{"id":829,"date":"2010-08-07T05:50:24","date_gmt":"2010-08-07T11:50:24","guid":{"rendered":"http:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/?p=829"},"modified":"2017-08-07T05:52:31","modified_gmt":"2017-08-07T11:52:31","slug":"la-familia-fundamento-de-humanismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/la-familia-fundamento-de-humanismo\/","title":{"rendered":"La familia, fundamento de humanismo"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/discurso.jpg\" alt=\"Discurso\" width=\"500\" height=\"335\" class=\"aligncenter size-full wp-image-640\" srcset=\"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/discurso.jpg 500w, https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/discurso-300x201.jpg 300w, https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/discurso-60x40.jpg 60w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/p>\n<p><em>Discurso pronunciado por el Dr. Oscar Arias S\u00e1nchez, Ministro de Planificaci\u00f3n Nacional y Pol\u00edtica Econ\u00f3mica, el <strong>30 de agosto de 1976<\/strong>, en el acto inaugural de la VII Semana de Integraci\u00f3n Familiar, en la sala Kamakiri, en San Jos\u00e9.<\/em><\/p>\n<p><strong>Vigencia y utilidad<\/strong><\/p>\n<p>Por espacio de muchos a\u00f1os \u2014m\u00e1s bien siglos\u2014 se ha venido hablando, de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n, de la crisis de la familia. Se han cuestionado su vigencia y su utilidad. Se le ha protegido unas veces y otras se ha intentado destruirla.<\/p>\n<p>La familia es, sin duda, una instituci\u00f3n natural en la que se apoyan las civilizaciones, por las caracter\u00edsticas propias que posee como generadora de vida humana y de estabilidad social. Entre las sociedades que la protegen, no solo ha recibido aprobaci\u00f3n religiosa, sino tambi\u00e9n la tutela de la ley y el apoyo de la ciencia. Las diversas manifestaciones art\u00edsticas \u2014pintura, escultura, m\u00fasica y literatura\u2014 han elaborado en torno a ella los m\u00e1s bellos monumentos de exaltaci\u00f3n. Se reconoce tambi\u00e9n que en el n\u00facleo familiar existe un sinn\u00famero de funciones b\u00e1sicas para la sociedad, no solo de tipo econ\u00f3mico, sino tambi\u00e9n culturales. Como lo expresan los documentos del Concilio Vaticano II, \u00abla familia, en la que se congregan diversas generaciones y se ayudan mutuamente para adquirir m\u00e1s madura sabidur\u00eda y para concordar los derechos de las personas con las otras exigencias de la vida social, constituye el fundamento de la sociedad\u00bb.<\/p>\n<p><strong>La familia ha prevalecido<\/strong><\/p>\n<p>A pesar de la trascendencia que tiene, la Historia nos muestra muchos ejemplos de doctrinas, teor\u00edas y planteamientos que pretenden reemplazar la familia por otro tipo de organizaci\u00f3n social, so pretexto de que, en determinado momento, no parece cumplir el papel que le corresponde. Desde las utop\u00edas de Plat\u00f3n hasta los experimentos ideol\u00f3gicos y pr\u00e1cticos de recientes fil\u00f3sofos y pol\u00edticos, se han ensayado innumerables planteamientos para sustituir la familia. Bastar\u00eda recordar aqu\u00ed, para ejemplificar estos intentos, a las juventudes de Hitler, a los sue\u00f1os de Benito Mussolini y a los komsomolskes sovi\u00e9ticos. Sin embargo, es notable el hecho de que, aun contra tanta adversidad, la familia ha prevalecido, mientras las doctrinas y los hombres que pretenden sustituirla solo logran una ef\u00edmera existencia o se sumergen y ahogan en el propio odio que generan. La verdad es que la familia no se doblega ante los intentos de manipulaci\u00f3n de algunas doctrinas pol\u00edticas.<\/p>\n<p><strong>El amor: ingrediente principal<\/strong><\/p>\n<p>Contra todos los ataques de que se le ha hecho objeto, contra todas las presiones que la angustian, contra todas las tentaciones de la vida moderna, la familia ha subsistido como fundamento insustituible de la comunidad, fortaleza que deriva, sin duda, del ingrediente principal que la amalgama y que le infunde su propio car\u00e1cter: el amor. En efecto, es en el seno de la familia en donde el hombre es capaz de desarrollar intensamente su amor, sus sentimientos de colaboraci\u00f3n, de entrega al pr\u00f3jimo, de sacrificio por los dem\u00e1s; en una palabra, en donde forja las condiciones superiores de su esp\u00edritu para aplicarlas luego en la sociedad. La familia es, as\u00ed, una entidad \u00abformadora de personas\u00bb, como con acierto lo establece el lema de esta VII Semana de Integraci\u00f3n Familiar.<\/p>\n<p><strong>Necesidad de un enfoque global del problema<\/strong><\/p>\n<p>Con frecuencia, cuando se analiza el problema de la familia, se suele caer en una particularizaci\u00f3n, es decir, se enfoca separadamente cada uno de sus aspectos y se proponen soluciones parciales. De este modo, nos preocupamos en forma aislada del divorcio, del abandono de la ni\u00f1ez, de la exig\u00fcidad de los ingresos familiares, del problema de la vivienda o del alcoholismo. Es cierto, desde luego, que atacar cada uno de estos problemas es \u00fatil, en alguna medida, para ayudar en el perfeccionamiento del n\u00facleo familiar y de quienes lo forman, y que es igualmente importante en la tarea de preservar su integridad. Pero la ausencia de un enfoque global podr\u00eda inclinarnos, sin que nos percatemos de ello, a cometer una omisi\u00f3n de consecuencias tanto o m\u00e1s graves que los intentos deliberados por destruir la familia.<\/p>\n<p><strong>Embates contra la familia<\/strong><\/p>\n<p>Quiz\u00e1 porque nos consta la protecci\u00f3n que nuestro r\u00e9gimen jur\u00eddico le otorga a la familia, damos por descontada su solidez y pensamos que se halla a saldo de los embates que amenazan con socavarla. Pero, \u00bfes en verdad cierto y seguro que la familia est\u00e1 a buen recaudo contra esos ataques y peligros? \u00bfNos hemos puesto a meditar en las presiones que sufre la instituci\u00f3n en esta sociedad que la rodea y de la cual forma parte? Es posible que a veces no nos percatemos de las de las vicisitudes por que atraviesa. Evidentemente, a medida que los tiempos cambian y las sociedades evolucionan, el papel de la familia sufre restricciones. Hoy, su actividad parece haber perdido la preeminencia que le corresponde. La familia aparece disminuida en sus atributos de independencia y, m\u00e1s bien, relegada a una funci\u00f3n de segundo orden. Casi ha tenido que concretarse a realizar las tareas que se le imponen desde fuera. En una palabra, est\u00e1 condicionada por factores externos que la controlan, que le plantean exigencias extra\u00f1as, que la desv\u00edan de su destino superior. La vor\u00e1gine del progreso y las pr\u00e1cticas y urgencias de la sociedad de consumo, nos dejan poco tiempo disponible para atender nuestras relaciones familiares, para disfrutar la vida del hogar y para revivir el di\u00e1logo tan necesario entre los c\u00f3nyuges y entre los padres y los hijos.<\/p>\n<p><strong>Promotores del matrimonio y la familia<\/strong><\/p>\n<p>El mismo Concilio Vaticano II demanda que \u00abtodos los que ejercen un influjo sobre la comunidades o los grupos sociales deben contribuir eficazmente a la promoci\u00f3n del matrimonio y de la familia\u00bb y que \u00abel poder civil considere como un sagrado deber suyo el reconocer, proteger y promover la verdadera \u00edndole de estos grupos, garantizar la moralidad p\u00fablica y fomentar la prosperidad dom\u00e9stica\u00bb, aparte de que es necesario que los gobiernos provean, adem\u00e1s, \u00abcon una sabia legislaci\u00f3n y con variedad de iniciativas, a la protecci\u00f3n y oportuna ayuda de aquellos que, desgraciadamente, est\u00e1n privados del beneficio de una familia\u00bb.<\/p>\n<p>Dentro de esos grupos y personas que tienen influencia sobre las comunidades, el Movimiento Familiar Cristiano realiza una meritoria labor, acorde con las ense\u00f1anzas de la Iglesia. No de otra manera puede interpretarse el trabajo de los integrantes de ese Movimiento y en particular la idea de establecer la celebraci\u00f3n anual de la Semana de Integraci\u00f3n Familiar, que constituye sin duda una tarea de suyo valiosa para que puedan alcanzarse los objetivos de una pol\u00edtica nacional en beneficio de la familia. No hay duda de que, sin la colaboraci\u00f3n de dichos grupos y personas, los esfuerzos del poder civil resultar\u00edan poco eficaces.<\/p>\n<p><strong>El inter\u00e9s del gobierno<\/strong><\/p>\n<p>Por su parte, el gobierno de Costa Rica se muestra cada vez m\u00e1s interesado en propiciar el desarrollo integral de la familia, no solo por considerarla el fundamento de nuestra sociedad, sino por cuanto en ella se encierra, en definitiva, el objetivo b\u00e1sico de la prosperidad de los pueblos. De ah\u00ed los esfuerzos realizados por el gobierno para resolver los problemas de salud, de nutrici\u00f3n, de ense\u00f1anza, y otros que atentan contra el n\u00facleo familiar. Pero estamos convencidos de que ha llegado el momento de que se revise la legislaci\u00f3n del pa\u00eds atinente a la familia, dentro de la idea de concordar todas sus necesidades con las exigencias del momento. Es claro que las pol\u00edticas relativas a la protecci\u00f3n de la ni\u00f1ez y de las madres en estado de gestaci\u00f3n, los programas de vivienda, de alimentaci\u00f3n, salud y de educaci\u00f3n, no tendr\u00edan ning\u00fan sentido si en el fondo de ellos no vislumbr\u00e1ramos un enfoque integral en pro de la familia. Todas estas pol\u00edticas, con ser valiosas de por s\u00ed, no son, seg\u00fan lo entiende el Poder Ejecutivo, nada m\u00e1s que aspectos parciales de un programa de mayores alcances, es decir, la preservaci\u00f3n y el robustecimiento de la c\u00e9lula m\u00e1s importante de la sociedad costarricense.<\/p>\n<p><strong>Revisi\u00f3n de leyes sobre la familia<\/strong><\/p>\n<p>Esta oportunidad de hoy es propicia para anunciarles, por encargo expreso del se\u00f1or Presidente de la Rep\u00fablica, a quien hoy me honro en representar, que nos encontramos empe\u00f1ados, en la Oficina de Planificaci\u00f3n Nacional, en la tarea de revisar las diversas leyes e instituciones relativas a la familia, con el prop\u00f3sito de integrarlas en un todo coherente y arm\u00f3nico, capaz de colocarla en el sitio que le corresponde como sujeto principal de las pol\u00edticas gubernamentales.<\/p>\n<p><strong>Valores religiosos y culturales<\/strong><\/p>\n<p>Gracias a la familia nos ha sido posible heredar lo mejor de nuestros valores religiosos y culturales. Es evidente, asimismo, que si deseamos construir una sociedad fundada en la cooperaci\u00f3n y no en la competencia y en el ego\u00edsmo, ello solo ser\u00e1 posible por medio de la familia. Estamos conscientes de que, por otra parte, la tarea a que nos enfrentamos es dif\u00edcil y est\u00e1 llena de incomprensiones y de sacrificios. Pero las dificultades no podr\u00e1n arredrarnos en tanto estamos seguros de contar con el apoyo de grupos como el Movimiento Familiar Cristiano, para enfrentarnos con decisi\u00f3n y sin temores al reto de preservar y fortalecer la familia.<\/p>\n<p><strong>Fuente de inspiraci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>La tarea en que ustedes est\u00e1n comprometidos es fuente de inspiraci\u00f3n para el gobierno y garant\u00eda de \u00e9xito para alcanzar la meta de una sociedad cada vez m\u00e1s solidaria con los principios del Cristianismo. Sin duda, la familia es el origen m\u00e1s fecundo del aut\u00e9ntico humanismo.<\/p>\n<p>A la organizaci\u00f3n a que ustedes pertenecen solo \u00e9xito puede augur\u00e1rsele, porque han elegido como gu\u00eda al amigo que no desmaya ni traiciona jam\u00e1s: Jesucristo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Discurso pronunciado por el Dr. Oscar Arias S\u00e1nchez, Ministro de Planificaci\u00f3n Nacional y Pol\u00edtica Econ\u00f3mica, el 30 de agosto de 1976, en el acto inaugural de la VII Semana de Integraci\u00f3n Familiar, en la sala Kamakiri, en San Jos\u00e9. 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