{"id":839,"date":"2010-08-07T06:13:35","date_gmt":"2010-08-07T12:13:35","guid":{"rendered":"http:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/?p=839"},"modified":"2017-08-07T06:20:46","modified_gmt":"2017-08-07T12:20:46","slug":"educacion-la-mas-grande-empresa-nacional","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/educacion-la-mas-grande-empresa-nacional\/","title":{"rendered":"Educaci\u00f3n, la m\u00e1s grande empresa nacional"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/discurso.jpg\" alt=\"Discurso\" width=\"500\" height=\"335\" class=\"aligncenter size-full wp-image-640\" srcset=\"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/discurso.jpg 500w, https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/discurso-300x201.jpg 300w, https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/discurso-60x40.jpg 60w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/p>\n<p><strong>Discurso pronunciado por el Dr. Oscar Arias S\u00e1nchez, Ministro de Planificaci\u00f3n Nacional y Pol\u00edtica Econ\u00f3mica, en <strong>marzo de 1977<\/strong>, en el acto inaugural del A\u00f1o Acad\u00e9mico 1977 del Centro Regional Universitario (de la Universidad de Costa Rica) de P\u00e9rez Zeled\u00f3n, en San Isidro de El General.<\/strong><\/p>\n<p><strong>La magnitud de los recursos<\/strong><\/p>\n<p>Las cifras disponibles hacen evidente que los recursos dedicados por nuestro pa\u00eds a la educaci\u00f3n son cuantiosos. En efecto, se destina a la educaci\u00f3n cerca del 7% del producto interno bruto. Esta cifra, que representa alrededor de un tercio de un presupuesto nacional que sobrepasa ya los 4.000.000.000 de colones, es, de por s\u00ed, suficientemente expresiva. A esto hay que agregar no solo las grandes inversiones p\u00fablicas realizadas hasta ahora en edificios, sino tambi\u00e9n los fondos privados que se dedican a matr\u00edculas, colegiaturas, uniformes, libros de texto y \u00fatiles en general, as\u00ed como la inversi\u00f3n de los colegios particulares en instalaciones para la docencia.<\/p>\n<p>El esfuerzo hecho por nuestro pa\u00eds en el campo de la educaci\u00f3n es todav\u00eda m\u00e1s evidente, si se toma en cuenta que en la Am\u00e9rica Latina, considerada como un todo, se destina a la educaci\u00f3n el 3,3% del producto interno bruto y el 22% de los presupuestos nacionales. Estas cifras, en el caso de Costa Rica, hablan por s\u00ed solas de la importancia que le concedemos a la educaci\u00f3n y permiten afirmar que es \u00e9sta la m\u00e1s gigantesca empresa nacional que hemos afrontado en com\u00fan.<\/p>\n<p>Con la cantidad de recursos destinados a esta empresa educativa, podr\u00eda pensarse que nuestros problemas m\u00e1s graves estar\u00edan resueltos y que las presiones por mayores fondos para la educaci\u00f3n ser\u00edan m\u00ednimas o habr\u00edan cesado ya. Con frecuencia, sin embargo, cuando uno recorre el territorio nacional, encuentra a maestros que, con abnegaci\u00f3n cercana al hero\u00edsmo, desempe\u00f1an sus tareas educativas en condiciones materiales en extremo dif\u00edciles. En cuanto concierne a la educaci\u00f3n superior, y sobre todo a medida que comienza a impartirse en diversos lugares del pa\u00eds, vemos surgir centros universitarios que realizan sus labores tambi\u00e9n en condiciones de gran austeridad. Todo esto provoca, a\u00f1o con a\u00f1o, nuevas y fuertes presiones tendientes a que se dediquen todav\u00eda m\u00e1s recursos a la educaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>La educaci\u00f3n no es lo \u00fanico<\/strong><\/p>\n<p>Estas demandas nos llaman a reflexionar seriamente acerca de los problemas de la educaci\u00f3n frente a los de otros sectores no menos importantes para el desarrollo equilibrado de nuestra sociedad. En efecto, los recursos destinados por nuestro pa\u00eds a la educaci\u00f3n son m\u00e1s altos que los que a ella dedican muchas naciones m\u00e1s avanzadas que la nuestra.<\/p>\n<p>La educaci\u00f3n demanda, para su desarrollo normal, un m\u00ednimo de recursos materiales para llenar sus necesidades de edificaciones, equipo, laboratorios, bibliotecas y campos deportivos. Pero es igualmente v\u00e1lida esta afirmaci\u00f3n para muchos otras de las actividades del pa\u00eds, como la medicina curativa y la preventiva \u2014que requieren hospitales y equipo para cumplir a cabalidad su cometido\u2014, o el desarrollo de la familia \u2014que supone, entre otras cosas, una vivienda digna\u2014. En s\u00edntesis, las demandas de la educaci\u00f3n, con frecuencia vehementes, son tambi\u00e9n aplicables a otros campos, para los cuales, por el contrario, los recursos recibidos est\u00e1n muy lejos de equipararse con los fondos que absorbe el sistema educativo. Quiz\u00e1s ello obedezca a que dichos sectores no poseen la influencia que s\u00ed tiene el de la educaci\u00f3n para ejercer presiones.<\/p>\n<p>Creo que debemos estar conscientes de que, cuanto m\u00e1s elevados sean los recursos canalizados hacia la educaci\u00f3n, estaremos rest\u00e1ndoselos a otros sectores de la poblaci\u00f3n. Por ello, en mi criterio, nuestro reto consiste en solucionar en forma integral el problema de la educaci\u00f3n con base en la proporci\u00f3n de recursos destinados hoy para este fin.<\/p>\n<p>Muchas veces suele arg\u00fcirse que gobernar es educar y que \u00fanicamente por medio de la educaci\u00f3n se pueden producir cambios en nuestra estructura social y econ\u00f3mica. Con frecuencia, detr\u00e1s de esta afirmaci\u00f3n se esconde el desconocimiento de algunos de los problemas m\u00e1s apremiantes de la sociedad o el desinter\u00e9s de solucionarla realmente. Con todo lo importante que la educaci\u00f3n es, no podemos perder de vista que el desarrollo de la sociedad no se agota en ella, pues existen muchas otras actividades merecedoras de nuestra atenci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Recuperar la preeminencia del esp\u00edritu<\/strong><\/p>\n<p>Yo quisiera, por ello, examinar en esta oportunidad ciertos rasgos que ya se han hecho caracter\u00edsticos en nuestro modo de afrontar los problemas de la naci\u00f3n y de proponer soluciones. Algunos de estos rasgos me preocupan hondamente. As\u00ed, por ejemplo, cuando un grupo presiona para obtener ventajas en determinados aspectos que le interesan directamente, act\u00faa muchas veces como si se tratara de lo \u00fanico importante para nuestra sociedad. Esto revela no solo desconocimiento de la realidad nacional \u2014lo cual es grave y puede poner en peligro nuestra convivencia democr\u00e1tica\u2014, sino que, adem\u00e1s, tiende a acentuar y a legitimar una actitud ego\u00edsta que puede alejarnos de las metas de solidaridad en proyectos que deben sernos comunes.<\/p>\n<p>Me acongoja, por otra parte, que en esta lucha por obtener m\u00e1s recursos, muchas veces no solo resulten vencedores los m\u00e1s poderosos, sino que tambi\u00e9n, inmersos \u00e9stos en esa lucha, pierdan de vista el sentido real de aquello por lo cual se debe luchar. Por desgracia, no es cierto que un hermoso hospital, provisto de los mejores equipos y rodeado de jardines, devuelva por s\u00ed solo la salud a los enfermos. No es cierto que la m\u00e1s lujosa de las mansiones asegure la existencia del mejor y m\u00e1s estable de los hogares. En igual forma, es falso que el mejor edificio de una universidad, por el simple hecho de serlo, genere pensamiento \u00fatil para nuestra sociedad. Quiz\u00e1s estos ejemplos expliquen por qu\u00e9 hay en el pa\u00eds tantos gimnasios sin atletas, tantas iglesias sin feligreses y no pocos edificios levantados para una universidad ausente. Corremos el peligro de relegar el contenido espiritual de las actividades de nuestra sociedad a un plano en que las actividades mismas llegar\u00edan a perder sentido. Las viejas universidades de la Edad Media surgieron en humildes albergues, y no fue sino cuando demostraron ser verdaderos centros del saber y gu\u00edas de la sociedad que recibieron el apoyo de \u00e9sta y pudieron contar con las instalaciones adecuadas.<\/p>\n<p>Es necesario recuperar, para todas nuestras actividades, la preeminencia del esp\u00edritu. No nos enga\u00f1emos: si solo lo material impulsa nuestras luchas, jam\u00e1s nos acercaremos a una sociedad m\u00e1s justa, jam\u00e1s eliminaremos la pobreza, jam\u00e1s contaremos con una universidad; y, empeque\u00f1ecidos por este ego\u00edsmo, pondremos incluso en peligro nuestra convivencia democr\u00e1tica.<\/p>\n<p><strong>El crecimiento de la educaci\u00f3n superior<\/strong><\/p>\n<p>El n\u00famero de alumnos de los tres centros de educaci\u00f3n superior existentes en el pa\u00eds \u2014la Universidad de Costa Rica, la Universidad Nacional y el Instituto Tecnol\u00f3gico de Costa Rica\u2014 ha crecido en forma espectacular durante las \u00faltimas d\u00e9cadas. En efecto, pas\u00f3 de unos 9.500 estudiantes en 1968 a m\u00e1s de 41.000 en 1977.<\/p>\n<p>En materia de recursos, las necesidades han sido igualmente impresionantes, Las instituciones de ense\u00f1anza superior estiman sus requerimientos presupuestarios actuales en aproximadamente 390.000.000 de colones. Estas demandas de fondos se acelerar\u00e1n notoriamente en lo que resta del siglo actual, a menos que encontremos una f\u00f3rmula satisfactoria para evitarlo.<\/p>\n<p>Con respecto al n\u00famero de profesores, la situaci\u00f3n de las universidades y el Instituto Tecnol\u00f3gico es parecida. A pesar de los esfuerzos realizados, no ha sido posible preparar suficientes profesores en determinadas disciplinas. De 154 profesores a tiempo completo, que hab\u00eda en 1965, la cifra se elev\u00f3 a m\u00e1s de 1.500 en 1976.<\/p>\n<p><strong>Descentralizaci\u00f3n de la ense\u00f1anza superior<\/strong><\/p>\n<p>La pol\u00edtica de descentralizaci\u00f3n de los entes de ense\u00f1anza superior, que se inici\u00f3 recientemente, responde no solo al serio problema que supone para esas instituciones el gigantesco tama\u00f1o que han adquirido en comparaci\u00f3n con las dimensiones del pa\u00eds, sino tambi\u00e9n a la necesidad de combatir el excesivo centralismo, y acelerar, as\u00ed, la regionalizaci\u00f3n indispensable para distribuir mejor el poder en nuestra sociedad por medio de una mayor participaci\u00f3n de las comunidades en la vida nacional. Hoy existen sedes universitarias en San Pedro de Montes de Oca, Heredia y Cartago; centros de educaci\u00f3n superior en Liberia, P\u00e9rez Zeled\u00f3n, San Ram\u00f3n, Santa Clara de San Carlos y Turrialba; servicios descentralizados en Lim\u00f3n, Puntarenas y Santa Cruz de Guanacaste.<\/p>\n<p><strong>La disyuntiva: cantidad o calidad<\/strong><\/p>\n<p>Todo este explosivo crecimiento plantea al pa\u00eds un dif\u00edcil reto. Nos enfrentamos a una disyuntiva muy seria. Nuestra sociedad entera tendr\u00e1 que reflexionar muy bien acerca del camino que habremos de seguir en materia tan trascendental. Ser\u00e1 necesario decidir si le conviene m\u00e1s a Costa Rica aumentar en forma indiscriminada el n\u00famero de estudiantes de los centros de educaci\u00f3n superior, con lo cual indiscutiblemente bajar\u00e1 el nivel cualitativo de la ense\u00f1anza que en ellos se imparte, o limitar las matr\u00edculas, con lo que se agudizar\u00e1, sin duda, el problema de la insuficiencia cultural y cient\u00edfica del pa\u00eds, lo cual es todav\u00eda m\u00e1s grave. En otras palabras, si se piensa que la admisi\u00f3n de alumnos en los centros de educaci\u00f3n superior debe ser masiva, como medio de obtener una mayor democratizaci\u00f3n de la ense\u00f1anza, tenemos que estar conscientes de la degradaci\u00f3n que ello supone en la calidad de los estudios, puesto que se pierde el equilibrio que debe existir entre la cantidad de estudiantes, por un lado, y de profesores, equipo, laboratorios, bibliotecas y material did\u00e1ctico, por otro.<\/p>\n<p><strong>El sentido de la democratizaci\u00f3n en la ense\u00f1anza superior<\/strong><\/p>\n<p>La Enc\u00edclica Paz en la Tierra, de Juan XXIII, plantea que es necesario propiciar las condiciones adecuadas para proporcionar a quienes tengan talento para ello la posibilidad de seguir estudios superiores, pero de tal manera que, en cuanto sea posible, puedan ocupar funciones y desempe\u00f1ar en la sociedad el papel que corresponda a sus inclinaciones naturales y a la competencia que hayan adquirido.<\/p>\n<p>Ese mensaje del Papa Juan se\u00f1ala con claros contornos lo que debe entenderse por democratizaci\u00f3n de la ense\u00f1anza. En varias oportunidades he dicho, siguiendo la afirmaci\u00f3n pontificia, que este concepto ha comprenderse como la oportunidad que es necesario darle a todo costarricense con la aptitud y el talento suficientes para garantizarle un rendimiento acad\u00e9mico satisfactorio, con prescindencia de su condici\u00f3n socioecon\u00f3mica y su ubicaci\u00f3n social.<\/p>\n<p>Nuestras universidades no est\u00e1n condicionadas y presionadas \u00fanicamente por los factores a que antes me refer\u00ed. En el contexto de los pa\u00edses subdesarrollados, suele exig\u00edrseles la preparaci\u00f3n de profesionales, tecn\u00f3logos y cient\u00edficos de rango internacional; exig\u00edrseles, adem\u00e1s, que sean capaces de reflexionar acerca de la realidad del pa\u00eds y de convertirse en agentes de cambio social. En verdad, ninguna de estas demandas debe sorprendernos. Es l\u00f3gico que, en la medida en que la sociedad entrega recursos cuantiosos a los centros de ense\u00f1anza superior, espere resultados proporcionales a su esfuerzo. Esto nos sit\u00faa directamente ante la imperiosa e impostergable revoluci\u00f3n cualitativa que demanda nuestra educaci\u00f3n. Esta revoluci\u00f3n abarca, necesariamente, la revisi\u00f3n de cuanto hemos hecho hasta ahora en ese campo: me preocupa, por ejemplo, que las apreciables cantidades de fondos que hoy dedicamos a la educaci\u00f3n superior se constituyan en veh\u00edculo para transferir recursos hacia los sectores m\u00e1s favorecidos de la sociedad y contribuyan a perpetuar y acentuar sus privilegios.<\/p>\n<p>La Universidad a Distancia, cuya ley fue aprobada recientemente, se convertir\u00e1 dentro de poco tiempo en un medio eficaz para democratizar la ense\u00f1anza superior y elevar el nivel cultural de nuestro pa\u00eds. Sin embargo, debemos tener mucho cuidado de no caer en el error de pensar que ser\u00e1 \u00e9sta una universidad de segunda categor\u00eda, destinada \u00fanicamente a los pobres, mientras las actuales se reservan para los m\u00e1s privilegiados. Por el contrario, creo que la existencia de esta nueva universidad obligar\u00e1 de modo mucho m\u00e1s perentorio a la revisi\u00f3n de todo cuanto estamos haciendo con nuestra educaci\u00f3n superior, y a terminar con la ineficiencia y las injusticias que puedan marginar a los estudiantes talentosos que carecen de recursos econ\u00f3micos.<\/p>\n<p>La regionalizaci\u00f3n de la ense\u00f1anza superior es, en este aspecto, un modo efectivo de contribuir no solo a la democratizaci\u00f3n de la ense\u00f1anza, sino tambi\u00e9n una manera apropiada para vincular la Universidad a los problemas espec\u00edficos de nuestro desarrollo precisamente ah\u00ed donde estos problemas se presentan.<\/p>\n<p><strong>El desaf\u00edo para el Centro Regional Universitario de P\u00e9rez Zeled\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Ha sido impresionante el crecimiento experimentado por el Centro Regional Universitario de P\u00e9rez Zeled\u00f3n durante su corta hist\u00f3rica. As\u00ed lo demuestran, por ejemplo, el hecho de que haya pasado de una matr\u00edcula inicial de 156 estudiantes en 1973 a 646 el a\u00f1o pasado, y la circunstancia de que se haya ampliado el n\u00famero de carreras profesionales y t\u00e9cnicas ofrecidas, carreras que, por otra parte, se adaptan cada vez m\u00e1s a los requerimientos del desarrollo econ\u00f3mico de la zona.<\/p>\n<p>Estos datos, con ser tan importantes, no se refieren, sin embargo, a lo esencial del reto que afronta el Centro Regional de P\u00e9rez Zeled\u00f3n. En efecto, ese desaf\u00edo comprende no solo la tarea de preparar profesionales y t\u00e9cnicos para la regi\u00f3n y para el pa\u00eds en general, sino tambi\u00e9n, y de manera muy especial, la responsabilidad de generar la m\u00edstica que haga posible restituirle al esp\u00edritu la preeminencia que ha de tener en todas nuestras actividades. Unicamente con esa m\u00edstica podr\u00e1 surgir de aqu\u00ed el compromiso aut\u00e9ntico del Centro con el desarrollo de la Zona Sur del pa\u00eds. Solo con esa preeminencia del esp\u00edritu estar\u00e1 en capacidad de propiciar un desarrollo que derrote definitivamente la pobreza y les restituya a los habitantes de las \u00e1reas rurales la dignidad que les corresponde.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Discurso pronunciado por el Dr. Oscar Arias S\u00e1nchez, Ministro de Planificaci\u00f3n Nacional y Pol\u00edtica Econ\u00f3mica, en marzo de 1977, en el acto inaugural del A\u00f1o Acad\u00e9mico 1977 del Centro Regional Universitario (de la Universidad de Costa Rica) de P\u00e9rez Zeled\u00f3n,&hellip; <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":640,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-839","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-discursos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/839","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=839"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/839\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/media\/640"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=839"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=839"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=839"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}