno de ustedes, hombres y mujeres que, sin disfrutar de los beneficios del desarrollo, no pierden la fe porque tienen libertad; no pierden la esperanza porque conf\u00edan en la democracia. El ejemplo de ustedes, el testimonio de amor que ofrecen en la m\u00e1s severa adversidad, el ejemplo de paz permanente de sus corazones, a pesar del hambre que pueda existir en alguna familia humilde, apretaba mi coraz\u00f3n cuando, en nombre de ustedes, recib\u00ed el Premio Nobel de la Paz.<\/p>\n<p>El mandato para construir la nueva Costa Rica est\u00e1 aqu\u00ed, con ustedes. Est\u00e1 aqu\u00ed, en la Costa Rica olvidada que es diferente gracias a quien, en silencio, muestra c\u00f3mo se puede ser generoso, d\u00eda tras d\u00eda, en la adversidad que le persigue tambi\u00e9n d\u00eda tras d\u00eda.<\/p>\n<p>El poder pol\u00edtico nunca tendr\u00e1 sentido si no se le utiliza para disminuir la miseria y el dolor. Por esta raz\u00f3n, he querido constituir una Fundaci\u00f3n para la Paz y el Progreso Humano. Anhelo que esta Fundaci\u00f3n que iniciamos sea s\u00edmbolo renovado de los valores que compartimos los costarricenses, que sea ejemplo de nuestra voluntad de ser fieles a nuestras acciones, a nuestros pensamientos, a los principios que nos transmiti\u00f3 Jes\u00fas dos mil a\u00f1os atr\u00e1s.<\/p>\n<p><strong>Llenos de esperanza<\/strong><\/p>\n<p>La Presidencia de esta nueva Fundaci\u00f3n ser\u00e1 ejercida por Margarita. Ella \u2014ustedes lo saben\u2014 es la mejor garant\u00eda de que ser\u00e1n los mandatos de los m\u00e1s necesitados, de los oprimidos, de los m\u00e1s humildes, de los despose\u00eddos, de los que son v\u00edctimas de las guerras, los que habr\u00e1n de orientar las acciones de esta Fundaci\u00f3n. Pediremos recursos en Costa Rica y en los pa\u00edses amigos, para que se sumen a esta noble causa que hoy iniciamos llenos de esperanza.<\/p>\n<p>Queremos hacer indestructible nuestro camino de paz. Queremos hacer invulnerable el disfrute de nuestra democracia. Queremos hacer inexpugnable ante los fanatismos el goce de nuestras libertades. Para tener \u00e9xito en estos prop\u00f3sitos, debemos ser capaces de cambiar el destino de quienes sufren la pobreza.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Oscar Arias S\u00e1nchez Ex Presidente de la Rep\u00fablica de Costa Rica Premio Nobel de la Paz 1987 San Jos\u00e9, 20 de febrero de 2014 El 20 de febrero de 1988, en Heredia, cumpl\u00ed la promesa que le hice a los&hellip; <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":685,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-684","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-discursos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/684","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=684"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/684\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/media\/685"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=684"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=684"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=684"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}