{"id":843,"date":"2010-08-07T06:16:15","date_gmt":"2010-08-07T12:16:15","guid":{"rendered":"http:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/?p=843"},"modified":"2017-08-07T06:17:33","modified_gmt":"2017-08-07T12:17:33","slug":"adios-a-las-armas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/adios-a-las-armas\/","title":{"rendered":"Adios a las armas"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/discurso.jpg\" alt=\"Discurso\" width=\"500\" height=\"335\" class=\"aligncenter size-full wp-image-640\" srcset=\"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/discurso.jpg 500w, https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/discurso-300x201.jpg 300w, https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/discurso-60x40.jpg 60w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/p>\n<p><strong>Discurso pronunciado el <strong>23 de abril de 1979<\/strong> por el Dr. Oscar Arias S\u00e1nchez, Diputado por la Provincia de Heredia, en la Asamblea Legislativa de Costa Rica.<\/strong><\/p>\n<p>El 20 de marzo se present\u00f3 en esta Asamblea, haciendo uso del derecho que le confiere el art\u00edculo 145 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, el se\u00f1or Juan Jos\u00e9 Echeverr\u00eda Brealey, en su calidad de Ministro de Seguridad P\u00fablica del gobierno del Presidente Rodrigo Carazo Odio. Se present\u00f3 aqu\u00ed, voluntariamente, muy preocupado de que la Historia fuera a pensar que vino obligado por esta Asamblea.<\/p>\n<p>Vino con esa preocupaci\u00f3n hist\u00f3rica a decirnos que ni \u00e9l ni su gobierno son culpables del ingreso ilegal de armas de que se les acusa.<\/p>\n<p>Vino a decirnos que se siente orgulloso de vestir el uniforme de los guardias civiles.<\/p>\n<p>Vino a decirnos, con arrogancia, cu\u00e1n valiente es y c\u00f3mo le gusta sentir el peligro en sus giras por la frontera norte.<\/p>\n<p>Vino a decirnos, con orgullo, que sin gastar ni un col\u00f3n hab\u00eda conseguido armas de guerra para Costa Rica.<\/p>\n<p>Vino a decirnos, con jactancia, c\u00f3mo su teor\u00eda del \u00abpr\u00e9stamos de armas\u00bb permit\u00eda militarizar al pa\u00eds sin darle cuenta a nadie y sin violar disposici\u00f3n alguna.<\/p>\n<p>Vino a decirnos, consternado, c\u00f3mo el documento en que consta la triste operaci\u00f3n \u00abJaque Mate\u00bb era un borrador no firmado y, por tanto, sin validez, pero que se estaba ejecutando y \u00e9l lo compart\u00eda.<\/p>\n<p>Vino a decirnos, con aire victorioso, c\u00f3mo el primer uso que se hac\u00eda de sus flamantes de guerra era para perseguir a quienes hoy luchan por la libertad y por la democracia en la vecina Nicaragua.<\/p>\n<p>Vino a decirnos, sin inmutarse, que cree en la paz, pero que su deber es prepararse para la guerra.<\/p>\n<p>Vino a decirnos, con altivez, que tener valor es poseer armas de guerra, y cobard\u00eda escudarse en la paz y en la confianza en la comunidad internacional.<\/p>\n<p>Vino a decirnos, con celo, que la tra\u00edda clandestina de armas de guerra era un mandato de la seguridad nacional.<\/p>\n<p>Vino a decirnos, con inocencia, que Costa Rica acept\u00f3 el reto armamentista por culpa de Somoza y sus violaciones de la frontera norte.<\/p>\n<p>Vino a decirnos, con demagogia, que nuestros guardias civiles estaban sin cantimploras y sin zapatos, sin tiendas y sin abrigo.<\/p>\n<p>Vino a decirnos, con entusiasmo, que sus ejercicios militares eran obligatorios para dar cumplimiento a compromisos internacionales.<\/p>\n<p>Vino a decirnos cu\u00e1n importante era entrenar a un ej\u00e9rcito de reserva, siempre que lo hiciera el gobierno y no los partidos pol\u00edticos.<\/p>\n<p>Vino a decirnos, en fin, que la cr\u00edtica contra la intenci\u00f3n de armar al pa\u00eds no es m\u00e1s que una tempestad en un vaso de agua.<\/p>\n<p>Quieran Dios y la patria que la voluntad hist\u00f3rica del Ministro de Seguridad P\u00fablica no sea atendida porque, si lo fuera, no ser\u00eda para atestiguar sobre su asistencia voluntaria a esta Asamblea, sino para colocar en la Historia su discurso como la oportunidad en que se descorri\u00f3 el velo de qui\u00e9nes pretenden seguir una pol\u00edtica militarista. Por desgracia, las declaraciones del propio Presidente de la Rep\u00fablica, al afirmar que con estas armas Costa Rica tiene \u00abuna oportunidad razonable\u00bb de defenderse no hacen sino confirmar este temor.<\/p>\n<p>\u00bfDe d\u00f3nde arranca y cu\u00e1n seria es la amenaza militarista que nos presenta el actual gobierno?<\/p>\n<p>Luego de casi un a\u00f1o de estar en el poder, la administraci\u00f3n Carazo Odio no ha definido ante el pa\u00eds su pol\u00edtica econ\u00f3mica y social. Promesas incumplidas, contradicciones y desconfianza, constituyen la peculiaridad de esta administraci\u00f3n. Con solo leer los peri\u00f3dicos podemos ver que nada de importancia se inicia para el futuro, que no hay proyectos, que no hay capacidad creadora, que no existe una perspectiva de mediano plazo para desarrollar al pa\u00eds. Todo lo que est\u00e1 en marcha se inici\u00f3 en los pasados gobiernos liberacionistas.<\/p>\n<p>El gobierno del Presidente Carazo ha invertido los t\u00e9rminos del problema fronterizo con Nicaragua, no con el \u00e1nimo de defender nuestra soberan\u00eda y garantizar nuestra neutralidad en el conflicto interno del hermano pa\u00eds, sino con el deseo de militarizar a Costa Rica. No existe, como pretenden hac\u00e9rnoslo creer el Presidente y su Ministro de Seguridad, una relaci\u00f3n de causa y efecto entre ese problema y la necesidad de aumentar el aparato b\u00e9lico de la Naci\u00f3n. Es indudable que la crisis se ha magnificado para justificar la carrera armamentista en que est\u00e1 empe\u00f1ado este gobierno.<\/p>\n<p>Creado as\u00ed el motivo, lo dem\u00e1s resulta f\u00e1cil, no importan las consecuencias que ello traiga: no importa si el manejo sectario y exhibicionista de la crisis desemboca en el derramamiento de sangre de patriotas y de v\u00edctimas inocentes de un gobierno irresponsable; no importa si con ello se hunden las m\u00e1s bellas tradiciones civilistas de un pueblo amante de la paz. Creada artificialmente la crisis, se la puede usar para atraer simpat\u00edas sobre el gobierno, m\u00e1xime si, en el paroxismo de la demagogia, se rompen relaciones diplom\u00e1ticas con el vecino. Entonces no se tendr\u00e1 escr\u00fapulos en afirmar, como lo hizo el Ministro visitante, que es preferible se le acuse por haber exagerado los peligros de la patria, a que se le censure por exceso de confianza.<\/p>\n<p>Nunca antes se hab\u00edan usado en Costa Rica los conflictos fronterizos con fines pol\u00edticos internos. El gobierno actual ha violado esa norma para poder justificar, apelando al patriotismo, un armamentismo que busca otros fines. Es el gastado y peligroso recurso de crear artificialmente condiciones de peligro ante un ataque externo para lograr, de ese modo, la solidaridad en lo interno. Es el socorrido expediente del autocratismo para echar a los ojos del pueblo la arena que le impida ver los errores internos.<\/p>\n<p>La doctrina de la seguridad nacional que se nos ha revelado es una cr\u00edtica al pacifismo, una interpretaci\u00f3n sui g\u00e9neris de este gobierno acerca de la decadencia de la sociedad costarricense. Deliberadamente se quiere confundir a la opini\u00f3n p\u00fablica, haci\u00e9ndole creer que el deber de lealtad del pueblo para con la Naci\u00f3n es un deber para con el gobierno. Al identificar al gobierno con la naci\u00f3n se pretende callar a todo un pueblo, pues se califica toda cr\u00edtica al gobierno como una actitud antipatri\u00f3tica.<\/p>\n<p>Cuando se aumentan las injusticias por una errada pol\u00edtica social y econ\u00f3mica, tarde o temprano la protesta por la injusticia bajar\u00e1 a las calles y las autoridades argumentar\u00e1n, entonces, que es su deber salvaguardar el orden p\u00fablico.<\/p>\n<p>El uso de la fuerza divide irremisiblemente a los hombres en agresores y agredidos, en opresores y oprimidos. El uso de la fuerza divide a la sociedad en bandos enemigos y termina con la fraternidad. De este esquema a la generaci\u00f3n de odios y revanchismos solo hay un paso muy corto.<\/p>\n<p>La imprudencia del gobierno ha roto todos los l\u00edmites. En vez de manejar, en aras de los intereses patrios, el conflicto de la frontera por la v\u00eda diplom\u00e1tica y dejar su soluci\u00f3n en manos del Ministerio de Relaciones Exteriores, el Presidente Carazo y su Ministro de Seguridad prefieren hacer las cosas en forma militar y personalista. Le dan al asunto un cariz que no tiene, agravan artificialmente una crisis y ponen en peligro, de esa manera, la seguridad nacional. Entonces, las presiones internas y externas los obligan a modificar su t\u00e1ctica frente al movimiento sandinista. Ya no se trata de \u00abcoordinar\u00bb con la Guardia Nacional somocista, actitud que obsesivamente se le critic\u00f3, tergivers\u00e1ndola, al gobierno anterior, sino que ahora hay que guardarle las espaldas a Somoza, convirti\u00e9ndonos en subordinados de la satrap\u00eda del norte.<\/p>\n<p>Es lamentable constatar que esta actitud del gobierno coloca a un movimiento libertario, cuyos l\u00edderes conviven f\u00edsica y espiritualmente con nosotros, ante la disyuntiva de fracasar en su intento de darle a Latinoam\u00e9rica una democracia m\u00e1s, o de buscar el respaldo moral y militar de reg\u00edmenes que no creen en los valores de libertad y de justicia tan apreciados por los costarricenses. Puede repetirse, de nuevo, el destino de tantos otros movimientos libertarios que en el pasado han visto c\u00f3mo sus altos ideales son presa de ideolog\u00edas extremistas.<\/p>\n<p>La libertad llegar\u00e1 ineluctablemente para el pueblo de Nicaragua y entonces los costarricenses recordaremos, avergonzados, el d\u00eda en que un gobierno de Costa Rica se someti\u00f3 a los dictados de extra\u00f1os para retardar ese d\u00eda de libertad y se uni\u00f3 a la tesis de un gobierno somocista sin Somoza en el hermano pa\u00eds del norte.<\/p>\n<p>Recordaremos, con verg\u00fcenza y acongojados, que uno de nuestros gobiernos lleg\u00f3 a considerar de subversi\u00f3n comunista a todas las luchas internas de su pueblo por la justicia y a entregar al marxismo la patente de la defensa por las libertades en Nicaragua.<\/p>\n<p>Si el gobierno de Carazo Odio no rectifica ya, el pueblo de Nicaragua debe saber que esta administraci\u00f3n no representa los sentimientos de su pueblo, el cual s\u00ed cree en el coraje de esos hombres libres y en el derecho de esos valientes a forjarse su propio destino.<\/p>\n<p>El actual gobierno ha notificado al pa\u00eds, por boca de su Ministro de Seguridad P\u00fablica, en este recinto, que conf\u00eda en la fuerza de las bayonetas y no en la paz como medio de preservar nuestra soberan\u00eda. Pretende justificar su tesis con el argumento deleznable de que llenar de armas al pa\u00eds no es violatorio de ning\u00fan precepto jur\u00eddico, solo porque esas armas son prestadas. Quiere hacernos creer que militarizar al pa\u00eds no es pecado, porque las armas tra\u00eddas no le costaron a los costarricenses ni un c\u00e9ntimo.<\/p>\n<p>La tesis del Ministro no es m\u00e1s que el comienzo de lo que llegar\u00eda a ser una Costa Rica cuya potencia no derivar\u00eda de su confianza en los organismos internacionales, en la justicia y en la paz, sino de sus arsenales, sus tanques, sus aviones de combate, sus tropas y sus generales. Prestadas, compradas o regaladas, las armas ser\u00e1n siempre caras para el pa\u00eds, porque el costo de la militarizaci\u00f3n no se mide \u00fanicamente en partidas presupuestarias, sino y sobre todo, en vidas humanas, en sangre de costarricenses, en p\u00e9rdidas de libertades, en destrucci\u00f3n de la democracia.<\/p>\n<p>Nuestro pa\u00eds es una excepci\u00f3n en Am\u00e9rica Latina y en el mundo entero, por carecer de fuerzas armadas. Su fortaleza radica, parad\u00f3gicamente, en su debilidad b\u00e9lica. Muchos pa\u00edses desear\u00edan tener el valor del nuestro para proscribir el ej\u00e9rcito y, aun cuando no se atreven a hacerlo, est\u00e1n dispuestos a solidarizarse con nosotros en nuestras batallas c\u00edvicas por preservar la paz y la soberan\u00eda. No es necesario, entonces, que nos armemos; al contrario, es indispensable que sigamos siendo antimilitaristas porque de esto dependen nuestro prestigio y nuestra fuerza ante la comunidad internacional.<\/p>\n<p>No puede ignorar el Ministro de Seguridad P\u00fablica que dar instrucci\u00f3n militar a un pueblo tradicionalmente amante de la paz es robarle su esp\u00edritu civilista, matar su innato sentimiento de fraternidad, destruir su apego a los principios que rigen el respeto por la vida ajena. Se olvida el Ministro de que esa actitud es plantar en el coraz\u00f3n de los costarricenses, por medio de subterfugios, sentimientos erradicados desde hace mucho tiempo de nuestra historia. Actuar as\u00ed es exacerbar el sentimiento patri\u00f3tico para satisfacer la vanidad, la prepotencia y la intemperancia de un gobernante; es una conducta que se aparta cada vez m\u00e1s de los m\u00e1s elevados intereses del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Hace poco, el Presidente de la Rep\u00fablica convoc\u00f3 a un di\u00e1logo para analizar la situaci\u00f3n nacional. Parec\u00eda que esa decisi\u00f3n se encaminaba hacia algunas modificaciones en la conducta del gobernante. Si este fuera el caso, deber\u00eda comenzar por rectificar en aquellos aspectos que afectan seriamente nuestra seguridad y dividen al pa\u00eds: la militarizaci\u00f3n es uno de ellos. Propuse varios meses atr\u00e1s que el manejo del problema con Nicaragua se dejara fuera de la pol\u00edtica partidista. Suger\u00ed la formaci\u00f3n de un Consejo Asesor del Presidente de la Rep\u00fablica, integrado por los Presidentes de la Corte Suprema de Justicia, de la Asamblea Legislativa y los ex Presidentes de la Rep\u00fablica. Este Consejo asegurar\u00eda, de una vez por todas, que ninguna administraci\u00f3n manipule los problemas con naciones hermanas para sacarles provecho internamente. Esta proposici\u00f3n emana del m\u00e1s profundo convencimiento de que es necesario evitarle al pa\u00eds muchos males mediante una pol\u00edtica de consenso nacional, que refleje nuestras m\u00e1s puras tradiciones en el campo de las relaciones internacionales. Los ingleses han sido capaces de hacerlo con Irlanda del Norte, aun en los momentos m\u00e1s cr\u00edticos.<\/p>\n<p>Se\u00f1or Presidente, se\u00f1ores Diputados:<\/p>\n<p>Todav\u00eda es tiempo de rectificar. Costa Rica debe frenar la adquisici\u00f3n de material b\u00e9lico. Digamos adi\u00f3s a las armas.<\/p>\n<p>Adi\u00f3s a las armas cuya utilizaci\u00f3n mancilla nuestras m\u00e1s bellas tradiciones libertarias.<\/p>\n<p>Adi\u00f3s a las armas que ma\u00f1ana podr\u00edan usarse para la represi\u00f3n.<\/p>\n<p>Adi\u00f3s a las armas que nos hacen perder el sello distintivo de nuestra sociedad.<\/p>\n<p>Adi\u00f3s a las armas que nos obligan a tomar rumbos equivocados.<\/p>\n<p>Adi\u00f3s a las armas que los costarricenses no sabemos manejar y no queremos emplear, y que suplantan a los instrumentos de paz y de trabajo que nadie como nosotros utiliza con mayor autoridad en el mundo.<\/p>\n<p>Digamos adi\u00f3s a la armas antes de que sea preciso tener que lavarnos la sangre de la justicia y la libertad que caer\u00e1 en nuestras manos.<\/p>\n<p>Los costarricenses creemos en la fuerza de la raz\u00f3n, y no en la raz\u00f3n de la fuerza. Retornemos a los caminos de paz por los que siempre hemos transitado.<\/p>\n<p>\u00a1Con qu\u00e9 satisfacci\u00f3n recibir\u00eda el pa\u00eds la rectificaci\u00f3n del gobierno en un asunto de tanta trascendencia! Temo, sin embargo, que pocas esperanzas pueden abrigarse. Tanto la actitud del Presidente Carazo Odio, como el reciente discurso del Ministro de Seguridad en esta Asamblea Legislativa, me evocan la descripci\u00f3n que de Poncio Pilatos le le\u00ed recientemente a un Obispo franc\u00e9s. Dec\u00eda el se\u00f1or Obispo:<\/p>\n<p>\u00abEs un hombre inteligente, profesionalmente competente y preocupado de ser un buen funcionario. Es clarividente, sensible al bien, deseoso de ser justo. Pero es d\u00e9bil, vers\u00e1til, oportunista. Habla el lenguaje de un juez honesto de un hombre de deber. Pero dej\u00e1ndose aconsejar por el deseo de agradar, va de concesi\u00f3n en concesi\u00f3n y se convierte, finalmente, en un hombre despreciado y malhechor. En el secreto de su conciencia estimaba a Jes\u00fas de Nazaret. Sab\u00eda que era inocente. Se habr\u00eda alegrado de poder salvarlo. Pero tiene miedo de la impopularidad. Entonces duda, tergiversa, trata de ganar tiempo, busca subterfugios. Hace castigar a Jes\u00fas. De esta manera, metiendo as\u00ed el dedo en el engranaje de la injusticia y del mal, ser\u00e1 atrapado entero. De renuncio en renuncio es llevado a liberar a Barrab\u00e1s el delincuente y a crucificar al inocente que molesta. El se lava las manos.\u00bb<\/p>\n<p>Se\u00f1ores Diputados:<\/p>\n<p>Han transcurrido doce meses de gobierno y el pa\u00eds reclama un cambio de actitud en muchos campos. Uno de estos campos es la pol\u00edtica armamentista vigente. Un sincero adi\u00f3s al militarismo podr\u00eda ser la puerta de un destino renovado para esta, hasta hoy, triste administraci\u00f3n. Un sincero adi\u00f3s al militarismo podr\u00eda ser el comienzo de una actitud diferente, en que se abandonen la prepotencia, la arrogancia, el camino del conflicto, y se retorne a la b\u00fasqueda de los senderos que nos unen.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Discurso pronunciado el 23 de abril de 1979 por el Dr. Oscar Arias S\u00e1nchez, Diputado por la Provincia de Heredia, en la Asamblea Legislativa de Costa Rica. 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