{"id":831,"date":"2010-08-07T05:53:17","date_gmt":"2010-08-07T11:53:17","guid":{"rendered":"http:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/?p=831"},"modified":"2017-08-07T05:57:42","modified_gmt":"2017-08-07T11:57:42","slug":"turismo-popular-un-nuevo-derecho","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/turismo-popular-un-nuevo-derecho\/","title":{"rendered":"Turismo popular: Un nuevo derecho"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/discurso.jpg\" alt=\"Discurso\" width=\"500\" height=\"335\" class=\"aligncenter size-full wp-image-640\" srcset=\"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/discurso.jpg 500w, https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/discurso-300x201.jpg 300w, https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/discurso-60x40.jpg 60w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/p>\n<p><em>Discurso pronunciado por el Dr. Oscar Arias S\u00e1nchez, Ministro de Planificaci\u00f3n Nacional y Pol\u00edtica Econ\u00f3mica, el <strong>8 de octubre de 1976<\/strong>, en el almuerzo de la Asociaci\u00f3n Costarricense de Periodistas de Turismo (ACOPET), celebrado en el Hotel Cariari, en Asunci\u00f3n de Bel\u00e9n, provincia de Heredia.<\/em><\/p>\n<p><strong>Complemento y no sustituto<\/strong><\/p>\n<p>En la Oficina de Planificaci\u00f3n Nacional y Pol\u00edtica Econ\u00f3mica estamos convencidos hoy, m\u00e1s que nunca, de que Costa Rica es un pa\u00eds de vocaci\u00f3n eminentemente agraria y de que, para enfrentarse el desaf\u00edo de nuestro desarrollo, debemos estimular la agricultura y la ganader\u00eda. Estamos convencidos, asimismo, de que, si deseamos una industria s\u00f3lida, esa industria debe basarse en el procesamiento de los productos primarios de nuestro pa\u00eds.<\/p>\n<p>De ah\u00ed que consideremos al turismo como un complemento y no como un sustituto de los sectores agropecuario e industrial. Al pa\u00eds no le conviene convertirse en un mero vendedor de los servicios. En primer lugar, porque ello acentuar\u00eda la ya de por s\u00ed elevada dependencia del exterior y la vulnerabilidad externa de nuestra econom\u00eda, pues supone que estar\u00edamos sujetos en alto grado a la voluntad de los extranjeros en sus demandas de servicios. Este es el caso de pa\u00edses como Jamaica y Puerto Rico, que han tenido en el pasado enormes problemas por su alta dependencia del turismo.<\/p>\n<p><strong>Cambios de la estructura social<\/strong><\/p>\n<p>Sin duda, Costa Rica, al igual que todos los pa\u00edses que alcanzan un r\u00e1pido desarrollo, ha experimentado una profunda transformaci\u00f3n de su estructura social en los \u00faltimos a\u00f1os. En las d\u00e9cadas recientes, hemos visto c\u00f3mo ha crecido el sector de servicios, precisamente a causa del desarrollo econ\u00f3mico y social del pa\u00eds. As\u00ed, por ejemplo, en 1950, este sector prove\u00eda empleo al 27% de la poblaci\u00f3n econ\u00f3micamente activa, y en 1975 ese porcentaje alcanz\u00f3 el 41%. Dentro de estos servicios, claro est\u00e1, se contemplan no solo los que ofrece la empresa privada, sino tambi\u00e9n y sobre todo los servicios del sector p\u00fablico generados por el esfuerzo hecho en los \u00faltimos a\u00f1os, particularmente en los campos de la educaci\u00f3n y la salud.<\/p>\n<p><strong>Ventajas del turismo<\/strong><\/p>\n<p>El turismo tiene, desde luego, innegables ventajas. Desde el punto de vista econ\u00f3mico, constituye un aporte muy importante para la balanza de pagos. De cada d\u00f3lar que ingresa al pa\u00eds, 75 centavos se quedan en nuestro territorio. Es decir, que el componente dom\u00e9stico es, en el turismo, muy elevado, lo cual contrasta con lo que sucede en el sector industrial costarricense, en donde el componente importado resulta muy alto en particular para las industrias que no utilizan materias primas nacionales, como, por ejemplo, la industria metal-mec\u00e1nica y la industria qu\u00edmica.<\/p>\n<p>La importancia econ\u00f3mica del turismo se evidencia tambi\u00e9n en el hecho de que ha llegado a ocupar, recientemente, un cuarto lugar entre las actividades generadoras de divisas, solo superado por las exportaciones de caf\u00e9, de banano y de manufacturas.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n es importante el turismo desde el punto de vista del empleo. Es una de las principales actividades generadoras de empleo, no solo directo \u2014en hoteles y restaurantes\u2014, sino tambi\u00e9n indirecto, pues demanda productos y servicios de otras actividades, como las industrias fabricantes de alimentos y de bebidas, las actividades de transporte y las artesan\u00edas. En otras palabras, el turismo tiene una acci\u00f3n multiplicadora considerable, por cuanto induce la actividad de otras ramas de la econom\u00eda nacional, genera empleo directo e indirecto y produce riqueza en muchos aspectos.<\/p>\n<p><strong>Aspectos negativos<\/strong><\/p>\n<p>Sin embargo, no pueden dejar de contemplarse algunas desventajas o aspectos negativos que presenta la actividad tur\u00edstica, y la necesidad de adecuar su pol\u00edtica a fin de atenuar, al menos, los efectos perniciosos que podr\u00eda tener el turismo incontrolado.<\/p>\n<p>Existen riesgos muy serios, que no se pueden soslayar en una pol\u00edtica de turismo, y de ello debemos estar plenamente conscientes. Tal es el caso, por ejemplo, de la influencia perjudicial que pudiera suponer el turismo sobre nuestros valores, sobre nuestras costumbres, sobre nuestra cultura en general. Corremos el riesgo de que, en lugar de afirmar nuestros valores aut\u00f3ctonos, perdamos nuestra identidad. En este sentido, debemos preocuparnos m\u00e1s por adaptar a nuestro medio las costumbres extranjeras, antes que adoptarlas sin ning\u00fan reparo. Este problema de la aceptaci\u00f3n de costumbres for\u00e1neas es similar a lo que acontece con la tecnolog\u00eda procedente de pa\u00edses m\u00e1s ricos y m\u00e1s desarrollados que el nuestro. En lugar de adaptar esa tecnolog\u00eda, la adoptamos simplemente. En el caso del turismo, este fen\u00f3meno se manifiesta en las \u00abdiscoteques\u00bb que se instalan en Costa Rica: en ellas solo se puede escuchar m\u00fasica ex\u00f3tica, distinta de nuestra m\u00fasica tradicional, de nuestra m\u00fasica latina, de nuestra m\u00fasica hispanoamericana. Tambi\u00e9n es el caso de las comidas que se sirven en los restaurantes y en los hoteles, que ofrecen pocos o ning\u00fan plato t\u00edpico. Se evidencia tambi\u00e9n en los nombres extranjeros \u2014a veces en ingl\u00e9s, a veces en franc\u00e9s\u2014 con que se denomina a todo tipo de establecimientos.<\/p>\n<p><strong>P\u00e9rdida de la identidad nacional<\/strong><\/p>\n<p>En los \u00faltimos a\u00f1os, hemos ido perdiendo en Costa Rica y en Am\u00e9rica Latina nuestra identidad, nuestros rasgos t\u00edpicos, nuestras costumbres tradicionales, incluso nuestro arte popular, por ese af\u00e1n de importar la cultura de otras naciones. De ah\u00ed que, como lo he afirmado varias veces, nuestra dependencia del exterior quiz\u00e1 sea m\u00e1s intensa en el campo cultural que en el campo econ\u00f3mico.<\/p>\n<p>Cuando uno se encuentra en un hotel que, como \u00e9ste, tiene un nombre aut\u00e9nticamente nacional, siente una honda satisfacci\u00f3n. En verdad, es muy satisfactorio que el establecimiento se llame \u00abCariari\u00bb y no \u00abBellevue\u00bb o \u00abLe Gourmet\u00bb, por ejemplo.<\/p>\n<p>Otro aspecto importante es el de crear una artesan\u00eda que refleje nuestro arte popular y no que se concrete a satisfacer el turismo de souvenirs que nada tienen que ver con lo aut\u00e9nticamente costarricense, con lo folkl\u00f3rico, con lo tradicional, con lo aut\u00f3ctono.<\/p>\n<p><strong>Especulaci\u00f3n con las tierras<\/strong><\/p>\n<p>Uno de los riesgos que supone el turismo es la especulaci\u00f3n en el negocio de tierras de vocaci\u00f3n tur\u00edstica y las consecuencias que tiene sobre la elevaci\u00f3n de precios de otras tierras destinadas a la agricultura y a la ganader\u00eda. En virtud del efecto demostraci\u00f3n, se produce un est\u00edmulo de los precios, ocasionado en la alta demanda, particularmente cuando son los inversionistas extranjeros los que vienen a ofrecer altos precios por la tierra de vocaci\u00f3n tur\u00edstica.<\/p>\n<p><strong>Resentimiento social<\/strong><\/p>\n<p>Finalmente, conviene considerar el riesgo que supone para nuestro pa\u00eds el resentimiento social, que podr\u00eda generarse en un desarrollo tur\u00edstico reservado a las clases de mayor poder econ\u00f3mico. Costa Rica es un buen ejemplo para la Am\u00e9rica Latina, pues en nuestro pa\u00eds existe una alta movilidad social y se han evitado en gran medida las discriminaciones derivadas de las diferencias sociales y econ\u00f3micas de la poblaci\u00f3n. No tendr\u00eda sentido que en el campo de tur\u00edstico, por el af\u00e1n de aumentar los ingresos del pa\u00eds, se privara a los estratos inferiores o populares del disfrute de las ventajas tur\u00edsticas, en igualdad de condiciones con los estratos medios y altos.<\/p>\n<p><strong>Pol\u00edtica de turismo<\/strong><\/p>\n<p>Para evitar los riesgos que he se\u00f1alado, lo conveniente es adoptar una pol\u00edtica de turismo como la concebida por el Instituto Costarricense de Turismo en los siguientes aspectos:<\/p>\n<p>a. Promover el turismo de clase media y de clase popular. Este tipo de turismo es m\u00e1s estable desde el punto de vista econ\u00f3mico y menos riesgoso desde el punto de vista social. No debemos olvidar que el turismo para estratos sociales altos no solo demanda cuantiosas inversiones, sino que es m\u00e1s vulnerable, pues se rige por la moda internacional. Ejemplos de ello son importantes centros tur\u00edsticos como Acapulco en M\u00e9xico y como Marbella en Espa\u00f1a, actualmente; como Jamaica hasta hace pocos a\u00f1os, y como Puerto Rico en la d\u00e9cada de 1950; en contraste con desarrollos tur\u00edsticos dirigidos m\u00e1s a la satisfacci\u00f3n de un turismo de clase media , como son los casos de Puerto Vallarta y de Canc\u00fan, en M\u00e9xico.<\/p>\n<p>b. El turismo debe ser para grupos sociales familiares y juveniles, y no turismo de convenciones, que atrae hacia nuestro pa\u00eds \u00fanicamente a gente soltera, pues este tipo de turismo s\u00f3lo sirve para conocer Costa Rica de noche , m\u00e1s que de d\u00eda ; realmente s\u00f3lo estimula pr\u00e1cticas inconvenientes para la paz y la armon\u00eda de nuestra sociedad.<\/p>\n<p>Todo esto es importante y, por lo tanto, debe ser preservado, y sobre todo mejorado. Pero es insuficiente.<\/p>\n<p><strong>Fomentar el turismo nacional<\/strong><\/p>\n<p>La Costa Rica de hoy nos presenta nuevos retos tambi\u00e9n en este campo del turismo.<\/p>\n<p>La pol\u00edtica tur\u00edstica debe girar, hoy, en torno a la formaci\u00f3n espiritual y el bienestar de los costarricenses. El turismo, como medio de hacer efectivo el derecho de vacaciones consagrado por las leyes laborales, se convierte, en forma cada vez m\u00e1s r\u00e1pida, pr\u00e1cticamente en un derecho para toda la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Debemos fomentar el turismo nacional. Solo entonces tendr\u00e1 verdadero contenido el lema \u00abConozca Costa Rica primero\u00bb. Esto har\u00e1 posible, tambi\u00e9n, que los nacionales adquieran plena conciencia del significado de nuestro progreso, en la medida en que podr\u00e1n conocer un n\u00famero mayor de las obras \u2014carreteras, represas, puertos, instalaciones ferroviarias, edificios p\u00fablicos, parques\u2014 con que cuenta el pa\u00eds. De igual modo, conocer nuestro territorio, nuestras bellezas naturales, nuestro progreso, produce, sin lugar a dudas, un hondo sentimiento de solidaridad y de sano nacionalismo. Por otro lado, la pr\u00e1ctica tur\u00edstica por parte de los costarricenses favorece, en grado no despreciable, la estabilidad de la instituci\u00f3n de la familia, al permitir que sus miembros se re\u00fanan con mayor frecuencia para compartir la belleza del paisaje y la satisfacci\u00f3n del esparcimiento.<\/p>\n<p>En las circunstancias actuales, se nos presenta el reto de orientar, entonces, la pol\u00edtica tur\u00edstica \u2014tanto estatal como privada\u2014 hacia la satisfacci\u00f3n de las necesidades recreativas del costarricense, sin que por ello deba descuidarse un sano turismo internacional. Nuestro compromiso en este sentido tiene una importancia mucho m\u00e1s grande de la que podr\u00edamos concebir, pues representa otro paso hacia la democracia econ\u00f3mica, indispensable para consolidar nuestra democracia pol\u00edtica.<\/p>\n<p><strong>Medidas y actitudes<\/strong><\/p>\n<p>El pronto establecimiento de una pol\u00edtica de turismo popular, exigir\u00e1 la adopci\u00f3n de medidas y actitudes concretas, tales como las siguiente:<\/p>\n<p>En primer lugar, dada la estacionalidad del turismo, aprovechar la capacidad instalada de los hoteles para establecer \u00e9pocas de precios populares.<\/p>\n<p>En segundo lugar, asegurarnos de que todo desarrollo tur\u00edstico sea abierto, es decir, que permita el acceso y el disfrute a costarricenses de todas las clases sociales.<\/p>\n<p>En tercer lugar, exigir que todo desarrollo tur\u00edstico contemple inversiones para disfrute del turismo social o popular.<\/p>\n<p>En cuarto lugar, se debe propiciar que se haga efectiva la responsabilidad social de las empresas \u2014tanto p\u00fablicas como privadas\u2014 mediante la instalaci\u00f3n de campos de esparcimiento para los trabajadores y sus familias. En la Costa Rica de hoy la recreaci\u00f3n no puede ser un monopolio de ricos. \u00bfPor qu\u00e9 han de ser solo los altos ejecutivos de las empresas y los altos funcionarios de las instituciones p\u00fablicas los \u00fanicos con derecho a pasar un fin de semana en la playa?<\/p>\n<p>En quinto lugar, es necesario establecer un m\u00ednimo de servicios para que, en condiciones de comodidad y seguridad, los j\u00f3venes puedan, durante la \u00e9poca de sus vacaciones, acampar en los distintos parques nacionales. Esto es especialmente importante en un pa\u00eds en donde el 45% de la poblaci\u00f3n es menor de 15 a\u00f1os.<\/p>\n<p><strong>Empresa privada y responsabilidad social<\/strong><\/p>\n<p>Como muchos otros campos, no falta quien crea que la responsabilidad de llevar a buen t\u00e9rmino determinadas pol\u00edticas sociales y econ\u00f3micas corresponde en forma exclusiva a las instituciones estatales creadas para esos efectos. De ese modo, podr\u00eda pensarse que el Instituto Costarricense de Turismo es el responsable de hacer realidad una pol\u00edtica de turismo como la que he mencionado y que los bancos y otros entes estatales son los \u00fanicos llamados a respaldar esa acci\u00f3n. Nada m\u00e1s alejado de nuestra realidad. Cierto que el ICT contribuye a orientar esa actividad, pero la responsabilidad no le corresponde solamente a esa instituci\u00f3n. La estructura socioecon\u00f3mica de Costa Rica se funda en la libre acci\u00f3n de la empresa privada y, en consecuencia, el papel del Estado debe circunscribirse al de promotor del desarrollo, creador de las condiciones para que la iniciativa particular se desarrolle, o bien, el de gestor de determinadas acciones que no puede realizar la empresa privada. Esto significa que una pol\u00edtica de turismo masivo solo puede tener \u00e9xito en la medida en que los empresarios asuman la responsabilidad social que les corresponde en este campo y est\u00e9n dispuestos a emprender acciones vigorosas para que esa pol\u00edtica sea una realidad. No hay raz\u00f3n para que ejemplos como el del Club Campestre de La Gloria, el Club Campestre del Lago y COOPETUR no se multipliquen aceleradamente, con el respaldo de las empresas industriales y agr\u00edcolas, de los sindicatos, de las cooperativas y de las instituciones estatales.<\/p>\n<p><strong>El papel de los medios de comunicaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Aunque el \u00e9xito de esta pol\u00edtica depende en mucho de la acci\u00f3n mancomunada del Estado y la empresa privada, ese \u00e9xito depende tambi\u00e9n, y en medida muy importante, de la actitud que asuman los medios de comunicaci\u00f3n de masas. La prensa, la radio, la televisi\u00f3n, los publicistas, tienen en esto un papel de primera magnitud. Sin el concurso decidido y vigoroso de la prensa, no ser\u00e1 posible que el pa\u00eds llegue a comprender que la realidad costarricense de hoy exige ya un turismo popular y masivo, y no discriminatorio. Las pol\u00edticas destinadas a preservar nuestras riquezas naturales dif\u00edcilmente pueden realizarse, si no se cuenta con la acci\u00f3n acuciosa e insistente de los periodistas. Si la especulaci\u00f3n en el negocio de tierras de uso tur\u00edstico, o el uso privado de lugares p\u00fablicos, no son denunciados valientemente por la prensa, poco podr\u00eda lograrse para corregir los abusos y para hacer posible el disfrute de nuestras bellezas naturales en beneficio del turismo popular.<\/p>\n<p>En s\u00edntesis, el logro de los objetivos de un turismo popular que responda a las exigencias de la Costa Rica de hoy depende no solo del Estado y sus instituciones, sino tambi\u00e9n de la responsabilidad social de los empresarios, de la actitud firme con que los trabajadores se propongan convertir en realidad este derecho, y de la capacidad de la prensa para moldear una cultura tur\u00edstica nacional, que sea, adem\u00e1s, el centro de atracci\u00f3n del turista extranjero.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Discurso pronunciado por el Dr. Oscar Arias S\u00e1nchez, Ministro de Planificaci\u00f3n Nacional y Pol\u00edtica Econ\u00f3mica, el 8 de octubre de 1976, en el almuerzo de la Asociaci\u00f3n Costarricense de Periodistas de Turismo (ACOPET), celebrado en el Hotel Cariari, en Asunci\u00f3n&hellip; <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":640,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-831","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-discursos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/831","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=831"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/831\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/media\/640"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=831"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=831"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=831"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}