{"id":904,"date":"2011-11-23T07:37:52","date_gmt":"2011-11-23T13:37:52","guid":{"rendered":"http:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/?p=904"},"modified":"2017-08-07T07:39:10","modified_gmt":"2017-08-07T13:39:10","slug":"no-existe-seguridad-en-las-armas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/no-existe-seguridad-en-las-armas\/","title":{"rendered":"No existe seguridad en las armas"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/discurso.jpg\" alt=\"Discurso\" width=\"500\" height=\"335\" class=\"aligncenter size-full wp-image-640\" srcset=\"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/discurso.jpg 500w, https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/discurso-300x201.jpg 300w, https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/discurso-60x40.jpg 60w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/p>\n<p><em>\u00d3scar Arias S\u00e1nchez<br \/>\nEx presidente de la Rep\u00fablica de Costa Rica<br \/>\n\u201cReuni\u00f3n Hemisf\u00e9rica sobre el control del tr\u00e1fico il\u00edcito y la transferencia de armas\u201d<br \/>\nHotel Real Intercontinental, San Jos\u00e9<\/p>\n<p>23 de noviembre de 2011<\/em><\/p>\n<p>\u00bfAmigas y amigos:<\/p>\n<p>Es un placer recibirlos en Costa Rica. Agradezco profundamente que hayan atendido la invitaci\u00f3n de la Fundaci\u00f3n Arias para la Paz y el Progreso Humano, y del Ministerio de Relaciones Exteriores para participar en esta \u201cReuni\u00f3n Hemisf\u00e9rica sobre el control del tr\u00e1fico il\u00edcito y la transferencia de armas\u201d. Que en esta reuni\u00f3n participen representantes de numerosos pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina es apropiado; en la tarea por combatir el tr\u00e1fico de armas lo que se haga, o deje de hacerse en nuestra regi\u00f3n, ser\u00e1 crucial para que la humanidad pueda alcanzar una convivencia civilizada. De verdad les digo que ning\u00fan esfuerzo en esta direcci\u00f3n tendr\u00e1 sentido, si las naciones de nuestro hemisferio no se involucran activamente. Si no nos tomamos este asunto en serio.<br \/>\nHoy, cuando una vez m\u00e1s hay naciones en guerra, cuando despreciables formas de terrorismo amenazan nuestra libertad, cuando los delincuentes organizados y comunes se arman f\u00e1cilmente, Am\u00e9rica Latina debe hacer suya la causa del desarme, que es la causa de la inversi\u00f3n en desarrollo humano; debe hacer suya la causa del Derecho Internacional, que es la m\u00e1s elemental salvaguarda contra la anarqu\u00eda en el mundo; debe hacer suya la causa de la paz.<\/p>\n<p>Reconozco la complejidad de las tareas que nos hemos propuesto. Muchas son las fuerzas que conspiran contra nuestros sue\u00f1os. Desde intereses econ\u00f3micos poderosos, hasta nuestro propio pasado. La historia de la humanidad es, tristemente, una historia de guerra. Ciertamente ninguno de nosotros, ni ninguno de nuestros hijos, aprob\u00f3 la secundaria sin haber le\u00eddo cientos de p\u00e1ginas sobre las batallas que libraron pueblos y civilizaciones enteras, y de la gloria que conllevaba ganarlas. La \u00e9poca antigua estuvo marcada por las conquistas del imperio romano, la medieval por las Cruzadas, el siglo XX por las dos guerras Guerras Mundiales, y el siglo XXI, apenas acabado de nacer, por el ataque terrorista a las Torres Gemelas en setiembre del a\u00f1o 2001.<\/p>\n<p>Con esto no quiero decir que la historia haya condenado para siempre nuestro futuro, por el contrario, es evidente que hoy los seres humanos disfrutamos los d\u00edas m\u00e1s estables y pac\u00edficos que hayamos conocido. Tenemos, sin embargo, la misi\u00f3n de consolidar esa estabilidad y esa paz. Tenemos que trabajar intensamente para que la historia del futuro no sea una historia de guerra, sino una de paz. Para ello, debemos dejar de pensar como hasta ahora lo hemos hecho en materia de producci\u00f3n y transferencia de armas.<\/p>\n<p>Este es el momento preciso para cambiar por completo los t\u00e9rminos del discurso actual sobre seguridad. Algunos han dicho que controlar el tr\u00e1fico il\u00edcito y la transferencia de armas, as\u00ed como promover el desarme, son aspiraciones ut\u00f3picas. Que no somos m\u00e1s que un grupo de eternos so\u00f1adores. Esos argumentos, sin embargo, no hacen m\u00e1s que enfatizar la importancia y la trascendencia detr\u00e1s de nuestras propuestas. Como bien dijera Fran\u00e7ois Guizot una vez: \u201cel mundo pertenece a los optimistas, los pesimistas son solo espectadores\u201d. Hoy nuestra libertad se encuentra de nuevo amenazada, y no ser\u00e1n las armas las que la proteger\u00e1n. No ser\u00e1n las armas las que nos permitir\u00e1n ponernos de acuerdo ideol\u00f3gicamente. No ser\u00e1n las armas las que repartir\u00e1n pan y justicia. No ser\u00e1n las armas las que nos har\u00e1n m\u00e1s libres.<\/p>\n<p>Para proteger nuestra integridad y nuestros derechos ser\u00e1n necesarias acciones mucho m\u00e1s sofisticadas que jalar el gatillo de un arma, o poner un arma en las manos de cada uno de nuestros ciudadanos, para que se defiendan a s\u00ed mismos. Las nuestras son sociedades cada vez m\u00e1s complejas que demandan pol\u00edticas nuevas y ambiciosas para garantizar la convivencia social. En esta hora, la sabidur\u00eda de nuestros pueblos no est\u00e1 en tomar las armas para resolver sus problemas. Estar\u00e1, por el contrario, en dejarlas.<\/p>\n<p>El Goliat de nuestro tiempo es esa oscura maquinaria de hierro y p\u00f3lvora que s\u00f3lo derrama muerte a su alrededor. Para hacer posible nuestra supervivencia, hay que tomar la honda y derrumbar a Goliat, para que deje de sembrar dolor en el inagotable huerto de la vida. En la actualidad, hay un arma de fuego por cada diez habitantes del planeta. Eso es aberrante. Cada a\u00f1o, se fabrican 8 millones m\u00e1s, junto con 14.000 millones de unidades de munici\u00f3n militar, es decir, 2 balas por persona, incluidos ni\u00f1os y ni\u00f1as. \u00bfEs posible, verdaderamente, argumentar en favor de un potencial destructivo de dimensiones tan apocal\u00edpticas? \u00bfEs posible, verdaderamente, defender una realidad por la cual puede morir el mundo entero y todav\u00eda alcanzar para una matanza id\u00e9ntica?<\/p>\n<p>La tenencia de armas debe dejar de verse como un ejercicio de libertad, para empezar a entenderse como un obst\u00e1culo para ejercerla. Las armas de fuego son uno de los combustibles que est\u00e1 alimentando la creciente inseguridad ciudadana en nuestras capitales y pueblos, as\u00ed como la estabilidad de los Estados y sus instituciones democr\u00e1ticas. Desconociendo que las armas no son una protecci\u00f3n eficaz, sino una latente amenaza a su vida, los ciudadanos se han armado.<\/p>\n<p>Durante los \u00faltimos veinte a\u00f1os, la proporci\u00f3n de homicidios dolosos perpetrados con armas de fuego ha aumentado sistem\u00e1ticamente en todos los pa\u00edses latinoamericanos. El 42% de los homicidios con arma de fuego que cada a\u00f1o ocurren en el mundo, tienen lugar en Am\u00e9rica Latina, donde vive menos del 10% de la poblaci\u00f3n mundial. Quien duerme seguro porque ha adquirido un arma, ignora que el peligro que esa arma implica nunca duerme. Est\u00e1 demostrado que la proliferaci\u00f3n de las armas de fuego entre la ciudadan\u00eda se traduce siempre en un aumento de la violencia y los cr\u00edmenes. Es decir, que al adquirir armas para protegernos del peligro, estamos engendrando el peligro.<\/p>\n<p>Este problema se ha agravado con el tiempo, porque las armas ya no solo llegan a los hogares, sino que tambi\u00e9n viajan en las manos de ni\u00f1os y j\u00f3venes a las escuelas y colegios. Ahora llegan f\u00e1cilmente a las manos de grupos terroristas que combaten gobiernos democr\u00e1ticos. Ahora forman parte esencial de los activos de grupos criminales organizados y de narcotraficantes que, en el mejor de los casos igualan los arsenales estatales, y en el peor de los casos, los superan. Contrario a lo que predican algunos, no existe seguridad en las armas. No existe seguridad, porque las armas son mercenarios que se arrodillan ante cualquier persona, grupo o gobierno.<\/p>\n<p>Sobre el ciclo de inseguridad y violencia que generan las armas, y sobre c\u00f3mo romper ese ciclo, se ha escrito una vasta literatura que ustedes conocen muy bien. La urgencia de tomar decisiones concretas es, tambi\u00e9n, conocida. En esta oportunidad, quiero enfatizar dos acciones que nos pueden ayudar tanto en el corto como en el largo plazo: la primera y m\u00e1s obvia, es detener ahora mismo el tr\u00e1fico il\u00edcito y la transferencia de armas, lo que es posible a trav\u00e9s del derecho internacional y sus instrumentos; la segunda, y que es crucial para darle sustento real a cualquier instrumento legal que aprobemos, es la inversi\u00f3n en desarrollo humano, particularmente en educaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Con respecto a la posibilidad de contar con un instrumento legal que regule el tr\u00e1fico de armas, creo personalmente que esta sigue siendo una deuda pendiente de la comunidad internacional. Se han adoptado importantes decisiones internacionales sobre el narcotr\u00e1fico, sobre la trata de personas, sobre la esclavitud, pero a\u00fan seguimos sin adoptar una decisi\u00f3n sobre el tr\u00e1fico de armas. Sinceramente, no creo que podamos esperar m\u00e1s. Estamos pagando con vidas humanas la inacci\u00f3n de organismos constituidos precisamente para salvaguardar la paz y la seguridad internacionales.<\/p>\n<p>Contar con una declaraci\u00f3n mundial que contenga principios, reglas y procedimientos para regular el tr\u00e1fico y la transferencia de armas, especialmente para evitar que las mismas terminen en manos de terroristas, delincuentes o genocidas, ha sido por d\u00e9cadas un deseo muy cercano a mi coraz\u00f3n, al de la Fundaci\u00f3n Arias para la Paz y el Progreso Humano y al del pueblo costarricense. Durante mi pasada Administraci\u00f3n present\u00e9 ante la Asamblea General de Naciones Unidas el Tratado sobre la Transferencia de Armas, que se encuentra en conocimiento de esta organizaci\u00f3n, y que pretende prohibir la transferencia de armas a Estados, grupos o individuos, cuando exista raz\u00f3n suficiente para creer que esas armas ser\u00e1n empleadas para vulnerar los derechos humanos o el Derecho Internacional. Ning\u00fan Gobierno en la historia de este pa\u00eds ha presentado un texto de tal trascendencia internacional para disminuir la violencia y, tambi\u00e9n, para reducir la pobreza, porque est\u00e1 demostrado que el gasto en armas subvierte las expectativas de desarrollo de los pa\u00edses m\u00e1s pobres del planeta.<\/p>\n<p>S\u00e9 que no ser\u00e1 f\u00e1cil lograr la aprobaci\u00f3n de este Tratado. Muchos son los intereses pol\u00edticos y econ\u00f3micos detr\u00e1s del status quo en materia de producci\u00f3n, comercializaci\u00f3n y tr\u00e1fico de armas. Un status quo que se caracteriza, principalmente, por carecer de regulaci\u00f3n. Empezar a regular un sector que se autoregula es ya, por s\u00ed mismo, complicado. Por esa raz\u00f3n, se requerir\u00e1 de toda la ayuda posible, tanto por parte de organismos no gubernamentales como de los Estados.<\/p>\n<p>Todo tratado internacional comienza por los esfuerzos que se hagan a lo interno de los pa\u00edses. Afortunadamente, esta no es la primera reuni\u00f3n hemisf\u00e9rica que se organiza en torno al tema, ni la primera reuni\u00f3n t\u00e9cnica. Ya llevamos camino avanzado, pero a\u00fan nos queda mucho por hacer. Quiero aprovechar para pedirles su ayuda para que podamos terminar lo m\u00e1s pronto posible un diagn\u00f3stico completo sobre la situaci\u00f3n del tr\u00e1fico de armas en la regi\u00f3n, as\u00ed como para coordinar los esfuerzos que cada uno de sus gobiernos est\u00e1 haciendo para controlar y regular ese tr\u00e1fico.<\/p>\n<p>La ayuda de todos ustedes es primordial. Aunque sea s\u00f3lo un funcionario p\u00fablico el que todos los d\u00edas le est\u00e9 recordando a su jefe la magnitud de este flagelo, y la importancia de adoptar medidas y sumarse a este esfuerzo regional, habr\u00e1 valido la pena. Creo firmemente que un convencido es lo primero que se necesita para tener mil convencidos m\u00e1s. Como bien nos dijera el gran escritor norteamericano, Ralph Waldo Emerson: \u201ctoda revoluci\u00f3n es primero una idea en la mente de un solo individuo, y cuando la misma idea se le ocurre a otro individuo, he ah\u00ed la clave de una era\u201d. Debemos vender la idea cierta de que regular y controlar el tr\u00e1fico de armas es combatir al mismo tiempo el narcotr\u00e1fico y el crimen organizado, dos de los desaf\u00edos m\u00e1s importantes en la agenda latinoamericana.<\/p>\n<p>La segunda tarea, la de mejorar la cobertura y la calidad de la educaci\u00f3n de nuestros ni\u00f1os y j\u00f3venes es igual de importante, y requerir\u00e1 de un esfuerzo mayor por parte de todas las naciones, particularmente de las naciones latinoamericanas. Si no existe seguridad en las armas, tampoco existe educaci\u00f3n en las armas.<\/p>\n<p>Estoy convencido de que las armas han sido siempre una traici\u00f3n, la m\u00e1s baja traici\u00f3n a la dignidad humana. Las armas est\u00e1n hechas para matar, y punto. No conozco otro artefacto, ni siquiera una ideolog\u00eda, tan contraria a nuestro prop\u00f3sito sobre la Tierra. No existe un solo indicio que sugiera que la carrera armamentista y el comercio de armas han deparado al mundo un nivel superior de seguridad y un mayor disfrute de los derechos humanos. Por el contrario, no solo nos ha hecho infinitamente m\u00e1s vulnerables como especie, sino tambi\u00e9n m\u00e1s pobres. Cada arma es el s\u00edmbolo de las necesidades postergadas de los m\u00e1s pobres. No lo digo s\u00f3lo yo. Lo dec\u00eda, en forma memorable, un hombre de armas, el Presidente Eisenhower, hace ya m\u00e1s de medio siglo:<\/p>\n<p>\u201cCada arma que construimos, cada nav\u00edo de guerra que lanzamos al mar, cada cohete que disparamos es, en \u00faltima instancia, un robo a quienes tienen hambre y nada para comer, a quienes tienen fr\u00edo y nada para cubrirse. Este mundo alzado en armas no est\u00e1 gastando sus recursos en soledad. Est\u00e1 gastando el sudor de sus trabajadores, el genio de sus cient\u00edficos y las esperanzas de sus ni\u00f1os.\u201d<\/p>\n<p>En un d\u00eda como hoy, un ni\u00f1o hondure\u00f1o tirar\u00e1 del gatillo de un rifle en medio del fuego cruzado en un combate de pandillas. Tal vez \u00e9l so\u00f1aba con ser un m\u00fasico y cantarle a su pueblo, pero en sus manos nunca nadie puso una guitarra. En un d\u00eda como hoy, una adolescente costarricense se armar\u00e1 para poder dormir \u201csegura\u201d en su casa. Tal vez ella so\u00f1aba con ser pintora y exponer sus obras de arte en los museos m\u00e1s prestigiosos del mundo, pero en sus manos nunca nadie puso un lienzo para pintar. En un d\u00eda como hoy, un adolescente de Colombia estudia t\u00e1cticas de combate en la selva, bajo la luz de una vela. Tal vez \u00e9l so\u00f1aba con ser un astronauta y visitar las estrellas, pero en sus manos nunca nadie puso un atlas del Universo ni una computadora. Este es el drama diario que viven muchos ni\u00f1os y j\u00f3venes de nuestro hemisferio. Un drama de proporciones monumentales y desgarradoras, en el que el ir a la escuela, al colegio o a la universidad es un sue\u00f1o imposible, al lado de la facilidad para armarse e integrarse a una pandilla.<\/p>\n<p>Muchas naciones, incluidas latinoamericanas, han recortado sus programas sociales en vista de la crisis internacional y, sin embargo, el gasto militar contin\u00faa en ascenso rampante, sin que nadie parezca comprender su elevado costo de oportunidad. Solo nuestra regi\u00f3n gasta, al a\u00f1o, 63 mil millones de d\u00f3lares en armas y soldados, a pesar de que ninguna naci\u00f3n, con excepci\u00f3n de Colombia, se encuentra actualmente en medio de un conflicto armado. Una vez m\u00e1s pregunto: \u00bfqui\u00e9n es el enemigo de Am\u00e9rica Latina?<\/p>\n<p>Nuestros enemigos son el hambre, la ignorancia, la desigualdad, la enfermedad, la inseguridad ciudadana, la degradaci\u00f3n del ambiente. Nuestros enemigos son internos y no se combaten con una nueva carrera armamentista, sino con pol\u00edticas p\u00fablicas. Si los pa\u00edses latinoamericanos redujeran a la mitad su gasto militar, podr\u00edan aumentar la inversi\u00f3n en investigaci\u00f3n y desarrollo en un 1% de su Producto Interno Bruto. En el caso de ciertos pa\u00edses, como El Salvador o Ecuador, esa cifra podr\u00eda ser mucho mayor.<\/p>\n<p>Pero tal vez la mitad del gasto militar nos parece demasiado. Bueno, si los pa\u00edses latinoamericanos redujeran en una cuarta parte su gasto en armas y soldados, tendr\u00edan recursos suficientes para comprar 150 millones de computadoras del programa One Laptop Per Child. Con esto, podr\u00eda entregarse una computadora a cada ni\u00f1o que se encuentra actualmente en el sistema educativo. Pero tal vez una cuarta parte tambi\u00e9n nos parezca exagerada. Bueno, si los pa\u00edses latinoamericanos redujeran en un 10% su gasto en armas y soldados, alcanzar\u00eda para instalar Wi-Fi gratuito en las ciudades principales de nuestra regi\u00f3n, potenciando las oportunidades de conexi\u00f3n de nuestros pueblos, que habitan mayoritariamente en las zonas urbanas.<\/p>\n<p>Y si les parece mucho una d\u00e9cima parte, les digo que si los pa\u00edses latinoamericanos redujeran su gasto militar en un 5%, ser\u00eda suficiente para otorgar una beca estudiantil, como las del programa Avancemos que cre\u00f3 mi pasado Gobierno, a 3 millones de j\u00f3venes, durante un a\u00f1o. Si dejaran de comprar un solo helic\u00f3ptero artillado, dar\u00edan alimento escolar a miles de ni\u00f1os durante toda la primaria.<\/p>\n<p>Estos, y muchos otros, son los dividendos de la paz. Esto es tan solo una parte de lo que Am\u00e9rica Latina ganar\u00eda si dejara de apostar en la ruleta rusa del gasto militar.<\/p>\n<p>Yo llevo casi 30 a\u00f1os de estar hablando sin descanso sobre este tema. M\u00e1s de 30 a\u00f1os de estar hablando ante o\u00eddos que casi nunca quieren escuchar. Me dir\u00e1n que no tiene sentido seguir luchando, pero lo har\u00e9 por el resto de mi vida. Les aseguro que las condiciones han cambiado. La segunda d\u00e9cada de este siglo merece m\u00e1s de lo que hasta ahora hemos podido construir, y m\u00e1s de lo que hasta ahora hemos sido incapaces de evitar. Nos corresponde la tarea de brindarle a nuestra regi\u00f3n, y a nuestro planeta, una nueva oportunidad.<\/p>\n<p>El gasto en armas no nos priva s\u00f3lo de recursos econ\u00f3micos. Nos priva ante todo de recursos humanos. El m\u00e1s grande arsenal de genios en el mundo est\u00e1 en este momento trabajando en perfeccionar el armamento y los sistemas de defensa de algunas naciones. \u00c9se no es su lugar. Su lugar es en los laboratorios en donde se creen medicamentos accesibles para toda la humanidad. Su lugar es en las aulas en donde se formen los l\u00edderes del ma\u00f1ana. Su lugar es en los gobiernos que requieren asesor\u00eda para proteger sus cosechas, sus ciudades y sus poblaciones, de los efectos del calentamiento global.<\/p>\n<p>Imaginen, por un instante, lo que ser\u00eda nuestra regi\u00f3n si le otorg\u00e1ramos m\u00e1s poder a los programadores y dise\u00f1adores, en lugar de a los coroneles y generales. Si destin\u00e1ramos nuestros recursos a comprar m\u00e1s libros y computadoras, en lugar de m\u00e1s misiles y tanques de guerra. Si en lugar de muros y cercas alambradas, nuestras fronteras compartieran cables de alta tensi\u00f3n o redes de fibra \u00f3ptica. Si en lugar de repetir en los colegios la historia eterna de campa\u00f1as b\u00e9licas, nuestros j\u00f3venes tuvieran la oportunidad de asistir a ferias cient\u00edficas y competencias de matem\u00e1tica. Imaginen esa Am\u00e9rica Latina, ans\u00edenla, qui\u00e9ranla\u2026 y s\u00fabanse las mangas de la camisa, porque nos toca a nosotros construirla.<\/p>\n<p>Amigas y amigos:<\/p>\n<p>En la actualidad, todo ser humano se encuentra inmerso en dif\u00edciles encrucijadas. Tanto en Am\u00e9rica Latina como en el resto del mundo. La nuestra es una era tan absoluta como relativa, tan apegada a c\u00e1nones como desprovista de ellos. Exactamente como lo describi\u00f3 Charles Dickens al inicio de su novela \u201cHistoria de dos ciudades\u201c, retratando los a\u00f1os que antecedieron a la Revoluci\u00f3n Francesa: \u201cEran los mejores tiempos, eran los peores tiempos, era la era de la sabidur\u00eda, era la era de la insensatez, era la \u00e9poca de la creencia, era la \u00e9poca de la incredulidad, era la primavera de la esperanza, era el invierno de la desesperaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Estos no son los albores de una revoluci\u00f3n como aquella, pero queremos que sean los albores de nuestra propia revoluci\u00f3n. De una revoluci\u00f3n que no se valga de las armas, sino de las ideas; que no apele a la fuerza, sino a la moral. La nuestra es una \u00e9poca propicia para un cambio radical, una \u00e9poca en que la humanidad puede despojarse de sus m\u00e1s anquilosadas vestiduras, y nacer joven y nueva.<\/p>\n<p>Las vetustas costumbres, como la guerra, la violencia y el odio, no est\u00e1n aseguradas a perpetuidad. No est\u00e1 asegurada la guerra, aunque algunos la crean consustancial a la especie humana, ni est\u00e1 asegurada la violencia, aunque algunos no puedan vivir sin ella. No est\u00e1 asegurado el odio, aunque casi todo el mundo lo sienta.<\/p>\n<p>Podemos sembrar la paz, destruyendo armas, evitando su tr\u00e1fico y su producci\u00f3n, y prodigando respeto para todos los pueblos de la Tierra. Los seres humanos no nos encontramos irrevocablemente dirigidos hacia nuestra propia destrucci\u00f3n. Hay cientos de corazones, miles de corazones, millones de corazones dispuestos a ensanchar el camino hacia la paz. La historia de la humanidad ha sido narrada en silencio por las madres que lloran la muerte violenta de sus hijos. Es hora de darles consuelo. El mundo es capaz de escribir otra historia. Aunque no tengamos todav\u00eda un cap\u00edtulo sin guerra y sin locura, en los siglos y siglos en que hemos habitado este pedazo del universo, nada impide que seamos cuerdos el d\u00eda de ma\u00f1ana. Nada impide que empecemos, por fin, a escribir en limpio una historia de paz.<\/p>\n<p>Muchas gracias y bienvenidos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00d3scar Arias S\u00e1nchez Ex presidente de la Rep\u00fablica de Costa Rica \u201cReuni\u00f3n Hemisf\u00e9rica sobre el control del tr\u00e1fico il\u00edcito y la transferencia de armas\u201d Hotel Real Intercontinental, San Jos\u00e9 23 de noviembre de 2011 \u00bfAmigas y amigos: Es un placer&hellip; <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":640,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-904","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-discursos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/904","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=904"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/904\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/media\/640"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=904"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=904"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=904"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}