{"id":906,"date":"2011-12-02T07:39:42","date_gmt":"2011-12-02T13:39:42","guid":{"rendered":"http:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/?p=906"},"modified":"2017-08-07T07:40:58","modified_gmt":"2017-08-07T13:40:58","slug":"la-clave-que-medira-el-progreso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/la-clave-que-medira-el-progreso\/","title":{"rendered":"La clave que medir\u00e1 el progreso"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/discurso.jpg\" alt=\"Discurso\" width=\"500\" height=\"335\" class=\"aligncenter size-full wp-image-640\" srcset=\"https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/discurso.jpg 500w, https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/discurso-300x201.jpg 300w, https:\/\/oscararias.cr\/sitioweb\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/discurso-60x40.jpg 60w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/p>\n<p><em>2 de diciembre de 2011<\/em><\/p>\n<p>Amigas y amigos:<\/p>\n<p>Es para m\u00ed un enorme placer encontrarme en Puerto Rico. No les miento cuando les digo que al poner un pie en la \u201cisla del encanto\u201d, uno no sabe si viene de trabajo o de vacaciones. Cuando la C\u00e1mara de Comercio de Puerto Rico me hizo el honor de invitarme a compartir con ustedes, no dud\u00e9 dos veces en aceptar la invitaci\u00f3n: venir a hablar de desarrollo econ\u00f3mico, bajo un cielo azul, con un sol radiante y con un mar turquesa, es francamente una propuesta irresistible. Mi inagotable deseo de que los pueblos crezcan m\u00e1s all\u00e1 de sus sue\u00f1os, junto a mi particular preferencia por el calor, han hecho de esta una feliz oportunidad para poder compartir con amigos puertorrique\u00f1os. Una vez m\u00e1s, muchas gracias por abrirme las compuertas de la amistad, y permitirme navegar con la esperanza como vela y con las ideas como remos, hasta este puerto cargado de unas ganas inmensas de exportar lo mejor de su gente, de su naturaleza, de su historia y de sus empresarios.<\/p>\n<p>Sus expectativas de crecimiento, de libertad y de desarrollo humano, no difieren mayormente de las de los costarricenses, los argentinos o los mexicanos. Ciertamente, el coraz\u00f3n de Puerto Rico es m\u00e1s latino que americano. Ese bagaje hist\u00f3rico y cultural entra\u00f1a posibilidades maravillosas, pero a la vez grandes desaf\u00edos. Todas las expectativas cifradas sobre las m\u00edticas expediciones del Nuevo Mundo siguen persiguiendo hoy a los habitantes de Am\u00e9rica Latina y del Caribe. La sola noci\u00f3n de que un mundo nuevo era posible, nos hizo correr la suerte de ser el gran experimento humano, en el que miles de teor\u00edas pod\u00edan ser probadas. Fuimos la tabula rasa de la historia, la hip\u00f3tesis demostrable. Por ello, no sorprende que en nuestra regi\u00f3n hayan tenido cabida, y sigan teniendo, ins\u00f3litas formas de concebir la vida en sociedad.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s este fen\u00f3meno haya tenido mayor profundidad en la realidad de Am\u00e9rica Latina, que en ocasiones parece estar destinada a ser la loca de la casa. Como dijera Garc\u00eda M\u00e1rquez, en un c\u00e9lebre discurso, el nudo de nuestra soledad radica en la intenci\u00f3n del resto del mundo de pretender medirnos con modelos que no eran los nuestros. Y eso es cierto. Pero estoy convencido, tambi\u00e9n, de que la soledad de Am\u00e9rica Latina y del Caribe proviene de su intenci\u00f3n de aislarse completamente del cauce hist\u00f3rico, de pretender sistemas tan originales que olvidaron las m\u00e1s elementales lecciones del devenir humano. El camino de la autarqu\u00eda latinoamericana pas\u00f3 no s\u00f3lo por el proteccionismo comercial, sino tambi\u00e9n por el proteccionismo intelectual: s\u00f3lo en ese contexto se explica que en nuestras naciones existan, todav\u00eda, proyectos de democracia sin oposici\u00f3n, elecciones sin partidos pol\u00edticos, libertad de expresi\u00f3n con censura oficial, y tantas y tan variadas ocurrencias de caudillos pasados y presentes, que en el resto del mundo probaron ser erradas, pero que en Latinoam\u00e9rica no s\u00f3lo no se extinguen, sino que tambi\u00e9n en \u00e9pocas recientes parecen vigorizarse.<\/p>\n<p>La formaci\u00f3n de la Am\u00e9rica de ensue\u00f1o de la que Latinoam\u00e9rica fue v\u00edctima fatal, padeci\u00f3 desde un inicio de un error epistemol\u00f3gico: \u00e9sta, como ninguna otra regi\u00f3n del mundo, sucumbi\u00f3 al error de creer que los nombres entra\u00f1aban los objetos, que las declaraciones de paz, de libertad, de democracia y de justicia, no eran menos que conjuros que hac\u00edan aparecer, por prodigio inexplicable, las realidades que a\u00f1or\u00e1bamos. Fuimos producto del error original, el del descubrimiento de las Indias Orientales. Pero nuestra identidad se ha configurado, desde entonces, con la ayuda de infinitos errores derivados, el m\u00e1s importante de los cuales fue la convicci\u00f3n de que Am\u00e9rica ser\u00eda la tierra de la libertad, solo porque as\u00ed se le llamara. Cinco siglos hemos cargado con esa gran paradoja: la de haber sido libres en el nombre, mucho antes de serlo en el pensamiento y las acciones. Mucho antes de serlo en la realidad.<\/p>\n<p>Am\u00e9rica Latina es una regi\u00f3n singular. Habiendo llegado tarde a la cita del desarrollo, vive simult\u00e1neamente en el feudalismo y la postmodernidad. Nuestras preocupaciones van desde la erradicaci\u00f3n de tugurios, hasta la conectividad de banda ancha; desde la universalizaci\u00f3n del acceso al agua potable, hasta el reto de lograr que nuestro libre comercio con las naciones desarrolladas sea verdaderamente libre. Quiz\u00e1s esto explique el hecho de que todo abordaje de la econom\u00eda latinoamericana, debe empezar por el abordaje de su democracia y de su desarrollo humano. Compartimos con los pa\u00edses desarrollados la preocupaci\u00f3n por asegurar un crecimiento econ\u00f3mico sostenido, controlar la inflaci\u00f3n y atraer mayor inversi\u00f3n extranjera; pero tenemos al mismo tiempo que lidiar con la necesidad de crear Estados eficientes y transparentes, capaces de brindar respuestas a las demandas de los ciudadanos, y de distribuir m\u00e1s equitativamente el poder econ\u00f3mico y pol\u00edtico; todas \u00e9stas, preocupaciones que muchos de los pa\u00edses desarrollados han dejado de tener.<\/p>\n<p>Pero a\u00fan cuando nuestros sue\u00f1os parecen seguir siendo superiores a nuestras capacidades, y nuestras metas parecen ser demasiado ambiciosas para nuestras pol\u00edticas actuales, Am\u00e9rica Latina es hoy una regi\u00f3n para ser tratada con seriedad. Es una regi\u00f3n que, con la sola excepci\u00f3n de Cuba, y con algunos bemoles, es enteramente democr\u00e1tica por primera vez en la historia. Una regi\u00f3n que provee a Estados Unidos de m\u00e1s del 30% de sus importaciones de petr\u00f3leo, m\u00e1s de la mitad de su poblaci\u00f3n nacida en el extranjero, y una quinta parte de sus exportaciones e importaciones totales. Es momento, entonces, de profundizar esas pr\u00e1cticas con las naciones m\u00e1s ricas del mundo y empezar por conquistar la realidad antes de nombrarla; es momento de labrar los requisitos fundamentales de las democracias, antes que proclamarnos ante el mundo como la tierra de la libertad. Es momento de olvidar los caudillos y poner toda nuestra esperanza en nuestros empresarios, tanto j\u00f3venes como experimentados.<\/p>\n<p>Yo soy hijo orgulloso de una familia de empresarios. El idioma que se habla en este recinto es el que entiendo y el que s\u00e9 pronunciar. Por eso, aunque yo sea pol\u00edtico y ustedes sean empresarios, estoy seguro de que nos vamos a entender muy bien. En esta ocasi\u00f3n quiero hablarles de tres grandes temas sobre los que descansa, principalmente, el futuro econ\u00f3mico de cualquier pueblo o naci\u00f3n: la profundizaci\u00f3n de la integraci\u00f3n comercial, la inversi\u00f3n en educaci\u00f3n e innovaci\u00f3n y la reducci\u00f3n del gasto militar. Algunos de ustedes pensar\u00e1n qu\u00e9 tiene que ver un tema con el otro. Ese es siempre mi mayor reto ante cualquier auditorio: el de convencer a los oyentes de que las causas de la educaci\u00f3n y de la paz, son las causas del desarrollo y del crecimiento econ\u00f3mico.<\/p>\n<p>Empecemos por la integraci\u00f3n comercial. S\u00e9 que este recinto alberga una amplia gama de opiniones sobre las mejores formas de alcanzar un intercambio comercial que sea intenso y, a la vez, justo. Personalmente, considero que el libre comercio es la v\u00eda m\u00e1s adecuada para lograr ese objetivo. Estoy convencido de que constituye un camino que, si se transita correctamente, traer\u00e1 m\u00e1s bienestar para nuestros ciudadanos. Sin embargo, hablar de integraci\u00f3n comercial sigue siendo dif\u00edcil en buena parte de nuestra Am\u00e9rica, todav\u00eda amurallada tras las ruinas de ideolog\u00edas gastadas. Es de lo m\u00e1s pintoresco escuchar en nuestra regi\u00f3n discusiones sobre si deber\u00edamos o no favorecer la apertura comercial. \u00a1C\u00f3mo si fuera una opci\u00f3n! La integraci\u00f3n econ\u00f3mica del mundo no se escoge, la integraci\u00f3n econ\u00f3mica del mundo se acepta. Es una fuerza, no una decisi\u00f3n. Da la casualidad que es, adem\u00e1s, una fuerza provechosa.<\/p>\n<p>Con todos sus errores y debilidades, el libre comercio ha sido la herramienta de desarrollo m\u00e1s poderosa con la que ha contado la humanidad en \u00e9pocas recientes, particularmente para los pa\u00edses m\u00e1s pobres del mundo. Ha sido, tambi\u00e9n, el basti\u00f3n de una pol\u00edtica exterior que produce resultados concretos en la vida de los individuos, y no s\u00f3lo floridas declaraciones en cumbres internacionales. Estoy convencido de que la amistad de los pueblos de Am\u00e9rica avanza m\u00e1s por cada contenedor que se descarga en un puerto, por cada vuelo que aterriza en una terminal, por cada inversionista extranjero que establece su empresa en una zona deprimida econ\u00f3micamente, que por todos los saludos que podamos profesarnos en cumbres internacionales.<\/p>\n<p>Las naciones y los estados peque\u00f1os, como Costa Rica y Puerto Rico, estamos condenados a ser los fenicios de la modernidad; por el tama\u00f1o de nuestros mercados y porque producimos lo que no consumimos y consumimos lo que no producimos. La alternativa que enfrentamos es tan cruda como simple: o exportamos cada vez m\u00e1s bienes y servicios, o exportamos cada vez m\u00e1s personas. Lo he dicho muchas veces: la pobreza no necesita pasaporte para viajar. Las naciones industrializadas deber\u00edan preferir reducir las barreras a los productos extranjeros, que levantar muros para detener a un flujo de inmigrantes que no cesar\u00e1, en el tanto subsistan las inmensas disparidades que separan a muchos de nuestros pueblos.<\/p>\n<p>Entender esto es fundamental. Sobre todo en medio de la depresi\u00f3n econ\u00f3mica internacional que estamos atravesando, y que amenaza con destruir todo lo que con tanta paciencia hemos construido. Muchos se han apresurado a objetar instrumentos como los tratados de libre comercio, haci\u00e9ndolos el blanco del resentimiento general. Tengamos mucho cuidado: los problemas de nuestras econom\u00edas no se solucionan con devolvernos a las cavernas, con perseguir espejismos aut\u00e1rquicos ni cultivar la utop\u00eda del autoabastecimiento alimentario. Am\u00e9rica ya incursion\u00f3 por esa calle sin salida. Para quienes no se acuerdan, la experiencia nos dejo endeudados, empobrecidos y en la m\u00e1s pavorosa ineficiencia productiva.<\/p>\n<p>Esas fueron las condiciones en que encontramos a Costa Rica al inicio de la d\u00e9cada de los ochenta. Fue entonces cuando decidimos iniciar, por nuestra libre voluntad, una apertura unilateral de la econom\u00eda costarricense. Sab\u00edamos que esto generar\u00eda una baja en los precios, tanto de los productos finales para el consumidor como de los bienes de capital para el empresario nacional, y una mayor diversificaci\u00f3n de bienes y servicios a disposici\u00f3n de las familias y las compa\u00f1\u00edas. El tiempo nos dio la raz\u00f3n. La econom\u00eda de Costa Rica es hoy mucho m\u00e1s estable, mucho m\u00e1s confiable, y mucho m\u00e1s exitosa, de lo que era en los a\u00f1os en que fui Presidente por primera vez.<\/p>\n<p>A\u00fan as\u00ed, pese a las pruebas, los latinoamericanos le siguen teniendo pavor al cambio que representa la apertura comercial. Prefieren aferrarse al pasado porque conf\u00edan en que ese pasado, por m\u00e1s nefasto que sea, ser\u00e1 mejor que un futuro incierto. Esto lo observ\u00e9 con elemental claridad en la discusi\u00f3n que sostuvimos en Costa Rica, hace poco m\u00e1s de cinco a\u00f1os, con motivo de la celebraci\u00f3n del primer refer\u00e9ndum de nuestra historia, para decidir la aprobaci\u00f3n del Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos, Centroam\u00e9rica y la Rep\u00fablica Dominicana. Los costarricenses que adversaban el tratado no estaban felices con sus circunstancias, pero le ten\u00edan terror a lo que pod\u00eda suceder si esas circunstancias cambiaban. Yo siempre les dije una frase que John Maynard Keynes le contest\u00f3 a un periodista impertinente: \u201ccuando los hechos cambian, yo cambio de opini\u00f3n. \u00bfQu\u00e9 hace usted?\u201d<\/p>\n<p>Me correspondi\u00f3 en mi segundo gobierno impulsar la aprobaci\u00f3n de ese tratado. No fue una tarea f\u00e1cil. A un a\u00f1o de haber llegado por segunda ocasi\u00f3n a la Presidencia, de nuevo me toc\u00f3 emprender otra campa\u00f1a pol\u00edtica, en este caso para evitar que la econom\u00eda costarricense se aislara del mundo. Durante esa campa\u00f1a manifest\u00e9, y hoy lo repito, que el TLC con los Estados Unidos no iba a bastar para resolver todos nuestros problemas, pero que eso no significaba que no importara. Es obvio que el TLC no es perfecto, pero eso importa muy poco. Debemos abandonar la idea, tan equivocada como destructiva, de que el desarrollo de los pa\u00edses se construye con opciones perfectas y a la medida. Lo cierto es que nada en nuestra historia nos indica que sea as\u00ed. Antes bien, el desarrollo se labra a partir de tomar las oportunidades como se presentan, de ponderar caminos imperfectos y de decidir cu\u00e1les se acercan m\u00e1s a nuestros ideales.<\/p>\n<p>A cinco a\u00f1os de la aprobaci\u00f3n del TLC, y a tres de su implementaci\u00f3n, estamos m\u00e1s cerca que lejos de esas oportunidades que vislumbramos en su momento. Hoy los costarricenses pueden, finalmente, escoger el operador de telefon\u00eda m\u00f3vil de su preferencia. Antes hab\u00eda un \u00fanico proveedor de servicios de telecomunicaciones, y hoy hay m\u00e1s de 100 operadores autorizados para proveer m\u00e1s de 12 tipos distintos de servicios. Desde Internet m\u00f3vil hasta servicios de GPS. El proceso de apertura ha sido complejo, con atrasos propios del proceso de aprendizaje, pero se ha ejecutado bajo un mercado de legalidad y de transparencia. Lo mismo podemos decir de la apertura del mercado de seguros. Si bien el Instituto Nacional de Seguros contin\u00faa siendo el operador m\u00e1s grande de mi pa\u00eds, poco a poco las aseguradoras privadas han ido abriendo nuevos nichos de mercado. El n\u00famero de intermediarios y agentes de seguros ha aumentado, y hoy son m\u00e1s de 100 los nuevos productos de seguros que se ofrecen en el mercado costarricense. El proceso de apertura de los seguros se ha caracterizado por ser gradual y sin mayores contratiempos. De verdad, son muchas las oportunidades que en mi pa\u00eds tienen los empresarios puertorrique\u00f1os para invertir y crecer.<\/p>\n<p>Pero el proceso de integraci\u00f3n comercial de Costa Rica con el mundo no se detuvo con la aprobaci\u00f3n del TLC con los Estados Unidos. Durante mi segunda Administraci\u00f3n tambi\u00e9n negociamos acuerdos de libre comercio con China, Singapur, Panam\u00e1 y la Uni\u00f3n Europea, \u00e9ste \u00faltimo en conjunto con los otros pa\u00edses de Centroam\u00e9rica, y firmamos tambi\u00e9n un tratado de inversi\u00f3n con Qatar. Bajo la actual Administraci\u00f3n se unificaron los TLCs de los pa\u00edses centroamericanos con M\u00e9xico, actualmente se est\u00e1 modernizando el TLC con Canad\u00e1, y se est\u00e1 explorando el inicio de negociaciones con los pa\u00edses que no forman parte de la Uni\u00f3n Europea: Suiza, Liechtenstein, Noruega y Finlandia, as\u00ed como con Corea del Sur y la India. La adaptabilidad a nuevas circunstancias y mercados es la clave que medir\u00e1 el progreso de las naciones en las d\u00e9cadas por venir. Si aspiramos a la prosperidad, no debemos bajarnos del tren del libre comercio. Por el contrario, debemos asegurarnos de que cada vez m\u00e1s y m\u00e1s personas lo puedan abordar. Cada vez m\u00e1s microempresarios, cada vez m\u00e1s mujeres, cada vez m\u00e1s habitantes de zonas rurales, cada vez m\u00e1s j\u00f3venes. M\u00e1s personas compitiendo, y no menos, deber\u00eda ser la meta de todo gobierno.<\/p>\n<p>Esto me lleva al segundo tema que quer\u00eda mencionarles: de poco le sirve a un pa\u00eds profundizar su integraci\u00f3n comercial, si no aumenta sensiblemente su competitividad, particularmente a trav\u00e9s de la educaci\u00f3n. Esto es, que nuestras naciones deben invertir en innovaci\u00f3n, deben educar a sus j\u00f3venes, deben ense\u00f1arles computaci\u00f3n e idiomas. Muchas veces he dicho que me preocupa que Am\u00e9rica Latina est\u00e1 graduando profesionales que pod\u00edan encontrar empleo en el mundo de hace 30 a\u00f1os, y carecen de muchas de las herramientas para desenvolverse en la actualidad. Nuestra regi\u00f3n grad\u00faa seis profesionales en ciencias sociales, negocios y derecho, por cada profesional que grad\u00faa en ciencias exactas y por cada dos profesionales en ingenier\u00eda. No estoy diciendo que los cient\u00edficos sociales son innecesarios. Tan solo digo que no son tres veces m\u00e1s necesarios que los ingenieros. Y puedo asegurar, que los puestos de trabajo se crean en proporci\u00f3n inversa a los graduados por \u00e1rea de estudio.<\/p>\n<p>A pesar de que el gasto en educaci\u00f3n en la regi\u00f3n s\u00ed ha aumentado considerablemente en relaci\u00f3n con el PIB en los \u00faltimos a\u00f1os, ello no ha sido suficiente: uno de cada tres j\u00f3venes no asiste nunca a la escuela secundaria, y solo uno de cada diez llega a graduarse de la universidad. \u00bfQu\u00e9 es esto sino el m\u00e1s evidente s\u00edmbolo de irracionalidad y ceguera hist\u00f3rica? Estoy convencido de que los fracasos en la educaci\u00f3n de hoy son los fracasos en la econom\u00eda de ma\u00f1ana. Los pa\u00edses desarrollados, que albergan menos del 10% de los j\u00f3venes del mundo, gastan m\u00e1s de la mitad de todo el presupuesto mundial en educaci\u00f3n. En las \u00faltimas tres d\u00e9cadas, del aumento total de la producci\u00f3n en el mundo, el 88% provino de mejoras en la tecnolog\u00eda, y s\u00f3lo 12% provino de la expansi\u00f3n de los sistemas productivos vigentes. Es claro, entonces, que si de algo deben estarse preocupando los empresarios, es de invertir mucho m\u00e1s en ciencia y en tecnolog\u00eda.<\/p>\n<p>Invertir m\u00e1s en educaci\u00f3n y tecnolog\u00eda implicar\u00e1, sin duda alguna, sacrificios. Sacrificios como el dinero que se invierte en cada avi\u00f3n Sukhoi Su-30k, cuyo costo ronda los 34 millones de d\u00f3lares, y que servir\u00eda para comprarles a nuestros estudiantes alrededor de 200 mil computadoras del MIT Media Lab. Sacrificios como el dinero que se invierte en cada helic\u00f3ptero Black Hawk, cuyo precio m\u00ednimo ronda los 6 millones de d\u00f3lares, y que podr\u00eda servir para pagar durante un a\u00f1o una beca de 100 d\u00f3lares mensuales a 5 mil j\u00f3venes latinoamericanos. La decisi\u00f3n deber\u00eda ser evidente. A\u00fan as\u00ed, en el mundo se siguen gastando m\u00e1s de 1600 billones de d\u00f3lares en gasto militar, y solo en nuestra regi\u00f3n se gastan, al a\u00f1o, 63 mil millones de d\u00f3lares, a pesar de que ninguna naci\u00f3n, con excepci\u00f3n de Colombia, se encuentra actualmente en un conflicto armado.<\/p>\n<p>Costa Rica se ha negado a ser parte de esa obra tr\u00e1gica de la que todos conocen el triste desenlace. Precisamente, ayer, celebramos 63 a\u00f1os de haber abolido nuestras fuerzas armadas. Desde el a\u00f1o 1948, por la visi\u00f3n de un hombre sabio, el expresidente Jos\u00e9 Figueres Ferrer, Costa Rica aboli\u00f3 el ej\u00e9rcito, le declar\u00f3 la paz al mundo y apost\u00f3 por la vida, por la salud y por la educaci\u00f3n. Gracias a la visi\u00f3n de don Pepe, como cari\u00f1osamente recordamos a nuestro expresidente, y de una ilustre generaci\u00f3n de hombres y mujeres valientes, hoy Costa Rica pelea ante el mundo sin acudir a la batalla. Y por eso somos desde ya una potencia vencedora. Ni el tama\u00f1o de Costa Rica, ni su diminuta poblaci\u00f3n, har\u00e1n menguar la grandeza \u00e9tica de la haza\u00f1a hist\u00f3rica que ayer conmemoramos. Porque el poder de la guerra casi siempre emana de la fuerza, no de la raz\u00f3n, y cuando se vence en un campo marcial, no se prueba otra cosa que la m\u00e1s vergonzosa de las capacidades: la capacidad para destruir. No gana una guerra siempre quien lleva la verdad, sino quien lleva las mejores armas. Costa Rica descansa segura en la convicci\u00f3n de que cualquier lucha que gane, la ganar\u00e1 por ser superior en la raz\u00f3n, por tener mejores argumentos, por estar del lado de la verdad.<\/p>\n<p>Creo que la abolici\u00f3n del ej\u00e9rcito no es una aventura aislada de un pueblo so\u00f1ador, sino el propio destino del ser humano, que Costa Rica protagoniz\u00f3 antes de tiempo. Y aunque estoy convencido de que llegar\u00e1 el d\u00eda en que muchas otras naciones del mundo seguir\u00e1n nuestro ejemplo, y los maestros en las escuelas dir\u00e1n que la gran traves\u00eda de paz fue iniciada en nuestro suelo, no puedo evitar sentirme triste con la noticia reciente de que el presidente electo de Hait\u00ed, Michel Martelly, planea restablecer las fuerzas armadas de su pa\u00eds. Tanto la Fundaci\u00f3n Arias para la Paz y el Progreso Humano, como yo, trabajamos arduamente para que Hait\u00ed, junto con Panam\u00e1, decidieran voluntariamente seguir el ejemplo de Costa Rica, y abolir sus ej\u00e9rcitos en la \u00faltima d\u00e9cada de los a\u00f1os noventa. Soy consciente de los innumerables problemas que aquejan a la poblaci\u00f3n haitiana, y que la necesidad de orden es imperiosa. No obstante, la historia ha probado que las armas no son portadoras ni de orden ni de raz\u00f3n.<\/p>\n<p>No existe seguridad ni orden en las armas, porque las armas son mercenarios que se arrodillan ante cualquier persona, grupo o gobierno. La esperanza que Hait\u00ed busca, y el futuro con el que sue\u00f1a, yace precisamente en dejar atr\u00e1s la sombra de la tutela militar. Conf\u00edo en que llegar\u00e1 el d\u00eda en que el ser humano comprenda que el poder de la guerra es muy superior al suyo, y que inundarse de armas es entregarle a la muerte la secreta llave de la vida. Creo firmemente que la lucha por la desmilitarizaci\u00f3n, no es sino una de las vertientes de nuestra m\u00e1s amplia lucha por el progreso y el mejoramiento de la calidad de vida de nuestros pueblos.<\/p>\n<p>Invertir en educaci\u00f3n es invertir en desarrollo, es invertir en la paz. Como bien dijera don Pepe con respecto a Costa Rica, pero aplicable a cualquier naci\u00f3n: \u201cel pa\u00eds nunca podr\u00e1 realizar una reforma social sobre bases de ignorancia\u201d. Queremos poblaciones cada vez m\u00e1s tolerantes, cada vez m\u00e1s capaces de comprender que las diferencias y la variedad de opiniones no son la maldici\u00f3n de nuestra libertad, sino la riqueza de nuestra humanidad. Queremos sociedades plurales: plurales en credo y en ideolog\u00eda, plurales en raza y en g\u00e9nero, plurales en gustos y en opiniones. Queremos sociedades convencidas de la necesidad del di\u00e1logo y del respeto, seguras de que la confrontaci\u00f3n nos brinda resultados mucho m\u00e1s pobres que la negociaci\u00f3n. Queremos sociedades que construyan, no que destruyan; que tengan las herramientas y las oportunidades para cultivar la cultura del emprendedurismo. Queremos, en suma, sociedades educadas. Esas sociedades nos exigen que realicemos grandes esfuerzos e invirtamos grandes recursos, pero, ante todo, nos exigen que decidamos, finalmente, cu\u00e1l camino queremos tomar: el de la vida o el de la muerte, el de la integraci\u00f3n o el del proteccionismo comercial, el de la educaci\u00f3n o el de las armas. En Costa Rica, elegimos la vida, la integraci\u00f3n comercial y la educaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Amigas y amigos:<\/p>\n<p>He venido a hablarles sobre algunos logros sociales y econ\u00f3micos de Costa Rica, sabiendo que es mucho en lo que Puerto Rico nos aventaja. Soy el menos indicado para se\u00f1alar qu\u00e9 cosas puede o debe cambiar Puerto Rico para dar el salto al desarrollo. Eso, ustedes lo saben mejor que yo. Ser\u00eda muy pretencioso de mi parte decirles que tengo las respuestas infalibles a sus preguntas. Ahora bien, si hemos de encontrar esas respuestas, debemos desprendernos del miedo a cambiar y de los prejuicios que nublan nuestro entendimiento. Nada mejor que una C\u00e1mara de Comercio, colmada de empresarios creativos y esperanzados, para abrirle los ojos a un pueblo que merece vislumbrar el horizonte de sus posibilidades.<\/p>\n<p>Yo a\u00fan espero un nuevo d\u00eda para Puerto Rico, como para el resto de Am\u00e9rica Latina y el Caribe. Espero un futuro de grandeza para nuestros pueblos. Llegar\u00e1 el d\u00eda en que la democracia, el desarrollo y la paz llenar\u00e1n las alforjas de la regi\u00f3n. Llegar\u00e1 el d\u00eda en que cesar\u00e1 el recuento de las generaciones perdidas. Puede ser ma\u00f1ana, si nos atrevemos a hacerlo. A\u00fan estamos a tiempo de redimirnos, y hacer verdadera esa promesa que nos encomend\u00f3 la historia: la de que en nuestro suelo siempre hay una segunda oportunidad. A\u00fan estamos a tiempo de alumbrar orgullosamente en el planisferio como la tierra de la libertad. A\u00fan los boricuas est\u00e1n a tiempo de seguirle cantando a su isla la estrofa de esa canci\u00f3n de un reconocido artista puertorrique\u00f1o, que dice: \u201cpreciosa, preciosa, te llaman los hijos de la libertad.\u201d<\/p>\n<p>Muchas gracias.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>2 de diciembre de 2011 Amigas y amigos: Es para m\u00ed un enorme placer encontrarme en Puerto Rico. 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