{"id":849,"date":"2010-08-07T06:27:59","date_gmt":"2010-08-07T12:27:59","guid":{"rendered":"http:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/?p=849"},"modified":"2017-08-07T06:30:42","modified_gmt":"2017-08-07T12:30:42","slug":"la-juventud-siempre-vence","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/la-juventud-siempre-vence\/","title":{"rendered":"La juventud siempre vence"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/discurso.jpg\" alt=\"Discurso\" width=\"500\" height=\"335\" class=\"aligncenter size-full wp-image-640\" srcset=\"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/discurso.jpg 500w, https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/discurso-300x201.jpg 300w, https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/discurso-60x40.jpg 60w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/p>\n<p><em>Secretario General del Partido Liberaci\u00f3n Nacional, el <strong>12 de octubre de 1982<\/strong>, en el II Congreso de la Juventud Liberacionista.<\/em><\/p>\n<p>Un 12 de octubre de 1951, un grupo de preclaros ciudadanos fund\u00f3 el Partido Liberaci\u00f3n Nacional. Desde aquel d\u00eda, lejano en el calendario, pero hoy m\u00e1s cerca que nunca del coraz\u00f3n de los costarricenses, han transcurrido treinta y un a\u00f1os. De los 2.300.000 habitantes que en la actualidad formamos la patria, m\u00e1s de dos terceras partes no hab\u00eda nacido cuando se fund\u00f3 el partido. De estos nuevos costarricenses, una inmensa mayor\u00eda abraza hoy los ideales liberacionistas.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 ha sucedido esto? \u00bfC\u00f3mo se explica que cada vez m\u00e1s j\u00f3venes, hombres y mujeres, obreros y empresarios, campesinos y estudiantes, abracen y renueven el ideal liberacionista?<\/p>\n<p>Hay una respuesta: son treinta y un a\u00f1os durante los cuales el costarricense no ha conocido el destierro pol\u00edtico para ninguno de sus conciudadanos.<\/p>\n<p>Son treinta y un a\u00f1os en que el costarricense no ha visto en sus c\u00e1rcel a hombre alguno por su ideales pol\u00edticos.<\/p>\n<p>Son treinta y un a\u00f1os sin matanzas de trabajadores y estudiantes.<\/p>\n<p>Son treinta y un a\u00f1os de traspaso limpio y democr\u00e1tico de gobierno en la Presidencia de la Rep\u00fablica y en la Asamblea Legislativa.<\/p>\n<p>Son treinta y un a\u00f1os de pluralismo y libertad. Treinta y un a\u00f1os de progreso y renovada esperanza de bienestar.<\/p>\n<p>Son treinta y un a\u00f1os de lucha interminable por lograr una mayor justicia social.<\/p>\n<p>Ning\u00fan pa\u00eds de Am\u00e9rica Latina, y muy pocos en el mundo pueden afirmar lo mismo. Millones de hombres y mujeres en naciones de todos los continentes, orientan el quehacer de sus vidas tan solo para poder disfrutar de alguno de estos privilegios que nosotros hemos sabido transformar en derechos, en parte de nuestro modo de ser, en lo m\u00e1s preciado de una idiosincrasia que exhibimos con orgullo. Si Octavio Paz dijo que Hispanoam\u00e9rica era una porci\u00f3n exc\u00e9ntrica de Occidente, los costarricenses podemos decirle al mundo que somos una porci\u00f3n exc\u00e9ntrica de Hispanoam\u00e9rica.<\/p>\n<p>No es por casualidad que Costa Rica es el pa\u00eds m\u00e1s democr\u00e1tica, pac\u00edfico y libre de Am\u00e9rica Latina. Es el resultado de muchos factores. Algunos de estos son muy obvios para todos nosotros: el esp\u00edritu republicano de nuestros primeros gobernantes; el \u00e9nfasis que se le otorg\u00f3 a la educaci\u00f3n desde el siglo pasado; la conciencia libertaria y democr\u00e1tica de los liberales de principios de siglo: los ideales de justicia social que ha venido incorporando sociedad desde la \u00e9poca de Gonz\u00e1lez Flores.<\/p>\n<p>Nada, sin embargo, ha robustecido m\u00e1s nuestro sistema democr\u00e1tico que la abolici\u00f3n del ej\u00e9rcito. Idea extraordinaria y grandiosa de un gran hombre tambi\u00e9n extraordinario y grandioso: Jos\u00e9 Figueres. La historia alg\u00fan d\u00eda tendr\u00e1 que reconocer el profundo significado y trascendencia de este ins\u00f3lito acto realizado por Jos\u00e9 Figueres, \u00abel \u00fanico general victorioso del mundo que disolvi\u00f3 su ej\u00e9rcito\u00bb, como con acierto lo defini\u00f3 la juventud de mi partido.<\/p>\n<p>Existen, por otro lado, factores menos visibles pero no por eso menos importantes. Tenemos un car\u00e1cter Discurso pronunciado por el Dr. Oscar Arias S\u00e1nchez, Secretario General del Partido Liberaci\u00f3n Nacional, el 12 de octubre de 1982, en el II Congreso de la Juventud Liberacionista. nacional cincelado a trav\u00e9s de los siglos, que ha sido y es un factor importante en el desarrollo de la democracia pol\u00edtica y social de Costa Rica. Los costarricenses hemos comprendido, desde los albores de nuestra historia republicana, que la capacidad de negociaci\u00f3n, la tolerancia, el di\u00e1logo y el respeto a los ideas ajenas son la esencia de la democracia. Nuestro pueblo ha preferido tradicionalmente la negociaci\u00f3n a la confrontaci\u00f3n, el di\u00e1logo al insulto. Hemos aprendido que es mejor convencer que vencer.<\/p>\n<p>No son las Constituciones ni las leyes las que crean las democracias. Para que la democracia sea una experiencia real aut\u00e9ntica los principios que la sustentan deben, en primer lugar, haber calado en las mentes y en los esp\u00edritus de los individuos que la forman.<\/p>\n<p>No importan cu\u00e1les hayan sido los errores o aciertos de Liberaci\u00f3n Nacional en el ejercicio del poder, nuestro partido siempre ocupar\u00e1 la m\u00e1s gloriosa p\u00e1gina en la historia patria, porque su identificaci\u00f3n con el disfrute de estas libertades y esperanzas es algo que ni el m\u00e1s mezquino de los hombres podr\u00e1 negar.<\/p>\n<p>El Parido Liberaci\u00f3n Nacional naci\u00f3 a la vida pol\u00edtica con el M\u00e1user del \u00abGlostora\u00bb a\u00fan humeante en sus manos, y esa g\u00e9nesis es el escudo que ha impedido, e impedir\u00e1, que la voluntad popular pueda ser burlada. Naci\u00f3 para que nunca m\u00e1s se trate de imponer en nuestra patria verdades absolutas. Naci\u00f3 para que el derecho a la discrepancia sea parte del alma de nuestro pueblo. Naci\u00f3 para afirmar el valor y la fuerza de las ideas frente a la adversidad. Naci\u00f3 para rechazar las soluciones \u00fanicas, dogm\u00e1ticas, deshumanizantes, provengan \u00e9stas de donde provengan. Naci\u00f3 para que nunca nadie est\u00e9 por encima de la ley. Naci\u00f3 para que sea imposible justificar la represi\u00f3n, la disciplina de las armas, el imperio del odio. Liberaci\u00f3n Nacional naci\u00f3 para que la justicia social aumente la libertad, jam\u00e1s para disminuirla en su nombre.<\/p>\n<p>Al ni\u00f1o costarricense no hay que ense\u00f1arle en qu\u00e9 consiste la libertad: \u00e9l la vive diariamente. La libertad no se define, se ejerce. Para nosotros la libertad no es una posibilidad, es una vivencia. Es libre el obrero cuando recurre a la huelga y el artista cuando pinta, canta o compone la m\u00fasica que le viene en gana, y el educador que puede escoger su bibliograf\u00eda, porque no hay textos oficiales. Es libre el que denuncia una injusticia sin temerle al comisario o al gulag. Es libre quien puede siempre decirle no al poder.<\/p>\n<p>No es posible, en un aniversario del Partido Liberaci\u00f3n Nacional, dejar de mencionar a algunos de sus hombres m\u00e1s sobresalientes: Jos\u00e9 Figueres, Rodrigo Facio, Francisco Orlich, Daniel Oduber, Luis Alberto Monge. A todos ellos el pa\u00eds les debe una enorme cuota de gratitud. Para don Luis Alberto renovamos hoy el apoyo un\u00e1nime del partido en las horas dif\u00edciles en que le corresponde conducir los destinos de la patria.<\/p>\n<p>En el transcurso de estas tres d\u00e9cadas, los cambios ocurridos en los campos econ\u00f3mico, social y cultural deben hacernos sentir orgullosos, pues muy pocos pa\u00edses de nuestra Am\u00e9rica lograron un desarrollo tan acelerado, dentro de un sistema pol\u00edtico eminentemente democr\u00e1tico, en donde el disidente no tiene por destino el exilio, ni la c\u00e1rcel, ni el cementerio, ni el silencio. En los reg\u00edmenes totalitarios el disidente corre muy distinta suerte. Cuando a Lenin se le pregunt\u00f3 cu\u00e1l ser\u00eda el papel de la oposici\u00f3n en su gobierno, respondi\u00f3: \u00abDejaremos que se mueran de hambre\u00bb. Para los costarricenses no hay democracia sin oposici\u00f3n, pues la esencia misma de todo sistema democr\u00e1tico es el control pol\u00edtico sobre el gobernante, y ese control solo puede ser ejercicio por una oposici\u00f3n fuerte y organizada. Desde este punto de vista, lo peor que le puede suceder a un pa\u00eds es que, aunque no en forma institucionalizada, un partido pol\u00edtico adquiera proporciones tales que lo conviertan de hecho en partido \u00fanico. El verdadero dem\u00f3crata no solo permite la existencia de la oposici\u00f3n, sino que la auspicia y lucha por fortalecerla. Esto es lo que diferencia a Costa Rica de la Chile de Pinochet y de la Nicaragua de los Comandantes.<\/p>\n<p>A partir de 1978, cuando la demagogia se convirti\u00f3 en ideolog\u00eda y la ideolog\u00eda se convirti\u00f3 en demagogia, se inici\u00f3 un proceso de empobrecimiento en el cual todav\u00eda hoy nos encontramos sumidos. La esperanza de nuevos horizontes para la patria se desvaneci\u00f3 ante la ausencia de imaginaci\u00f3n y capacidad creadora por parte de nuestros gobernantes. En mi car\u00e1cter de Secretario General del partido, ped\u00ed rectificaciones oportunamente, porque todav\u00eda no era demasiado tarde para enmendar rumbos. Hoy, desafortunadamente, el da\u00f1o est\u00e1 hecho. Como consecuencia de una devaluaci\u00f3n y un proceso inflacionario sin precedentes en nuestra historia econ\u00f3mica, para que el costarricense recupere el nivel de vida que ten\u00eda en 1978, es posible que haya que esperar toda una d\u00e9cada.<\/p>\n<p>Hace cinco meses asumimos una responsabilidad hist\u00f3rica: superar los valladares a que nos enfrentamos y devolverle al costarricense la esperanza de nuevos horizontes de progreso. No es una tarea f\u00e1cil. Algunos grupos no est\u00e1n dispuestos a ceder siquiera parte de sus privilegios, mientras que otros demuestran una intransigencia que pone en peligro la paz social. Con frecuencia, los esfuerzos por alcanzar una m\u00e1s justa distribuci\u00f3n de los beneficios del desarrollo se estrellan contra la intolerancia de los poderosos o se desvanecen ante la indiferencia de quienes prefieren mantenerse en la comodidad del statu quo. No hay alternativa: si el cambio no lo hacemos a tiempo para economizar sangre, como convencidos socialdem\u00f3cratas que somos, no faltar\u00e1 quien quiera hacerlo con sangre para economizar tiempo.<\/p>\n<p>El reto del alma liberacionista es renacer en la crisis. Por ello, justicia en la crisis, cualquiera sea su costo, debe ser el camino de Liberaci\u00f3n Nacional. No es posible ignorar que una enorme mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n sufre hoy en silencio la angustia de un deterioro econ\u00f3mico que afecta sus necesidades m\u00e1s elementales. Para algunos \u2014los menos\u2014 la cr\u00edtica situaci\u00f3n que hoy vivimos significa privarse de lo accidental, lo fr\u00edvolo, lo innecesario. Para otros \u2014los m\u00e1s\u2014 la crisis significa privarse de lo esencial, lo indispensable&#8230; comer o no comer.<\/p>\n<p>Si hemos de preservar la democracia y la libertad \u2014el principal legado de Liberaci\u00f3n Nacional a las nuevas generaciones\u2014 requerimos una mayor justicia social. La lucha por m\u00e1s justicia es la principal inspiraci\u00f3n \u00e9tica de quienes forjaron el Movimiento de Liberaci\u00f3n Nacional.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se requiere m\u00e1s solidaridad. El ego\u00edsmo de ciertos grupos sociales y su indiferencia frente a la situaci\u00f3n de necesidad de muchos de sus connacionales, atenta contra el clima de armon\u00eda y justicia que postulan los m\u00e1s caros principios de la sociedad costarricense. Desafortunadamente, este ego\u00edsmo tiende a aumentar en \u00e9pocas de crisis como la que hoy vivimos, cuando la inflaci\u00f3n y la devaluaci\u00f3n de nuestra moneda acent\u00faa las diferencias sociales, haciendo m\u00e1s rico al rico y m\u00e1s pobre al pobre. Propong\u00e1monos que la solidaridad oriente las relaciones sociales en nuestro pa\u00eds, para que sea la justicia, y no una mal entendida caridad, la que defina al ser costarricense.<\/p>\n<p>Si hemos de preservar nuestra democracia y nuestra libertad, se requiere m\u00e1s tolerancia. El empobrecimiento que genera la crisis nos lanza, con alarmante facilidad, a la amenaza, al insulto personal, a la paralizaci\u00f3n de actividades, al despido arbitrario. \u00a1Cu\u00e1ntas veces hemos descubierto los costarricenses que, luego de ejecutados los actos de impaciencia y efectuado el recuento de da\u00f1os y beneficios, el viejo di\u00e1logo, despreciado por lento, renace siempre como el instrumento m\u00e1s adecuado! Todo conflicto que se resuelve mediante el di\u00e1logo robustece, es un paso adelante. Todo conflicto resuelto por la violencia deja estelas de rencor, semillas de desconfianza.<\/p>\n<p>Finalmente, para preservar nuestra democracia y nuestra libertad, debemos luchar por el fortalecimiento de los valores \u00e9ticos, bandera que siempre ha enarbolado nuestro compa\u00f1ero, hoy Presidente de la Rep\u00fablica, Luis Alberto Monge. Mandato de esa bandera es devolverle al gobernado la credibilidad en su gobernante, y enterrar para siempre la pr\u00e1ctica inmoral de utilizar el poder pol\u00edtico para adquirir poder econ\u00f3mico. Para el hombre p\u00fablico, la honestidad no es una virtud; es una sagrada obligaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El pueblo costarricense ha demostrado que es un pueblo sensato y maduro, que ya pas\u00f3 su adolescencia pol\u00edtica. Hoy, en plena crisis, m\u00e1s que nunca antes, debemos rescatar y resaltar nuestras virtudes. Estoy convencido de que, si no reforzamos nuestros valores, las posibilidades de salir de la crisis son casi nulas. Debemos producir m\u00e1s y debemos exportar m\u00e1s, pero con el mismo tes\u00f3n y esmero debemos afinar y profundizar las reservas espirituales de nuestro pueblo.<\/p>\n<p>Costa Rica no caer\u00e1 en la tentaci\u00f3n totalitaria ni en la tentaci\u00f3n anarquista. Caer en esta tentaci\u00f3n ser\u00eda transitar por el conocido y doloroso camino de otras sociedades latinoamericanas: a\u00f1os de violencia, de odio, de miseria, de arbitrariedad, para, al cabo de tanto sufrimiento, luchar de nuevo incansablemente por gozar el sol de la paz, la democracia y la libertad.<\/p>\n<p>Demostr\u00e9mosle, una vez m\u00e1s, al mundo que existe un peque\u00f1o pa\u00eds, que, enclavado en una regi\u00f3n convulsa, sigue siendo ejemplo de convivencia pac\u00edfica y civilizada. Yo me siento profundamente emocionado cuando me percato de las reservas espirituales de nuestro pueblo.<\/p>\n<p>Las ense\u00f1anzas del pasado, de treinta a\u00f1os de historia econ\u00f3mica y social, deben hacernos reflexionar en la construcci\u00f3n del futuro. Nos toca vivir en un mundo cada vez m\u00e1s hostil y ego\u00edsta, en el que se condena d\u00eda a d\u00eda a miles de seres humanos a vivir en la miseria m\u00e1s abyecta, amenaz\u00e1ndose, de esta manera, la paz mundial.<\/p>\n<p>Es necesario que el joven jam\u00e1s doblegue su sana rebeld\u00eda, su idealismo, su disconformidad con el estado actual de las cosas, para que no merme en la lucha futura por modificar las anacr\u00f3nicas estructuras vigentes en las relaciones internacionales, y no nos conformemos cuando una gran potencia nos concede d\u00e1divas. La estatura moral que tiene un pueblo que ha alcanzado el grado de civilidad de nuestro pa\u00eds, nos permite y nos obliga a asumir un liderazgo. Si hemos de forjar nuevos caminos en el \u00e1mbito internacional, tambi\u00e9n debemos abrir nuevos caminos dentro de nuestras fronteras. Esta es, j\u00f3venes de mi partido, la responsabilidad de ustedes.<\/p>\n<p>En el campo social, no podemos tornarnos insensibles ante la existencia de 100.000 desocupados; 100.000 desocupados que no hacen huelgas, ni paros, ni desfilan por las principales avenidas de la ciudad capital; 100.000 desocupados que significan 500.000 seres humanos que padecen hambre. Y quiero que sepan de m\u00e1s del 75% de estos desocupados son j\u00f3venes menores de 30 a\u00f1os.<\/p>\n<p>En el campo econ\u00f3mico, la tarea fundamental de hoy consiste en generar nuevas fuentes de trabajo. Si el Estado costarricense no va a ser en el futuro inmediato el empleador que anta\u00f1o fue, y si el sector industrial, ante los innumerables problemas que lo agobian, no tendr\u00e1 en los pr\u00f3ximos a\u00f1os el mismo dinamismo de las \u00faltimas dos d\u00e9cadas, es inevitable que volvamos los ojos hacia el sector agropecuario. Gobernar es escoger. Si queremos hacer de todo, no haremos nada. Para absorber el creciente influjo de los j\u00f3venes, hombres y mujeres, al mercado de trabajo, es urgente una mejor participaci\u00f3n de la tierra rural. Ya le lleg\u00f3 la hora al latifundio improductivo, a la tierra inculta, a la hacienda de baja productividad, al terrateniente que alquila sus tierras en lugar de trabajarlas \u00e9l.<\/p>\n<p>En 1930, un sencillo campesino escribi\u00f3 lo siguiente:<\/p>\n<p>\u00abLa tierra debe ser para quien la cultiva, no para quien tenga la escritura&#8230;<\/p>\n<p>Debemos conformarnos con lo que podamos cercar, limpiar y atender. Lo dem\u00e1s debe ser para que lo vayan sembrando los que puedan&#8230; Extienda usted los potreros cuanto pueda, pero no nos pongamos a pelear contra los que, sin escritura que los ampare, tienen deseos de trabajar y se meten en tierras abandonadas por muchos siglos, v\u00edrgenes del todo&#8230; Yo poseo bastante, pero de lo que estoy convencido es de que uno no necesita m\u00e1s tierra que el pedacillo donde lo han de enterrar. Yo quiero vivir en paz para que cuando muera no tenga nadie derecho a revolcarme ese pedazo de tierra a que aspiro.\u00bb<\/p>\n<p>Este sencillo campesino se llam\u00f3 Julio S\u00e1nchez, y quiero decirles, con orgullo, que fue mi abuelo.<\/p>\n<p>La experiencia de tres d\u00e9cadas nos demuestra que no es posible lograr una sociedad m\u00e1s igualitaria \u2014meta fundamental de todo socialdem\u00f3crata\u2014 mediante el sistema tributario, o la pol\u00edtica de salarios crecientes (que ya no lo son debido a la elevada inflaci\u00f3n de hoy), o las instituciones p\u00fablicas orientadas a la satisfacci\u00f3n de necesidades b\u00e1sicas \u2014como el Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS)\u2014, o los programas gubernamentales con prop\u00f3sitos similares \u2014como el de Asignaciones Familiares\u2014. Convenz\u00e1monos, de una vez por todas de que no es posible distribuir riquezas sin distribuir propiedad.<\/p>\n<p>En el campo pol\u00edtico, no quisiera que transcurriera m\u00e1s tiempo sin que inici\u00e1ramos el proceso de descentralizaci\u00f3n administrativa y pol\u00edtica que el pa\u00eds exige. La esencia misma de la democracia es la distribuci\u00f3n del poder pol\u00edtico, y ese poder est\u00e1 hoy en menos manos que en 1951, cuando naci\u00f3 el Movimiento de Liberaci\u00f3n Nacional.<\/p>\n<p>Si no trasladamos poder a los gobiernos locales y hacemos una realidad nuestras pr\u00e9dicas electorales, de desear para nuestros hijos una democracia cada vez m\u00e1s participativa, habremos de alienar a miles de miles de j\u00f3venes que desean participar en la toma de decisiones que los afectan.<\/p>\n<p>J\u00f3venes de mi partido: Ustedes deben constituirse en los principales protagonistas de este cambio. La sana rebeld\u00eda que caracteriza al joven de esp\u00edritu, la alta dosis de idealismo que les es propia, la fuerza con que anhelan innovar, son las mejores armas para asegurarnos de que nunca la justicia, la honestidad y la libertad se aparten del ideario del partido y de los programas de gobierno.<\/p>\n<p>Esto no es f\u00e1cil, pero no es imposible. Soy optimista y s\u00e9 que habremos de lograrlo. Tengo muchas razones para pensar as\u00ed, aunque solo citar\u00e9 una: mi fe inquebrantable en los j\u00f3venes de mi partido, porque, como ha dicho el inmortal poeta espa\u00f1ol Miguel Hern\u00e1ndez:<\/p>\n<p>\u00abLa juventud siempre empuja, la juventud siempre vence&#8230;\u00bb<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Secretario General del Partido Liberaci\u00f3n Nacional, el 12 de octubre de 1982, en el II Congreso de la Juventud Liberacionista. Un 12 de octubre de 1951, un grupo de preclaros ciudadanos fund\u00f3 el Partido Liberaci\u00f3n Nacional. Desde aquel d\u00eda, lejano&hellip; <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":640,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-849","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-discursos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/849","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=849"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/849\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/media\/640"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=849"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=849"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=849"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}