{"id":892,"date":"2011-03-26T07:18:58","date_gmt":"2011-03-26T13:18:58","guid":{"rendered":"http:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/?p=892"},"modified":"2017-08-07T07:20:22","modified_gmt":"2017-08-07T13:20:22","slug":"los-pueblos-tienen-que-crecer-y-madurar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/los-pueblos-tienen-que-crecer-y-madurar\/","title":{"rendered":"Los pueblos tienen que crecer y madurar"},"content":{"rendered":"<p><em>Oscar Arias S\u00e1nchez<br \/>\nEx Presidente de la Rep\u00fablica<br \/>\nInauguraci\u00f3n del Estadio Nacional<br \/>\nLa Sabana, Costa Rica<\/p>\n<p>26 de marzo, 2011<\/em><\/p>\n<p>Amigas y amigos:<\/p>\n<p>A los hombres, como a los pueblos, el tiempo les da un n\u00famero limitado de recuerdos. \u00a1Hay tantos pasos que se pierden en los callejones del olvido! D\u00edas que se vuelven espejos de otros d\u00edas, momentos que se empa\u00f1an como vidrios en la niebla. De todos los eventos que conforman una historia, \u00bfcu\u00e1ntos podremos evocar en el p\u00e1rrafo final de nuestras vidas?<\/p>\n<p>Yo no s\u00e9 qu\u00e9 palabras habr\u00e1n de componer mi \u00faltimo pensamiento, ni s\u00e9 qu\u00e9 im\u00e1genes poblar\u00e1n los paisajes detr\u00e1s de las monta\u00f1as, tan s\u00f3lo s\u00e9 que este maravilloso d\u00eda se salvar\u00e1 entre las grietas del tiempo. Aunque vengan rostros nuevos a mi mente, o vengan luces nuevas a invadir mis recuerdos, no podr\u00e1n borrar este instante en que soy uno m\u00e1s de los que gritan en las grader\u00edas. No olvidar\u00e9 jam\u00e1s el rostro de los que agitan en lo alto sus banderas. No olvidar\u00e9 los brazos que saludan desde la \u00faltima fila. No olvidar\u00e9 el coro de este pueblo que es una sinfon\u00eda de ilusi\u00f3n y de esperanza. Esta tarde me siento en medio de un coraz\u00f3n que palpita. \u00a1Bendita sea la suerte que nos permite habitar este v\u00e9rtice de la historia, este d\u00eda en que se encuentran los recuerdos de nuestros abuelos con las memorias futuras de los ni\u00f1os de Costa Rica!<\/p>\n<p>Esta tarde cerramos un libro de hojas amarillas. No puedo dejar de mencionar el estadio que durante tantas d\u00e9cadas ocup\u00f3 esta esquina de nuestra Sabana. Muchos de ustedes recordar\u00e1n alg\u00fan traspaso de poderes, alg\u00fan gol en un partido, alg\u00fan concierto en el antiguo Estadio Nacional. Como cualquier costarricense, mi vida tambi\u00e9n lleva la marca de este lugar, al que vine tantas veces de la mano de mi padre, siendo apenas un chiquillo de dientes saltones y grandes orejas. Estuve aqu\u00ed cuando, en los a\u00f1os cincuenta, Carlos Alvarado le ataj\u00f3 un penal a Busico del Boca Juniors. Estuve aqu\u00ed cuando Mario Murillo le dio el triunfo al Herediano contra el Banfield de Argentina, con un golazo desde los cuarenta metros que el Oso Graneros no pudo parar. Estuve aqu\u00ed cuando Tuzo Portuguez derrot\u00f3 al campe\u00f3n de peso medio mexicano, Nicol\u00e1s Mor\u00e1n, en una pelea que algunos jam\u00e1s olvidar\u00e1n.<\/p>\n<p>Estas an\u00e9cdotas se agolpan en mi mente, como un acorde\u00f3n cargado de notas viejas. Y sin embargo no siento nostalgia. Los pueblos tienen que crecer y madurar. Y as\u00ed como una madre comprende que su hijo no puede vestir los zapatos de hace diez a\u00f1os, as\u00ed tambi\u00e9n nosotros debemos aceptar que hay ropas que ya no nos pueden quedar. Tarde o temprano, tambi\u00e9n los pa\u00edses comienzan a usar pantalones largos. Los pueblos pueden ser esclavos de muchas cosas: algunos son esclavos de su propio pasado. Hoy quiero repetir lo que tantas veces he dicho en mi vida: no hay que temerle al cambio. El cambio es libertad. Un pueblo libre puede siempre reinventarse a s\u00ed mismo, puede siempre revisar el telar que teje el manto de su historia.<\/p>\n<p>Eso fue lo que hicimos hace casi cuatro a\u00f1os, cuando establecimos relaciones diplom\u00e1ticas con la Rep\u00fablica Popular China. Algunos de ustedes saben que esa fue una decisi\u00f3n que siempre quise adoptar. No me atrev\u00ed a hacerlo durante mi primer Gobierno, porque Costa Rica se enfrentaba entonces a las dos superpotencias de la Guerra Fr\u00eda, vehementemente opuestas al Plan de Paz que present\u00e9 para terminar con la guerra que azotaba a nuestros hermanos centroamericanos. En aquellos d\u00edas, no pod\u00edamos costear un tercer frente pol\u00edtico. Pero cuando el pueblo de Costa Rica me dio el honor de servirle de nuevo desde la Presidencia, el acercamiento con China fue una de las primeras tareas que emprendimos.<\/p>\n<p>Hoy me queda la dicha de haber atado un nudo que no han de destruir las corrientes de los siglos; de haber contribuido a tensar los hilos en que colgar\u00e1n, para siempre, puentes de amistad sobre el Oc\u00e9ano Pac\u00edfico. China y Costa Rica han construido una de las m\u00e1s conmovedoras relaciones de la historia diplom\u00e1tica reciente: la amistad entre un joven bons\u00e1i y un milenario eucalipto, entre un \u00e1guila ancestral y un ruise\u00f1or que apenas comienza a cantar. Juntos, hemos demostrado que no existen barreras cuando hay buena voluntad, y que el cari\u00f1o, que habla todas las lenguas y entiende todos los signos, puede superar cualquier abismo o diferencia.<\/p>\n<p>Hay ciertas cosas que no pueden decirse con palabras. Hay cosas que se dicen a trav\u00e9s del silencio. Se dicen con los ojos cargados de l\u00e1grimas. Se dicen con el coraz\u00f3n batiendo las alas. Se dicen con la voz del sentimiento. Hoy le pido esa voz al pueblo de Costa Rica, para decirle gracias al pueblo de China. Que cada canto que se escuche en este estadio, cada porra con que se anime a un deportista, cada medalla que ilumine el rostro de un atleta especial, sea una expresi\u00f3n de gratitud infinita.<\/p>\n<p>Imagin\u00e9 este estadio desde mi programa de Gobierno, y esta tarde he caminado en los pasillos de mis sue\u00f1os. Es para m\u00ed un honor compartir este momento con nuestra se\u00f1ora Presidenta, do\u00f1a Laura Chinchilla.<\/p>\n<p>Quiero agradecer a las autoridades deportivas de Costa Rica, por haber trabajado con tanto tes\u00f3n y valent\u00eda. Agradezco en particular a don Osvaldo Pandolfo, por defender esta obra desde sus cimientos. Agradezco a cada uno de los trabajadores que nos visitaron desde China, por la paciencia con que colocaron cada piedra de este majestuoso edificio. Agradezco al embajador de la Rep\u00fablica Popular China, y tambi\u00e9n a su antecesor, por el apoyo incondicional que nos brindaron. Y agradezco, finalmente, al pueblo de Costa Rica. En una democracia, los gobernantes trabajan para sus pueblos. Ustedes son los due\u00f1os de este estadio. Ustedes son la fuerza que lo hizo realidad. Sin ustedes, aqu\u00ed no habr\u00eda m\u00e1s que cemento y acero. Son ustedes los que traen la vida.<\/p>\n<p>Amigas y amigos:<\/p>\n<p>Ha pasado mucho tiempo desde la primera vez que visit\u00e9 el Estadio Nacional. Casi me cuesta creer que soy aquel chiquillo t\u00edmido, que sosten\u00eda asustado la mano de su padre. Pero s\u00e9 que soy el mismo porque mi coraz\u00f3n sigue siendo un panal repleto de la miel de la esperanza.<\/p>\n<p>Esta tarde s\u00f3lo pido a\u00fan m\u00e1s esperanza. Esperanza para un pueblo que navega en un mar abierto. Esperanza para cortar las anclas del miedo. Porque es m\u00e1s importante so\u00f1ar que guarecerse. Es m\u00e1s importante imaginar que preservar. Yo no s\u00e9 los paisajes que aguardan detr\u00e1s de las monta\u00f1as del tiempo. Tan s\u00f3lo s\u00e9 que el mundo r\u00ede cuando uno levanta la frente al cielo. No perdamos la miel de la esperanza. No soltemos el hilo del cometa. No amainemos nunca las velas. Porque la verdadera medida de un pueblo, no es aquello que ha logrado ser, sino aquello en lo que quiere convertirse.<\/p>\n<p>Muchas gracias.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Oscar Arias S\u00e1nchez Ex Presidente de la Rep\u00fablica Inauguraci\u00f3n del Estadio Nacional La Sabana, Costa Rica 26 de marzo, 2011 Amigas y amigos: A los hombres, como a los pueblos, el tiempo les da un n\u00famero limitado de recuerdos. \u00a1Hay&hellip; <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":640,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-892","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-discursos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/892","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=892"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/892\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/media\/640"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=892"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=892"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=892"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}