{"id":827,"date":"2010-08-07T05:46:33","date_gmt":"2010-08-07T11:46:33","guid":{"rendered":"http:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/?p=827"},"modified":"2017-08-07T05:49:46","modified_gmt":"2017-08-07T11:49:46","slug":"hacia-el-gobierno-local-que-el-pais-requiere","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/hacia-el-gobierno-local-que-el-pais-requiere\/","title":{"rendered":"Hacia el gobierno local que el pa\u00eds requiere"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/discurso.jpg\" alt=\"Discurso\" width=\"500\" height=\"335\" class=\"aligncenter size-full wp-image-640\" srcset=\"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/discurso.jpg 500w, https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/discurso-300x201.jpg 300w, https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/discurso-60x40.jpg 60w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/p>\n<p><em>Discurso pronunciado por el Dr. Oscar Arias S\u00e1nchez, Ministro de Planificaci\u00f3n Nacional y Pol\u00edtica Econ\u00f3mica, el <strong>28 de agosto de 1976<\/strong>, en el IV Congreso Nacional de Gobiernos Locales, celebrado en San Jos\u00e9 los d\u00edas 28, 29 y 30 de ese mes. El documento a que se refiri\u00f3 el Ministro Arias S\u00e1nchez en este discurso -documento que se intitula \u00abAlgunas consideraciones acerca de la crisis de los gobiernos locales de Costa Rica\u00bb- se consigna en su libro <strong>Los caminos para el desarrollo de Costa Rica<\/strong> (CEDAL. Seminarios y Documentos. San Jos\u00e9, 1977).<\/em><\/p>\n<p><strong>Las sociedades y el poder<\/strong><\/p>\n<p>En su origen, las sociedades fueron sobre todo organismos pol\u00edticos. El poder pol\u00edtico se sobrepon\u00eda a todas las dem\u00e1s fuerzas, latentes o manifiestas, de las comunidades. Con el transcurso de los a\u00f1os y a medida que la humanidad perfeccionaba sus medios y se desarrollaba, otros poderes \u2014de muy diversa \u00edndole\u2014 hicieron su aparici\u00f3n, entraron en conflicto con el poder pol\u00edtico, comenzaron a disputarle la supremac\u00eda en la conducci\u00f3n de los asuntos p\u00fablicos, y a veces se constituyeron por encima de \u00e9l. As\u00ed, por ejemplo, el poder econ\u00f3mico irrumpi\u00f3 en un determinado momento en la sociedad. En \u00e9pocas m\u00e1s recientes, tambi\u00e9n han aparecido otros poderes sociales, entre los que destacan aquellos que controlan la informaci\u00f3n, la ciencia y la cultura. Mientras tanto, las instituciones pol\u00edticas del momento parecen incapaces de asimilar la nueva realidad de las relaciones sociales, con lo cual el poder pol\u00edtico se ha desplazado hacia otros centros y, particularmente, a los de poder econ\u00f3mico.<\/p>\n<p><strong>El hombre y el poder pol\u00edtico<\/strong><\/p>\n<p>Todas las decisiones sociales son, aun cuando no nos percatemos de ello o pretendamos ignorarlo, en esencia, de tipo pol\u00edtico. Parad\u00f3jicamente, el hombre de nuestro mundo actual no est\u00e1 todav\u00eda preparado para intervenir en forma determinante en las decisiones que lo afectan, pues no est\u00e1 habituado a convivir \u2014y a actuar, que es lo m\u00e1s importante\u2014 en una comunidad en la que todo se reduce a decisiones de \u00edndole pol\u00edtica.<\/p>\n<p><strong>Concentraci\u00f3n del poder y toma de decisiones<\/strong><\/p>\n<p>La sociedad de nuestros d\u00edas es bien distinta de lo que fue hace apenas unos pocos a\u00f1os. Las comunidades de hoy han experimentado un notable cambio en virtud del progreso econ\u00f3mico, de los avances de la tecnolog\u00eda y, particularmente, de una mayor educaci\u00f3n. Los habitantes del pa\u00eds se hallan, en el presente, en posici\u00f3n de demandar cada vez m\u00e1s y mejores servicios de un Estado incapaz de resolver todos los problemas y de satisfacer todas las aspiraciones de la poblaci\u00f3n. Las frustraciones conducen a que la gente se vuelva a veces impaciente y se sumerja en una situaci\u00f3n conflictiva, origen de la quiebra de la armon\u00eda y de la aparici\u00f3n de la violencia. A su vez, se ha producido no solo una progresiva concentraci\u00f3n del poder, sino tambi\u00e9n una marginaci\u00f3n inconsciente de los individuos en cuanto al proceso de toma de decisiones. Se socava, as\u00ed, peligrosamente el principio de la participaci\u00f3n y de la responsabilidad social, fundamento de gran importancia para el r\u00e9gimen democr\u00e1tico.<\/p>\n<p><strong>Escasa participaci\u00f3n popular y crisis de los gobiernos locales<\/strong><\/p>\n<p>Nuestro dilema de hoy es, entonces, encontrar instituciones lo suficientemente flexibles y abiertas a la participaci\u00f3n popular, capaces de hacer efectivo el poder de la comunidad y de resolver los conflictos que en ella se suscitan.<\/p>\n<p>El fen\u00f3meno a que me he referido se refleja de manera clara en la crisis de los gobiernos locales. Las municipalidades han perdido mucho del poder pol\u00edtico que las caracteriz\u00f3 en sus inicios. Ese poder se ha trasladado a los organismos decisorios nacionales, en parte por la acci\u00f3n misma del Gobierno Central en distintas \u00e9pocas, en parte por la indiferencia de los mismos cabildos. No hay duda de que la velocidad de los cambios experimentados por la sociedad rezag\u00f3 los esfuerzos por mantener vigente al r\u00e9gimen municipal y por adaptarlo a las exigencias del mundo de nuestros d\u00edas. Casi podr\u00edamos decir que esos esfuerzos, adem\u00e1s de ser insuficientes, han llegado tarde.<\/p>\n<p>Es igualmente cierto que la falta de concordancia del r\u00e9gimen municipal con las necesidades de nuestro desarrollo presente y futuro, no se corrige ignor\u00e1ndola, ni se supera eliminando a los gobiernos locales.<\/p>\n<p><strong>Es necesario distribuir el poder<\/strong><\/p>\n<p>Estoy convencido de que es necesario distribuir el poder. Para que esa distribuci\u00f3n del poder sea una realidad, los gobiernos locales est\u00e1n en la obligaci\u00f3n de interpretar el momento hist\u00f3rico que vive Costa Rica y asumir una actitud concordante con las circunstancias. Su papel b\u00e1sico, en tanto que entes pol\u00edticos, es armonizar la influencia de las fuerzas sociales y pol\u00edticas. Pero, sobre todo, su principal finalidad debe ser propiciar una mayor participaci\u00f3n de los ciudadanos en el proceso decisorio y el compromiso de construir una sociedad m\u00e1s justa, en donde seamos factores de progreso y guardianes de la democracia. Es evidente, pues, la necesidad de robustecer el poder pol\u00edtico de la comunidad, para lo cual es imperativo que todos los ciudadanos se comprometan en el desarrollo de su municipio. Este compromiso implica el deber de aportar su cuota de sacrificio y de responsabilidad para el progreso de nuestras instituciones, y significa para las municipalidades la obligaci\u00f3n de ser m\u00e1s eficientes.<\/p>\n<p><strong>Devolverle la preeminencia al r\u00e9gimen municipal<\/strong><\/p>\n<p>Rescatar el r\u00e9gimen municipal y devolverle su perdida preeminencia demanda, tambi\u00e9n, que se solucionen de inmediato algunos de sus problemas m\u00e1s apremiantes, pues de lo contrario poco ser\u00e1 lo que podamos hacer para adaptarlo a las circunstancias actuales y futuras.<\/p>\n<p>He preparado un documento que se entregar\u00e1 a los participantes en este c\u00f3nclave. En ese documento se analizan distintos aspectos del problema municipal y se sugieren o se apoyan algunas soluciones.<\/p>\n<p><strong>Elecciones separadas<\/strong><\/p>\n<p>As\u00ed, me parecen muy acertadas las iniciativas tendientes a separar las elecciones municipales de las de Presidente de la Rep\u00fablica y diputados, y a que el Ejecutivo Municipal sea un funcionario de elecci\u00f3n popular. En el primer caso, las elecciones independientes permiten que la campa\u00f1a pol\u00edtica \u2014cuya duraci\u00f3n debe restringir la ley a un mes\u2014se centre en el debate de temas de inter\u00e9s estrictamente comunitario. Por otra parte, la elecci\u00f3n popular del Ejecutivo Municipal no solo permitir\u00e1 un estricto control de la comunidad sobre el funcionario, sino tambi\u00e9n un mejor escogimiento.<\/p>\n<p><strong>Catastro multifinalitario nacional<\/strong><\/p>\n<p>Tambi\u00e9n creo que conviene estudiar con detenimiento la posibilidad de establecer un catastro multifinalitario nacional, pues constituye una valiosa herramienta para identificar mejor la tenencia de la tierra y los usos a los cuales se le destina. En esa forma se facilita y ampl\u00eda la captaci\u00f3n de recursos internos provenientes del impuesto territorial. Me parece oportuno destacar que, conforme al pensamiento del Presidente de la Rep\u00fablica, es necesario convertir el impuesto territorial vigente en un tributo sobre la renta potencial de la tierra, de manera que se castigue al productor ineficiente y, por el contrario, se premie a quien obtiene de ella una elevada productividad. Este principio de responsabilidad social en el uso de la tierra se incluye en el Proyecto de Ley de Ordenamiento Agrario y Desarrollo Rural presentado por el Lic. Oduber a la consideraci\u00f3n de la Asamblea Legislativa.<\/p>\n<p>Otras de las propuestas que ser\u00e1 \u00fatil para impulsar el desarrollo local es la que postula la constituci\u00f3n de asociaciones de municipalidades, a fin de aumentar su capacidad de endeudamiento y permitirles el desarrollo de programas regionales que est\u00e1n fuera del alcance de cada una de ellas aisladamente considerada.<\/p>\n<p><strong>Distrito Metropolitano<\/strong><\/p>\n<p>La creaci\u00f3n de un Distrito Metropolitano es, sin duda, una propuesta valiosa para que las municipalidades de la Regi\u00f3n Central del pa\u00eds superen sus problemas de falta de eficiencia, en los cuales se apoyan a menudo quienes se oponen a los gobiernos locales. Estoy seguro de que esta idea del Distrito Metropolitano merecer\u00e1 el apoyo de ustedes. Para su realizaci\u00f3n, deseo reiterarles el ofrecimiento de la Oficina a mi cargo, en el sentido de colaborar con el grupo de trabajo al que se le encarguen los proyectos de leyes, reglamentos, formas de financiamiento y otros detalles pertinentes.<\/p>\n<p><strong>El apoyo de las bases populares<\/strong><\/p>\n<p>Adem\u00e1s de mantener informadas a las comunidades y de identificarlas con los objetivos y los programas nacionales, la planificaci\u00f3n debe ser capaz de incorporar en su proceso las aspiraciones de esas comunidades. Conscientes de ello, debemos esforzarnos por descentralizar la planificaci\u00f3n, vigorizar su acci\u00f3n en el \u00e1mbito regional y fortalecer sus \u00f3rganos de consulta. Es a las propias comunidades a las que les corresponde proponer una parte importante de los esquemas de desarrollo. As\u00ed, el proceso de planificaci\u00f3n se convierte en algo realizable, pues cuenta con el apoyo de las bases populares. En este esfuerzo, las municipalidades \u2014como genuinas representantes de la voluntad comunal\u2014 juegan un importante papel y, en consecuencia, deben asumir una actitud activa ante los organismos encargados de elaborar los planes de desarrollo. Puedo asegurar a ustedes que la Oficina de Planificaci\u00f3n Nacional intensificar\u00e1 sus esfuerzos para hacer de la planificaci\u00f3n regional una realidad durante la presente Administraci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Finanzas municipales<\/strong><\/p>\n<p>Deseo referirme, por \u00faltimo, a uno de los m\u00e1s apremiantes problemas que afrontan los gobiernos locales: su dif\u00edcil situaci\u00f3n econ\u00f3mica, que limita en forma considerable su desarrollo y la eficacia de su labor.<\/p>\n<p>En efecto, los recursos de que disponen las municipalidades son cada vez m\u00e1s insuficientes para cubrir los gastos destinados a satisfacer las demandas y las aspiraciones de sus comunidades. La relaci\u00f3n de estos gastos con el presupuesto del Gobierno Central es, hoy, menor que en 1950, a pesar de que en ese lapso el n\u00famero de municipalidades pas\u00f3 de aproximadamente 65 a m\u00e1s de 80. El deterioro de los ingresos las ha obligado a recurrir al endeudamiento interno y externo, y a depender en gran medida de las subvenciones del Poder Ejecutivo.<\/p>\n<p>Este es, sin duda alguna, un problema serio, y con seguridad presenta a ustedes constantes dificultades para desempe\u00f1ar sus funciones. Desafortunadamente, no existen f\u00f3rmulas m\u00e1gicas e infalibles para encontrarle una soluci\u00f3n f\u00e1cil. Los recursos de que dispone el pa\u00eds para atender las necesidades de la poblaci\u00f3n no son ilimitados, como todos sabemos. Ni aun el presupuesto nacional de un a\u00f1o ser\u00eda suficiente para satisfacer dichos requerimientos.<\/p>\n<p><strong>Recuperar la autoridad municipal<\/strong><\/p>\n<p>Esto no significa, sin embargo, que asumamos una actitud fatalista. Es posible encontrar algunas soluciones a muchos de los problemas que han provocado la crisis del gobierno local. La idea de establecer empresas de servicios p\u00fablicos puede ser, en ese sentido, una buena salida. Pero es evidente que, antes que todo, han de ordenarse en forma democr\u00e1tica las demandas de la poblaci\u00f3n y tener presente que en ese ordenamiento no se debe recurrir al expediente f\u00e1cil de trasladar al Gobierno Central aquellas que no pueda satisfacer la municipalidad. Esta actitud podr\u00eda conducirnos al establecimiento de una tecnocracia autocr\u00e1tica. La respuesta debe encontrarse en que el gobierno local recupere la autoridad pol\u00edtica que le corresponde, y asuma aquellas funciones que pueda realizar m\u00e1s eficientemente que el Poder Ejecutivo o las instituciones descentralizadas.<\/p>\n<p>La distribuci\u00f3n del poder es un requisito fundamental para fortalecer la democracia. Los gobiernos locales son baluartes insustituibles de esa distribuci\u00f3n del poder. El deterioro de las municipalidades ser\u00eda un golpe de muerte para nuestro r\u00e9gimen democr\u00e1tico. He ah\u00ed la trascendencia de luchar por el perfeccionamiento y la consolidaci\u00f3n del poder local.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Discurso pronunciado por el Dr. Oscar Arias S\u00e1nchez, Ministro de Planificaci\u00f3n Nacional y Pol\u00edtica Econ\u00f3mica, el 28 de agosto de 1976, en el IV Congreso Nacional de Gobiernos Locales, celebrado en San Jos\u00e9 los d\u00edas 28, 29 y 30 de&hellip; <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":640,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-827","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-discursos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/827","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=827"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/827\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/media\/640"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=827"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=827"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=827"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}